El mes de mayo ha comenzado lluvioso. Lo cierto es que no
apetece nada esta lluvia, sino que salga el sol. Recuerdo a la perfección que
el año pasado, en el chupinazo, estaba todo el mundo en la calle, disfrutando
de un sol veraniego que se agradecía. Porque todos los años, en fiestas del
Santo, llueve. El año pasado no fue una excepción, pero fue cosa de unas pocas
gotas en unos minutos.
Tengo ganas de que lleguen las fiestas, porque siempre son
bienvenidas. Las fiestas del Santo siempre las cojo con ganas porque son unas
fiestas que me gustan muchísimo.
Ayer repartieron los molletes, y esa es la antesala de las
fiestas.
Quizás sienta algo de nostalgia del año pasado, de ese calor que hacía, de tantas cervezas 'a la fresca'.
Tengo tantas ganas de que lleguen los días azules, que miro al cielo con nostalgia cada mañana. Y siempre veo nubes grises que me traen cierta tristeza. Aunque siempre tendré la luz de un sol muy especial.

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