El 25 de abril es el preludio de las fiestas del Santo. Es un día en que empieza a oler a fiesta. Básicamente, junto a la comitiva que va tocando la gaita y el tamboril, se marca a las jóvenes que saldrán en la procesión de las doncellas de color azul. Se hace con una marca blanca de ave y el azul designa a las doncellas.
Esto se ha generalizado y los varones pintan de azul a las mujeres.
Cuando éramos pequeños, este día a las chicas nos dejaban salir cinco minutos antes de clase. Pero al final todas terminábamos con la cara pintada de azul.
Pues eso toca. Estamos en la antesala de las fiestas. Y hay ganas, claro. Las fiestas del Santo son geniales.

1 comentario:
¡Os convertiríais todas en pitufinas...!
Salu2 azula2.
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