Antes de pasar por la oficina, he pasado por la tienda de decoración donde me han hecho una distribución de mi futura vivienda. Han cambiado dos ideas que yo tenía y ¡me gustan mucho más! La historia es que tengo que meter en mi casa de la orden de 3.500 libros, que ahora los tengo ordenados en un sótano con estanterías, porque vivo en una casa, pero cuando viva en mi piso será otro cantar. Lo cierto es que, de la manera actual en que me lo han diseñado, me caben muchos más libros de como había pensado yo en un principio.
Mañana por la tarde he quedado para elegir muebles y para que me haga un presupuesto. Lo cierto es que, elija lo que elija, en un mes supongo que estaré en Santander y no podré hacer mucho desde allí. Menos mal que siempre nos quedará internet.
Es el segundo decorador al que consulto, el lunes he quedado con otra decoradora. La primera decoradora me presentó un presupuesto magnífico pero se sube por las nubes, así que he tenido que pedir más. Además, me puse en contacto con un carpintero que me ha presupuestado todo por la mitad del presupuesto de la primera decoradora.
También tengo que pensar en prioridades. Y sólo tengo tres habitaciones prioritarias, hay dos que pueden esperar.
Si no me encontrara en la situación delicada en que me encuentro con mi madre en el hospital y un exceso de trabajo, yo misma hubiera hecho mi propio diseño. Pero no puede ser, porque cuando me voy de la oficina tengo otras cosas (caseras) que hacer.
A estas alturas ya debería estar viviendo en mi piso, pero bueno, las cosas han venido así, y yo esperaba que fuera mi madre quien me ayudara a decorar. Como se está alargando la situación, al final he tenido que mover ficha yo sola, sin el buen gusto de mi madre.
Ahora tendría que decir cuándo espero estar viviendo en mi pisito, pero como la situación se ciñe a la incertidumbre temporal, ni siquiera puedo decir si para fiestas de mayo estaré ya, aunque al menos espero que en la próxima Navidad pueda poner el árbol de navidad en mi vivienda.
Hay cosas que pueden esperar y mi vivienda es una de ellas. Al final tendré cuatro presupuestos de estudios decorativos y lo que tendré -en Santander- será mucho tiempo para estudiarlos y para pensar qué es lo que quiero y cuánto me quiero gastar.

3 comentarios:
¡Que lo disfrutes!
¡Qué ilusión una casa nueva llena de libros!! :)
Gracias... A ver cuándo puedo empezar a disfrutarlo.
Estoy adaptando alguna habitación a los libros. Tal cual.
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