Hoy ha sido un lunes negro, que venía con la cruda noticia de una mujer que se ha ido: María Ángeles.
Hace dos semanas, en una de esas visitas que intento evitar al supermercado, me encontré con María Ángeles en la puerta. Nos saludamos de lejos y nos deseamos que todo pasara cuanto antes.
Hoy he recordado ese encuentro rápido, y me he sentido sobrecogida. Me he preguntado por qué.
Si algo caracterizaba a esta gran mujer es su magnífica sonrisa, su energía positiva, sus buenas vibraciones. Me quedo con su sonrisa, pero siento rabia por esta situación tan injusta.
Hoy hay una estrella más en el cielo.
Hasta siempre, María Ángeles. Descansa en paz.
1 comentario:
Evidentemente, no la conocía. Aún así, descanse en paz,le deseo.
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