"Si eres valiente para decir adiós, la vida te compensará con un nuevo hola".
Es la frase perfecta para terminar la semana.
Hoy estaba en la calle cuando a lo lejos he visto aparecer su coche. Adoro esos segundos tan efímeros en que él pasa, mira, levanta el brazo para saludar y ¡sonríe!
Siempre le he dicho que sonría más, pues para mí su sonrisa es una de las cosas más bellas del mundo. Si pudiera cada mañana decirle la palabra perfecta para hacerle sonreír lo haría. Pero todos los días no hablo con él.
Y hoy esos pocos segundos han traído consigo el sol...
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