Sigo pensando que esta trilogía sobre Nueva Zelanda está mucho mejor escrita que la que dio la fama a la autora. La prosa está más elaborada, crea situaciones expectantes e incluso el lector puede 'perderse' entre tanto parentesco. Lo cierto es que vuelvo a salir encantada y eso que aún me falta el tercer libro. También he encontrado enternecedor que se nos hagan guiños a los personajes de la Trilogía de la Nube Blanca, que aparecen, de vez en cuando, nombrados en este libro.
[Atención: Podría haber 'spoilers' del primer libro de la saga, Hacia los mares de la libertad.]
La novela comienza y termina con una situación similar: los padres que quieren inscribir a su hija en la Otago Girls' School de Dunedin, unos padres que no parecen los progenitores de la muchacha que aparece con ellos ante la directora. En el primer capítulo son Michael y Lizzy Drury los que inscriben a su hija Matariki en la escuela, si bien la joven tiene rasgos maoríes ya que el jefe tribal Kahu Heke dejó encinta a Lizzy. Al final, la propia Matariki con su marido Kupe, un guerrero maorí, aparecerá con su hija Atamarie, que es rubia y de piel clara.
Matariki estudia en la selecta escuela para señoritas de Dunedin, de donde suele partir con su perro Dingo y su caballo, para que los animales corran libres por la playa. Una tarde, es raptada por dos grandes maoríes que la llevarán por mar hasta la Isla Norte, donde conocerá a su padre.
Por otro lado, los Burton se encuentran en Londres, donde se reencontrarán con un apuesto y educado Colin Coltrane, que le expone a su madre su deseo de regresar a Nueva Zelanda como armed constable (los soldados que luchaban contra los maoríes haciendo cumplir las leyes dictadas por el Gobierno inglés). Después del reencuentro con Colin, los Burton se dirigen a una propiedad que el reverendo ha heredado en la campiña inglesa, con intenciones de venderla. Pero lo que iba a llevarles unos pocos días se convierte en meses, sobre todo cuando entran en contacto con los Paisley, una familia de mineros donde la paga del padre y del hermano se destina a la bebida. La señora Paisley fallece en un derrumbamiento y la hija Violet convence a su padre para ir a buscar oro a Nueva Zelanda, por lo que compartirán el mismo barco que los Burton. Jim Paisley se lleva a sus hijos Fred, Violet y Rosemary, pero también a un amigo de su hijo, Eric Fence.
Cuando llegan a Dunedin, las mujeres Paisley son alojadas en la casa de los Burton, mientras los hombres se gastan el dinero en alcohol, pero cuando Jim Paisley se acuerda de su hija va a buscarla, ya que tienen intención de ir a buscar oro y necesitan una mujer en casa. De allí se trasladarán a Greymouth, donde entrarán a trabajar en la mina Biller y nada de dinero se destinará a la joven Violet, que se buscará el trabajo de niñera para Caleb Biller, un niño de siete años precoz que la enseñará a leer.
Un día, Violet es forzada por Eric Fence con el beneplácito de su hermano Fred, por lo que la dejará embarazada y, cuando su padre se entere, obligará a Eric a casarse con su hija. Violet se trasladará con Eric a su cabaña, con la condición de llevarse a Rosie con ella. Eric no la pega, pero apenas le da dinero, por lo que Violet le pregunta y termina enterándose de que su marido gasta el dinero en las apuestas, hasta que un golpe de suerte les trae un dinero que les ayuda a trasladarse hacia las llanuras, donde Eric quiere criar caballos.
Matariki se encuentra en la tribu de su padre, pero se da cuenta de que es un farsante que mezcla las tradiciones maoríes con la religión católica, así que un día decide escaparse con la ayuda de Kupe. Llega a Hamilton, donde unos tenderos la mantendrán de sirvienta en su casa, y encerrada hasta que la encuentre Kupe.
Parihaka antiguamente, hoy convertido en un lugar de culto
En la Isla Sur él intenta casarse cuanto antes con Matariki, pero los padres de ambos jóvenes se oponen al considerarlos demasiado jóvenes. Lizzy asesinó a su padre y no se fía de él, sobre todo cuando Colin comienza a 'comerse con los ojos' a Chloé Dunloe. Kathleen no cree que su hijo haya cambiado y su regreso le lleva a discusiones constantes con él. Cuando Matariki se entera de que su prometido tontea con Chloé decide regresar a la Isla Norte, donde ha encontrado un trabajo para una oficina que trabaja para el sufragio femenino.
Por su parte, Colin Coltrane se casa con Chloé, que no sólo es hija de un banquero próspero, sino que no hacía mucho había enviudado de un hombre que le había dejado todas sus posesiones y dinero. Por tanto, esa pequeña fortuna se destinará a comprar una casa y un criadero de caballos y para construir un hipódromo en Invercargill. En una de las carreras, Colin conoce a Eric Fence y le convierte en su caballerizo, aunque Fence no tiene ni idea de cómo tratar a un caballo. Así que los Fence se trasladan a la finca de los Coltrane, donde Chloé destina a Violet, a su hermana y a los dos pequeños, Joe y Roberta, a un ala de la casa, mientras Eric dormirá en las caballerizas.
Desde el principio de la novela, es previsible el encuentro entre Matariki y Violet, que juntas lucharán más tarde en Wellington a favor del sufragio femenino y de los derechos de los maoríes. Además Matariki se reencontrará con Kupe, que no le dirige la palabra, aunque sigue enamorado de ella.
Uno de los temas más interesantes de la novela es la lucha por el sufragio femenino, por la emancipación de las mujeres, por los derechos de los maoríes y por la proclamación de la Ley Seca. De hecho, Nueva Zelanda fue uno de los primeros países donde las mujeres pudieron ejercer el voto y elegir a sus representantes, e incluso ellas mismas tenían acceso a ser representantes si eran elegidas.
Otra de las novedades es la homosexualidad entre mujeres, que si en los círculos del arte europeos era algo normal, en Nueva Zelanda podía considerarse tabú, pero Heather tiene la suerte de visitar Europa y aprender a ser una buena amante, para regresar en busca de la mujer a la que quiere.
Es una novela que toca temas polémicos, pero que encandilan al lector. No voy a ponerme inmediatamente con la tercera parte, pero prometo leerla dentro de no mucho tiempo, sólo que tengo otras lecturas pendientes ahora.
LA AUTORA:
Sarah Lark, exitosa escritora alemana radicada en España, trabajó durante muchos años como guía turística. Con la Trilogía de la Nube Blanca (En el País de la Nube Blanca, La canción de los maoríes y El grito de la tierra) se encumbró a la categoría de best-seller internacional con una espectacular acogida por parte de millones de lectores en un fenómeno de boca a boca sin precedentes. Sus posteriores novelas, La isla de las mil fuentes y Las olas del destino, ambientadas en Jamaica, conforman la llamada Saga del Caribe.
Con Hacia los mares de la libertad inauguró su siguiente trilogía neozelandesa, la Trilogía del Kauri, de la que éste es el segundo volumen, y terminará con Las lágrimas de la diosa maorí.
EL LIBRO:
Título original: Im Schatten des Kauribaums
Autora: Sarah Lark
Traductora: Susana Andrés
Editorial: B (1ª edición, noviembre de 2014)
Número de páginas: 806
ISBN: 978-84-666-5493-7
Valoración: 9/10
RETOS:
Finalmente, lo incluyo en Abril: Mes temático de la novela 'landscape' y exótica.
EL LIBRO:
Título original: Im Schatten des Kauribaums
Autora: Sarah Lark
Traductora: Susana Andrés
Editorial: B (1ª edición, noviembre de 2014)
Número de páginas: 806
ISBN: 978-84-666-5493-7
Valoración: 9/10
RETOS:
- Reto "De la Vista nace el Amor": Agua.
- Desafío 30.000 páginas, con 806.
- Reto "Un libro que": Un libro que le guste a tu madre.
- Reto 100 libros.
- Reto "Sumando 2015", con 22 caracteres.
Finalmente, lo incluyo en Abril: Mes temático de la novela 'landscape' y exótica.

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