miércoles, abril 08, 2015

Hacia los mares de la libertad

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Desconozco cómo ha ocurrido. Sólo sé que he tardado en leerme este libro unos pocos días, aunque la mayor parte lo leí los últimos días de Semana Santa. No sé lo que me ha ocurrido -dadas las dimensiones- y no recuerdo de dónde he podido sacar tiempo, pero a la vista está: anoche, antes de dormir, me quedaban veinte páginas. Ni yo misma daba crédito al hecho de haberlo leído tan rápido. En parte puede ser porque los lugares físicos de los que habla los llegué a conocer en 2011: Auckland, Queenstown, Dunedin, las llanuras de Canterbury. El único lugar que no conozco y, desgraciadamente famoso por sus numerosos terremotos, es Christchurch, ciudad que me quitaron de la ruta a última hora debido a que se estaba reconstruyendo tras la desolación del último terremoto antes de mi viaje.

Hace ya dos o tres años que leí la trilogía de la Nube Blanca, de la misma autora, y lo disfruté muchísimo. Ahora bien, la trilogía del Kauri, que empieza con esta novela cuya reseña escribo ahora me produce mejores sensaciones, me engancha mucho más. Encuentro la narrativa de la autora más pulida y los personajes están muy bien perfilados, amén de crear esas situaciones de clímax que dan mucha fuerza al libro.
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Condado de Wicklow, Irlanda 

A mitad del siglo XIX, Mary Kathleen y Michael Drury se aman. Viven en un pequeño pueblo de Irlanda donde hay grandes hambrunas. La familia Drury tiene mala fama, ya que se cree que su padre tiene una destilería ilegal en las montañas, mientras Michael roba espigas de la cosecha al gran hacendado para el que trabaja toda la comarca. Apenas tienen nada que llevarse a la boca. Mientras, Kathleen trabaja de criada en la casa del mismo señor. Un día, Michael roba unos sacos de grano y tiene que huir a la ciudad más cercana, Wicklow, donde Kathleen va a avisarle para que huya. Sin embargo, Kathleen ve cómo le apresan y tiene que volver a casa. Unos días más tarde, Ian Coltrane, el hijo del tratante de ganado, se presenta en su casa para llevarla gratuitamente a Wicklow para que vea que su amado en enviado como preso a trabajar en la Tierra de Van Diemen (hoy la isla de Tasmania), en la remota Australia.
Mary Kathleen se encuentra encinta y pronto se empezará a murmurar sobre su embarazo. Sólo cuenta con una bolsa de monedas que le dejó Michael y una familia que se avergüenza de ella. Un oportunista Ian Coltrane pide su mano y decide viajar con su flamante esposa hasta Nueva Zelanda, un país muy lejano donde comenzar un nuevo negocio de trata de ganado.
Los Coltrane se instalan en las llanuras de Canterbury e intentan comenzar la cría de ovejas, pero muy pronto Kathleen descubre que su marido es un estafador que engaña a los granjeros de la zona y sus mujeres se quejan. Se encuentra sola en medio de las llanuras y su marido se pasa mucho tiempo fuera. Un día conocerá a su vecina Claire, una señorita que ha sido educada como tal y que no tiene práctica para las tareas domésticas, pero se convertirán en grandes amigas. Kathleen criará al hijo de Michael, Sean, y tendrá otros dos hijos con Ian: Colin y Heather. Un buen día, Claire llega a su casa y le explica que su marido la ha abandonado y que es hora de dejar aquello, así que Kathleen y Claire con sus hijos, excepto Colin que prefiere ir a buscar a su padre, abandonan Canterbury en dirección a Dunedin, lejos de donde pueda encontrarlas Ian Coltrane.
Por su parte, Michael Drury pasa los años haciendo trabajos forzados en la Tierra de Van Diemen. Se acuerda de Kathleen, y coincide a veces con la señorita Lizzie Owens, una mujer que le cuidó en el barco y que se preocupó de que no falleciera. Lizzie era una prostituta en Londres y sigue dedicándose a los mismo en Australia, pero un día escucha una conversación de Michael con sus compañeros y le ayuda a escapar en un barco hasta Nueva Zelanda, marchándose ella con él. Lizzie se está enamorando de él, pero él sólo piensa en su amor de juventud, de quien no ha tenido noticias. En Nueva Zelanda, Michael trabajará en una estación ballenera, como esquilador de ovejas e incluso llegará a destilar whisky para Lizzie, pero comienza a comprender que siempre que la fortuna ha estado de su parte ha sido cuando Lizzie ha estado cerca de él, porque Lizzie tiene, según los maoríes, mucho mana, del que Michael carece.
Un buen día, Michael decide marchar a Dunedin porque han encontrado oro en las inmediaciones y quiere hacerse rico. Sólo piensa en regresar a su Irlanda natal. Lizzie marchará detrás de él, porque ella sabe que Michael no podría sobrevivir sin ella, y ella tiene buenas relaciones con los maoríes, a los que preguntará dónde puede encontrar el oro que todo el mundo va a buscar.
En Dunedin se reencontrarán Ian Coltrane con Michael, Michael con Kathleen, pero han pasado diecisiete años y no es fácil recuperar el tiempo perdido. Kathleen y su socia Claire tienen una tienda de moda con mucho éxito y Michael quiere comprar una granja a quince kilómetros de Dunedin, quiere cumplir su sueño con una reencontrada Kathleen, pero ella comprende que no podrían sobrevivir juntos, además Lizzie espera un bebé...

Una de las temáticas magistralmente tratadas en el libro es la de los maoríes. Se describen sus tradiciones, sus tabúes, sus pensamientos y toda una parafernalia de situaciones que nos resultan chocantes. Los maoríes son guerreros y, aunque se hayan occidentalizado, siguen conservando esas antiquísimas tradiciones. Lark nos demuestra, a través de sus palabras, que sabe de lo que habla, que ha aprendido mucho de la cultura maorí y que está muy bien documentada.

LA AUTORA:


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Sarah Lark, exitosa escritora alemana radicada en España, trabajó durante muchos años como guía turística. Con la Trilogía de la Nube Blanca (En el País de la Nube Blanca, La canción de los maoríes y El grito de la tierra) se encumbró en la categoría de best-seller internacional con una espectacular acogida por parte de millones de lectores en un fenómeno de boca a boca sin precedentes. Sus dos novelas posteriores, La isla de las mil fuentes y Las olas del destino, ambientadas en Jamaica, conforman la llamada Saga del Caribe.
Con Hacia los mares de la libertad, el primer título de una nueva trilogía, Sarah Lark regresa a la tierra en la que todo comenzó. Una novela llena de giros, adictiva y emocionante.

EL LIBRO:

Título original: Das Gold der Maori
Autora: Sarah Lark
Traductora: Susana Andrés
Editorial: B (1ª edición, mayo de 2014)
Número de páginas: 718
ISBN: 978-84-666-5491-3
Saga Kauri









Valoración: 9/10

RETOS:




Finalmente, lo incluyo en el mes temático, que corresponde a la novela 'landscape' y exótica.

2 comentarios:

Alice Wonderland dijo...

Tengo la trilogía pendiente y no creo que tarde mucho en ponerme con ella. Mis expectativas son altas pues al igual que tu reseña otras también ponen incluso mejor esta trilogía que la primera. Besos.

K dijo...

Hay momentos de la primera trilogía que se me hicieron algo pesados, pero ésta he empezado a leerla y ni siquiera me estaba enterando que me pulía el primer libro. Hoy me he agenciado el segundo.

Besos