Otro fin de semana más que pasa en casa, con un libro casi a punto de terminar (cogí éste expresamente por el grosor). Otro fin de semana de llamadas a distancia, de emociones a flor de piel. Necesito abrazar a mis padres, a mis hermanos, a mis cuñadas, a mis sobrinas, a mis amigos...
Y hoy la policía nos ha vuelto a enamorar al ritmo de la Macarena.

No hay comentarios:
Publicar un comentario