viernes, marzo 15, 2013

A veces... nunca se sabe

En el momento en que he levantado el auricular, sinceramente a esa hora no esperaba escuchar su voz. Como últimamente suelo hablar más con las personas que están a su alrededor, no me había concienciado de que podía ser él quien me contestara al teléfono, pero así ha sido.
Me gustaría haber visto mi cara de sorpresa cuando me ha comentado que mañana nos íbamos a ver. Estoy convencida de que él se ha dado cuenta que no lo esperaba.
En ese momento ha salido el sol... Creo que mañana desayunaré con él.

Llevo demasiado tiempo sin verle, sin mirarle a los ojos, sin estar cerca de él... 

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