
No me gusta esa lluvia continua e intensa que no para en todo el día, a veces con una fuerza increíble. Oyes las gotas caer incansablemente en el tejado y te preguntas y alguna vez parará esa furia que parece que lleva dentro.
Ayer en cinco minutos, y sin paraguas (como siempre), salí me calé hasta los huesos. No me extraña que luego coja gripes y catarros.
De todas formas es la época en que debe llover, y además prefiero que llueva a que nieve.
Ayer en cinco minutos, y sin paraguas (como siempre), salí me calé hasta los huesos. No me extraña que luego coja gripes y catarros.
De todas formas es la época en que debe llover, y además prefiero que llueva a que nieve.
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