El viernes por la noche vi con mis padres la película de "Sangre y arena". La primera vez que la vi tendría unos dieciséis años y no entendí que el torero muriera, pero es que era la única alternativa que quedaba.
Lo cierto es que no es una gran película.
Juan Gallardo (Christopher Rydell) tiene un único sueño: ser torero. Siendo joven, asalta fincas donde hay vaquillas con su amigo Chiripa (Antonio Flores) y se ponen a torear, con tan mala suerte que en una de esas aventuras, una vaquilla mata a su amigo. Juan comprende que tiene que ir a Sevilla a buscarse la vida. Allí se encontrará con Sol (Sharon Stone), la hija de unos marqueses que tiene tantos amantes como páginas de las revistas del corazón dedicadas a su persona. Finalmente Juan consigue llegar al ruego, aprende a torear y su apoderado es don José (José Luis de Villalonga). También se casará con Carmen (Ana Torrent), a la que deja en casa mientras le ciega la pasión por Sol. Pero eso acabará en el momento en que el círculo explote, por lo que al perder a la esposa Juan entrará en una espiral de drogas y alcohol por la que se echará a perder. En ese momento, Sol le abandona por otro torero más célebre y Juan no puede soportar que Sol también le abandone.
No hay comentarios:
Publicar un comentario