Hoy no le he visto, ni he hablado con él, ni me he perdido en sus ojos. Me hubiera gustado que hubiera ocurrido cualquiera de las tres cosas.
Aunque aún me encuentro con esa sensación de perfección de ayer, tras sus palabras.
Quizás le vea hoy. Quizás le llame.
No hay comentarios:
Publicar un comentario