domingo, marzo 10, 2013

Una mirada, dos besos, tres palabras

Estoy pensando en él. Hubiera sido sencillo coger el coche, tomar unas cervezas y buscarle entre la gente. A veces he llegado a pensar que quizás me esté desenamorando. Sé que no porque siento el suave aleteo de un millón de mariposas en la boca del estómago y el corazón acelerado cuando él está cerca, como esta mañana.
Simplemente no me apetece salir, ni tomar unas cervezas, ni mirarle a los ojos. Me apetece tranquilidad, como desde hace unas semanas, como en los primeros días de enero...
Sin más. Aún es temprano para ir a dormir.

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