
Gripe, dolor en el pecho, ardores, tembleques, ganas de vomitar, mareos, tos, falta de apetito, moqueos... Aunque parecen los primeros síntomas de un embarazo no es más que una gripe. Siento como que no estoy ni aquí ni ahora, sino mucho más lejos. Me cuesta mantenerme delante de la pantalla del pc más de cinco minutos sin desear tumbarme de nuevo en la cama y cubrirme con el edredón hasta arriba.
Por supuesto deseo con toda mi alma que mi mami esté aquí, cosa que no es posible. He hablado con ella por teléfono y no le que contado que me da vueltas la cabeza, que no quería seguir hablando porque no tengo ganas...
Se me ha fastidiado el fin de semana. Ya anoche me sentía algo mal. Lo peor ha venido hoy. Me he levantado de la cama y estaba preparándome un café con leche. Lo estaba calentando cuando veía que me venía al suelo, lo veía venir... Sabía que o me tumbaba o me terminaría desmayando. Es posible que haya sido un bajón de tensión. He vuelto a la cama, pensaba que no me daría tiempo, pero sí. Allí he intentado dormir.
Bien, vuelvo al principio. Cuando me he levantado no sólo me daba vueltas todo, sino que sentía un dolor inmenso en una pierna, la misma pierna que recibió corticoides a principios de año para cortar de raíz aquello llamado "Neuritoma de Morton" (es curioso que todavía me acuerde del nombre). El dolor era tan intenso que posiblemente por eso me haya dado esa especie de mareo. A pesar de que iba cojeando he llegado a la cama. No estaba sudando pero tenía mucho calor. Así que creo que tengo una ligera gripe con una afectación en la pierna que me dolerá todos los inviernos, recordarme aquella cosa que tuve en el pie la Navidad pasada.
Cuando el dolor de la pierna se ha atenuado y tras leer varias cartas de El egiptólogo (cuando lo termine de leer ya contaré de qué va) he pensado en tomarme algo, y he sacado fuerzas de no sé dónde para coger un Gelocatil, llevármelo a la boca y volver a tumbarme hasta que se pasara definitivamente el dolor de la pierna.
No me he dado ningún golpe así que creo que está enlazado a los terribles dolores que me despertaban hace casi un año a las 7 de la mañana, unos dolores por los que no me gustaría volver a pasar...
Después he podido levantarme. No tenía hambre así que he optado por tumbarme en el sofá para ver los últimos capítulos de "Prison Break" que me quedaban por ver. Y sí, con el capítulo 14 he llorado. No sabría cómo denominarlo, impotencia quizás. Es muy triste, tanto que me ha dejado un poco K.O. Estoy deseando ver cómo sigue, porque, como siempre, te lo cortan en lo más importante: el momento en que Lincoln Barrows se queda mirando fijamente la silla eléctrica que le quitará la vida por un asesinato que no ha cometido. A pesar de la llorera, me he consolado pensando en que siendo el hermano del protagonista, por el que éste tanto ha luchado, no puede terminar así porque entonces no tendríamos serie, no tendríamos nada más que contar. Y está claro que justo cuando vayan a activar las palancas de la silla va a haber una llamada en el último momento por la que no se va a producir la pena de muerte.
Siento si alguien no ha llegado hasta aquí con la serie. Sinceramente es mejor verla. Al fin y al cabo todo el mundo sabe de qué va.
Luego se me han formado en la mente las imágenes de cientos de sandwiches vegetales, de los que una vez en actividades extraescolares ("Cocina"), me enseñaron a hacer. He hecho mentalmente una lista a ver si tenía todos los ingredientes. Así es como ahora tengo en la nevera una cantidad incestuosa de sandwiches vegetales. Porque a la hora de cenar seguía sin tener mucho apetito.
Espero mañana estar mejor. El Gelocatil baja la fiebre, así que me tomaré un Cola Cao caliente antes de irme a la cama, y me tomaré otro Gelocatil con tal de dormir sin mucho calor.
Algo de fiebre tengo. Lo sé porque todavía no he encendido la calefacción, porque los días anteriores, vestida sólo con pijama, tenía algo de frío en casa. Y ahora estoy con pijama, arremangada y tengo mucho calor.
Debería irme a la cama, pero odio dar vueltas en ella sin poder dormir. Por lo pronto, ya se me ha fastidiado el fin de semana, pero bueno, lo primero es la salud.
Y también es el cumpleaños de mi tío, menos mal que le he llamado. Siempre se me pasa. Y es mi madre la que me avisa: "¿Has llamado a X? Es su cumpleaños..."
No es un buen día. Veré una película agradable para ver si se me quita el malestar físico y la desazón con la que me ha dejado "Prison Break".
Por supuesto deseo con toda mi alma que mi mami esté aquí, cosa que no es posible. He hablado con ella por teléfono y no le que contado que me da vueltas la cabeza, que no quería seguir hablando porque no tengo ganas...
Se me ha fastidiado el fin de semana. Ya anoche me sentía algo mal. Lo peor ha venido hoy. Me he levantado de la cama y estaba preparándome un café con leche. Lo estaba calentando cuando veía que me venía al suelo, lo veía venir... Sabía que o me tumbaba o me terminaría desmayando. Es posible que haya sido un bajón de tensión. He vuelto a la cama, pensaba que no me daría tiempo, pero sí. Allí he intentado dormir.
Bien, vuelvo al principio. Cuando me he levantado no sólo me daba vueltas todo, sino que sentía un dolor inmenso en una pierna, la misma pierna que recibió corticoides a principios de año para cortar de raíz aquello llamado "Neuritoma de Morton" (es curioso que todavía me acuerde del nombre). El dolor era tan intenso que posiblemente por eso me haya dado esa especie de mareo. A pesar de que iba cojeando he llegado a la cama. No estaba sudando pero tenía mucho calor. Así que creo que tengo una ligera gripe con una afectación en la pierna que me dolerá todos los inviernos, recordarme aquella cosa que tuve en el pie la Navidad pasada.
Cuando el dolor de la pierna se ha atenuado y tras leer varias cartas de El egiptólogo (cuando lo termine de leer ya contaré de qué va) he pensado en tomarme algo, y he sacado fuerzas de no sé dónde para coger un Gelocatil, llevármelo a la boca y volver a tumbarme hasta que se pasara definitivamente el dolor de la pierna.
No me he dado ningún golpe así que creo que está enlazado a los terribles dolores que me despertaban hace casi un año a las 7 de la mañana, unos dolores por los que no me gustaría volver a pasar...
Después he podido levantarme. No tenía hambre así que he optado por tumbarme en el sofá para ver los últimos capítulos de "Prison Break" que me quedaban por ver. Y sí, con el capítulo 14 he llorado. No sabría cómo denominarlo, impotencia quizás. Es muy triste, tanto que me ha dejado un poco K.O. Estoy deseando ver cómo sigue, porque, como siempre, te lo cortan en lo más importante: el momento en que Lincoln Barrows se queda mirando fijamente la silla eléctrica que le quitará la vida por un asesinato que no ha cometido. A pesar de la llorera, me he consolado pensando en que siendo el hermano del protagonista, por el que éste tanto ha luchado, no puede terminar así porque entonces no tendríamos serie, no tendríamos nada más que contar. Y está claro que justo cuando vayan a activar las palancas de la silla va a haber una llamada en el último momento por la que no se va a producir la pena de muerte.
Siento si alguien no ha llegado hasta aquí con la serie. Sinceramente es mejor verla. Al fin y al cabo todo el mundo sabe de qué va.
Luego se me han formado en la mente las imágenes de cientos de sandwiches vegetales, de los que una vez en actividades extraescolares ("Cocina"), me enseñaron a hacer. He hecho mentalmente una lista a ver si tenía todos los ingredientes. Así es como ahora tengo en la nevera una cantidad incestuosa de sandwiches vegetales. Porque a la hora de cenar seguía sin tener mucho apetito.
Espero mañana estar mejor. El Gelocatil baja la fiebre, así que me tomaré un Cola Cao caliente antes de irme a la cama, y me tomaré otro Gelocatil con tal de dormir sin mucho calor.
Algo de fiebre tengo. Lo sé porque todavía no he encendido la calefacción, porque los días anteriores, vestida sólo con pijama, tenía algo de frío en casa. Y ahora estoy con pijama, arremangada y tengo mucho calor.
Debería irme a la cama, pero odio dar vueltas en ella sin poder dormir. Por lo pronto, ya se me ha fastidiado el fin de semana, pero bueno, lo primero es la salud.
Y también es el cumpleaños de mi tío, menos mal que le he llamado. Siempre se me pasa. Y es mi madre la que me avisa: "¿Has llamado a X? Es su cumpleaños..."
No es un buen día. Veré una película agradable para ver si se me quita el malestar físico y la desazón con la que me ha dejado "Prison Break".
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