Los domingos deberían ser de sofá, pijama y libro. No sé cuánto tiempo tardaré en marcharme a mi nueva vivienda. Tal y como van las obras, espero que antes del próximo verano estaré estrenando cama, cocina y bañera. Pero no quiero hacerme ilusiones, porque hace un año, cuando empezaron las obras, no esperaba tardar tanto en hacerlas.
Sé que entonces los domingos sí serán de pijama, sofá y libro, aunque podría ocurrir que, como esta mañana, tenga una reunión importante. Lo bueno es que ya no hay más reuniones hasta dentro de diez días.
Así que esta semana será algo más tranquila que las pasadas.
De todas formas, me siento un poco desubicada con el cambio de hora. Siempre me pasa, me cuesta asumir que anochece más temprano. Que no me gusta el invierno, aunque tengamos estos días tan calurosos.
Así que esta semana será algo más tranquila que las pasadas.
De todas formas, me siento un poco desubicada con el cambio de hora. Siempre me pasa, me cuesta asumir que anochece más temprano. Que no me gusta el invierno, aunque tengamos estos días tan calurosos.

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