viernes, octubre 04, 2019

Viaje a Galicia: Segunda Parte - La Coruña, primeras impresiones

Reanudo mis vivencias en Galicia para hablar de La Coruña, donde pasé varios días. Como ya indiqué hace unos días me gustó mucho la ciudad, me pareció un lugar idílico.
La Coruña crece alrededor de una pequeña península, con las playas de una parte y el puerto al otro lado, y al fondo se encuentra la Torre de Hércules, el faro romano que todavía sigue guiando barcos en medio de la oscuridad.
Desde el hotel veía esta Torre y no me parecía que llegar hasta allí caminando fuera mucho, además la brisa del mar me acompañaba, aunque esa brisa resultó ser muy traicionera.
Estado de Riazor (Deportivo de La Coruña), La Coruña

El hotel se encontraba junto al estadio de Riazor, por lo que no me costó mucho salir y bordear las playas: Riazor, del Orzán y Matadero. Como la simple visión del mar me agrada mucho, empecé a caminar, porque la Torre siempre estaba visible. Como estaba nublado, las playas estaban vacías. Disfrutaba con el mar a un lado y los innumerables edificios modernistas al otro lado. Pasé junto a estatuas y museos que visitaría más tarde, ya que mi objetivo principal esa mañana era la Torre de Hércules.
En la base se encuentra el Aquarium Finisterrae, y como en San Sebastián, Gijón o Valencia, no dudé ni un segundo en entrar. Pero después de haber visitado el Oceanográfico de Valencia cualquier acuario se queda pequeño. Así que el Acuario de La Coruña, "la Casa de los Peces", me decepcionó un poco porque es diminuto.
De todas formas, disfruté mucho paseando por las salas Maremagnum, Humboldt y Nautilus y, por supuesto, vi tiburones. 
Piscina de las focas, acuario de La Coruña

Quizás lo que más me gustó del acuario se encontraba fuera, donde había unas piscinas naturales con focas, y se veían tan cercanas...

Torre de Hércules, La Coruña

"Los faros se clasifican, según sus vigilantes, en tres categorías: paraíso (si el faro está ubicado en el continente), purgatorio (en una isla) o infierno (en mar abierto). El infierno, en este caso, no son los otros, como diría Sartre, sino la soledad, que pesa como una losa cuando se está aislado a causa de una tormenta".

Tras salir del acuario, me dirigí a la cercana Torre de Hércules. Declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 2009, es el faro más antiguo del mundo en funcionamiento. Construido por los romanos en el siglo I, se levanta en el extremo de la península, frente a las aguas del Atlántico, sobre un promontorio salvaje poblado de brezos y retamas.
La torre original medía 41,5 metros de altura y tenía una rampa exterior para subir el combustible de la lámpara. Fue abandonada hacia el siglo V, sus bloques de piedra fueron saqueados y se volvió a utilizar hacia el año 1000 para vigilar los ataques normandos y musulmanes. Se restauró a finales del siglo XVIII.
Rosa de los Vientos, La Coruña

Cerca de la Torre hay una Rosa de los Vientos y un museo de esculturas al aire libre que merece la pena visitar.
Edificio del Museo do Home, La Coruña

Junto a la Torre de Hércules hacía viento, por lo que regresé sobre mis pasos para entrar en Domus o Museo do Home. El edificio lo había visto un rato antes y me había llamado la atención: tiene forma de vela y fue diseñado por el arquitecto japonés Arata Isozaki. 
Interior del Domus, La Coruña

Está dedicado al ser humano y, como otros museos de la ciudad, es un museo interactivo. En él se explora el mundo del ADN y de la genética, los sentidos, el funcionamiento del cerebro, el esqueleto, la musculatura y la evolución física y fisiológica.
Calle San Andrés, La Coruña

Sin querer, después de caminar un rato, desemboqué en una de las calles más comerciales de la ciudad, San Andrés, llena de tiendas, negocios y los típicos balcones blancos de cristal, que se encuentran en cualquier parte de La Coruña.
Calle San Andrés, La Coruña

Tengo que reconocer que esta calle es preciosa. A una entusiasta del arte modernista, la combinación de los balcones coruñeses con las tiendas y otros edificios modernistas le tenía que enamorar caminar por esta calle. Seguí la calle sin mirar un mapa y desemboqué en el puerto.
Puerto de La Coruña y Galería de la Marina

Estuve un rato observando cómo faneaban los pescadores gallegos tras volver del mar, y les observaba porque intentaba entenderlos, pero hablaban en un gallego cerrado, así que era imposible. Y sin embargo, me gustaba verles descargar los barcos, sacar las redes, cargar furgonetas con la carga...
Galería de la Marina, La Coruña

La Coruña es conocida por sus fachadas de cristal. En la Marina, frente al mar, las galerías alcanzan su máxima expresión. Bajo sus soportales encontramos restaurantes y cafeterías desde donde se contemplan diversas embarcaciones que atracan en el puerto.
Atardecer en la Galería de la Marina, La Coruña

Tengo que reconocer que no sabía muy bien adónde mirar. Es tan... ¡impresionante! Una cosa es verlo en fotografías, pero tener aquellos edificios tan emblemáticos delante de los ojos te quita la palabra. Es realmente bonito.
Plaza de María Pita (fachada del Ayuntamiento), La Coruña

Así me metí de lleno en la ciudad vieja, un laberinto de callejuelas, un sinfín de casas pintorescas, iglesias de barrio y plazuelas ajardinadas, pero todas nos llevan a la espléndida Plaza de María Pita.
Plaza y estatua de María Pita, La Coruña

Se trata de una plaza porticada del siglo XIX, que alberga el Palacio Municipal y recibe el nombre de la heroína de la ciudad. Fue una mujer que dirigió la defensa de la ciudad contra las incursiones inglesas capitaneadas por Sir Francis Drake.
No termina aquí mi primer día en La Coruña. He hablado de varios de los lugares más emblemáticos de la ciudad, pero quedan algunos que es preciso describir. Pero seguiré en otro momento.

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