lunes, abril 27, 2020

El buen vino

Habitualmente no suelo beber vino, pese a estar en tierra de viñas. Y me encanta. Pero enseguida me suben los colores. Con un tinto ni tan mal. El caso es que me he aficionado a tomar un vino en la comida y otro en la cena, que me he cansado de la cerveza. Que bebo lo justo recomendado por los médicos. Mis padres beben siempre vino en las comidas, así que he empezado a hacer lo mismo. A alguien le comenté hace unos días que me daba palo abrir una botella para mí sola y él me dijo que lo hacía. Así que últimamente yo también he empezado a tomar un tinto en las comidas. Y me relaja, me relaja mucho. Duermo mejor.
Por supuesto, ha de ser tinto y crianza, y Rioja, por descontado. Tampoco el joven me desagrada. Lo que no beberé, y tengo botellas, será clarete. El blanco tampoco me desagrada, pero para las comidas prefiero el tinto...
Éste de Alcorta lo probé en mi cumpleaños y me gustó, pero cualquier día me traigo a casa un Ramón Bilbao. Los vinos que me gustan... me gustan mucho.
Viva el vino...

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