lunes, mayo 13, 2013

El Maestro del Prado


Cuando vi El Maestro del Prado sabía que me iba a gustar. Quizás es que el autor, Javier Sierra, siempre consigue que me entre la curiosidad por las cosas que cuenta. Pero además siempre he sentido predilección por la Historia del Arte, por lo que una novela enfocada a varias pinturas del Museo del Prado sólo podía atraerme. Sería cuestión de días que terminara leyendo esta novela.
No en vano, los libros que publica Javier Sierra van cayendo lentamente en mis manos, desde La cena secreta, hasta El Ángel perdido y La ruta prohibida. Sé que me falta uno de ellos por leer, La dama azul, que en cuanto me acuerde lo compraré.

¿Conoces esa frase que dice que el buen maestro llega cuando el discípulo está preparado?”. Así comienza la novela. Contada en primera persona, Javier Sierra nos descubre las curiosidades de un estudiante de periodismo llegado desde una ciudad de provincias a Madrid, un estudiante fascinado por todo lo que le rodea de la capital. En sus primeros meses se había aficionado a pasear por las salas del Museo del Prado, porque le reconfortaba y porque además, en los años 90, visitar la más grande pinacoteca española era gratis. Un día, un hombre septuagenario, Luis Fovel, comienza a explicarle los secretos que guardan muchas de los lienzos del museo: cuadros de Tiziano, Rafael, El Bosco, Brueghel ‘el Viejo’, El Greco, etc., lo que en Javier Sierra despierta una curiosidad extrema. Tal curiosidad que decide hacer una visita a la biblioteca de El Escorial, con el fin de revisar un antiguo códice, el Apocalypsis Nova, ya que inspiró a muchos de los pintores del Renacimiento. El viejo bibliotecario del real monasterio, el padre Castresana, le informa que es curioso que sea un códice que en la última semana se lo hayan pedido dos veces y que en las últimas décadas no se haya revisado.
Javier Sierra sigue acudiendo al Museo del Prado para reencontrarse puntualmente con su maestro, pasando largas horas hablando con él, hasta que una tarde recibe una llamada persistente del padre Castresana, que le invita a acudir a El Escorial de nuevo porque tiene que enseñarle las fichas de consulta de ciertos libros que tienen que ver con los secretos del arte, con las llaves ocultas y con la piedra filosofal. Luis Fovel ha estado acudiendo durante el último siglo reiteradamente a la biblioteca de El Escorial para consultar viejos libros, en muchos de los cuales dejaba mensajes para su gran competidor, Julián de Prada, en conseguir el elixir de la vida, y algo tuvo que conseguir Luis Fovel si no tiene la apariencia de un hombre de cien años. El padre Castresana ha llegado a la conclusión de que los dos hombres son rosacruces.

Los rosacruces fueron una sociedad iniciática que emergió en el siglo XVII y que atrajo a intelectuales y librepensadores de todo signo. Hoy se les da por extintos, y los que aún se presentan como tales tienen la misma legitimidad que los neotemplarios o los neocátaros. Esto es, ninguna. Lo interesante es que, al comienzo, sus miembros hablaban de que la fraternidad había sido impulsada por un grupo de “maestros” o “superiores desconocidos”, encabezados por cierto Christian Rosenkreutz. Ese hombre logró alcanzar una longevidad extraordinaria para su tiempo, que no la inmortalidad al estilo de la que mencionan los taoístas, los yoguis del Himalaya, ese imán oculto desde el siglo XII en Iraq que los chiitas creen que reaparecerá para combatir al Anticristo o los clásicos héroes del Grial. Rosenkreutz vivió más de cien años y custodió con todo cuidado la “ciencia total” o “medicina suprema” que le hizo romper todas las barreras biológicas conocidas. Parece que cuando este hombre superó el siglo de vida se dedicó a formar discípulos que, con el tiempo, transmitirían de generación en generación su fórmula de la prolongación de la vida. Ésos son los verdaderos rosacruces. Esta clase de “maestros” emergen al parecer cada cien o ciento veinte años, siembran su semilla intelectual en algunos elegidos con la esperanza de que ayuden a evolucionar al mundo, y se desvanecen después hasta el próximo ciclo histórico.

Vídeo promocional del libro: http://www.bookmovies.tv/es/bookmovies/video/share/574.

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