lunes, mayo 23, 2016

Lo que me deparan algunas tardes

Puente sobre el rio Oja - Sto. Domingo
Hoy he marchado de la oficina a las cuatro de la tarde y no he llegado a casa hasta las siete y media. Lo cierto es que iba al supermercado, pero en el camino me he encontrado con un señor que es el presidente de una comunidad, que estaba en su balcón y sólo se me ha ocurrido decirle que si estaba haciendo la dirección de obra, porque a su lado varios albañiles se afanaban en la fachada. El resultado ha sido un café de tres horas. Al menos me ha esperado en la calle mientras que salía del Eroski.
No sé lo que me pasa pero hay veces que me encuentro con alguien por la calle y, si la compañía es agradable, se me olvida que tengo otras cosas que hacer. Hacía buena tarde y el café ha sido en una terraza. Eso me recuerda a que estamos en las antepuertas del verano y que ya podemos apartar los abrigos y dejar atrás el crudo invierno.

No hay comentarios: