domingo, octubre 22, 2006

El perro de mi vecina


Mi vecina de arriba es francesa, se llama Marie. No le he preguntado el nombre sino que lo he mirado en el buzón. Varias veces hemos coincidido en el ascensor. Ella siempre acompañada por un chico -su novio, imagino- y un perro precioso, creo que es un fox terrier, aunque no estoy segura. Siempre nos saludamos diplomáticamente como buenas vecinas, con un "Hola", y a ella se le nota ese acento galo al chapurrear nuestro idioma.

Me consta que hoy no ha estado en todo el día en casa. Ha debido de venir tarde. Desde el mediodía oía ruidos arriba. Luego he caido en la cuenta de que era el perro, que estaba llorando. Oía -y me imaginaba- cómo daba pequeños golpecitos en una puerta. Oía cómo ladraba casi en susurros, llorando, esperando el regreso de su dueña.
No ha parado en toda la tarde de llorar y golpear la puerta. Yo me lo imaginaba solo, arriba, y me entristecía.

Llevo deseando un perro desde hace siglos. Estoy pensando en dejarle una nota a Marie en el buzón, explicándole la tarde que me ha dado el perro. Y también le echaré cara diciéndole que si no tiene a nadie a quien dejárselo, para que no se quede solo y llorando de nuevo, yo podría cuidárselo. Total... es cuestión de horas. Y esto puede ser el comienzo de una amistad.
No es por mí ni por ella, es que se me caía el alma esta tarde oyéndole ladrar de esa manera.

1 comentario:

K dijo...

Si es todo por el perro :D