jueves, mayo 05, 2016

De búhos


Hace dos días regalé un búho. Lo cierto es que ese búho lo tenía prometido hace ya algunos meses. El búho estaba impreso en un sello creado para ser ex libris, y por tanto, en la parte inferior aparecía el nombre de la persona a quien se lo regalaba.
En realidad, pude haber esperado un tiempo para hacer ese regalo, pero en cuanto lo tuve en la mano no pude esperar y tuve que entregarlo.
Adoro los búhos. Una vez toqué uno y recuerdo lo mullido que era el plumaje y comprendí que, en caso de no tener ese plumaje, el cuerpo del búho era muy pequeño.

1 comentario:

Dyhego dijo...

Los búhos acompañan la inteligencia.