domingo, marzo 03, 2013

Mil máquinas no harán nunca una flor

Ayer se nos fue el abuelito, Don Félix, a los 94 años. En realidad era el abuelo de dos amigos, pero todos le apreciábamos mucho, como si fuera el abuelo de todos.
Cuando hace tres semanas estuve en el médico, lo vi por última vez y le encontré muy viejito. Y hoy le hemos acompañado al cementerio.
Estoy sensibilizada, quizás porque esta mañana he pasado por el bar donde él siempre disfrutaba los domingos por la mañana. Y he sentido el vacío. Era mayor, ni siquiera era de mi familia, pero a Don Félix le tenía un cariño especial. Y hoy ya no está.

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