Se me pasan las semanas demasiado rápidas como para tener tiempo de saborearlas. Parece que llegué ayer y mañana ya es jueves. Me he enterado de que tengo los Quintos el 17 de Noviembre, que aún no sé si podré ir.
Y luego está él. Tan cerca, tan adorable. Como si fuera un islote al que me aferro cuando los días son duros o cuando podría enfadarme con alguien, la persona que me frena, aquel que me hace sonreír cada día.
Sintiéndome así, aún no concibo cómo hubo un tiempo, antes de él, en que creía que el amor no existía. Quizás no exista, quizás sólo sea un cúmulo de sentimientos que te convierten en cómplice de otra persona.
Sintiéndome así, aún no concibo cómo hubo un tiempo, antes de él, en que creía que el amor no existía. Quizás no exista, quizás sólo sea un cúmulo de sentimientos que te convierten en cómplice de otra persona.
No hay comentarios:
Publicar un comentario