Jamás hubiera esperado encontrarme un gato en una novela como Crímenes exquisitos, de Vicente Garrido y Nieves Abarca, pero incluso esa gata su dueño, Javier Sanjuán, la nombra varias veces a lo largo de la novela. Así que ya tengo otro gato para el Desafío Literigatos 2015.
"-...tengo que recoger a mi gata, que está en casa de unos amigos...
-¿Gata? No sabía que tenías una gata... -Valentina tragó saliva. Sentía como si el suelo fuese a tragársela de un momento a otro, hacia un abismo sin posibilidad alguna de salvación (Páginas 731-732)".
En algún otro momento sabemos que la gata es de color blanco, pero no encuentro el pasaje.

1 comentario:
Y es que hay gatos donde menos te lo esperas :)
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