lunes, noviembre 20, 2023

La asistenta


Hacía días que llevaba leyendo muy buenas críticas de esta novela, así que me la he leído estos días. Reconozco que el libro engancha de principio a fin. 
Millie es una joven que busca trabajo, ha pasado diez años en la cárcel por homicidio y está durmiendo en el coche. Es entonces cuando la llama Nina Winchester para hacerle una entrevista: necesitan una chica que les ayude con la limpieza, la cocina y a veces que vaya a recoger a su hija Cecelia. Y cuando cree que no la van a contratar, Nina le llama para decirle que el trabajo es suyo. 
Millie se aloja en una habitación minúscula en el desván, que además tiene la cerradura por fuera, cosa que le parece extraña.
Desde el primer momento descubre que Nina parece desvariar, le dice cosas al revés o da por hecho que le ha dicho cosas que nunca le explico. Con Cece tampoco es fácil, pero con Andrew es muy sencillo, además de que es un hombre muy apuesto. 
Cuando descubre al jardinero Enzo, él la intenta advertir para que se vaya. Lo que no pueden prever es que Millie se enamore de Andy. 
Nina ha conseguido, por fin, salir de la vida de Andrew Winchester.
Y es que todo lo que ha hecho Millie ha sido aguantar las torturas encerrada en el desván, cada vez que hacía algo mal. Sólo busco una sustituta, pero no espera que al regresar a casa se encuentre ese espectáculo creado por la asistenta. 

LA AUTORA



Frieda McFadden es médica en ejercicio y está especializada en lesiones cerebrales. Ha escrito varios thrillers psicológicos best-sellers que han llegado al número uno de Amazon. Vive con su familia y su gato negro en una casa centenaria de tres pisos que mira hacia el océano con escaleras que crujen y gimen a cada paso y donde nadie podría oírte gritar. A menos que grites muy fuerte…, tal vez.


EL LIBRO:

Título original: The Housemaid
Autora: Frieda McFadden
Traductor: Carlos Abreu
Editorial: Penguin Random House (1ª edición, en octubre de 2023)
Número de páginas: 331
ISBN: 9788491298359

Valoración: 9/10

RETOS:

domingo, noviembre 19, 2023

El peine del viento

En realidad, pensaba que el peine del viento estaba más lejos de San Sebastián y nunca había ido a verlo… hasta hoy.
Ha merecido la pena.

sábado, noviembre 18, 2023

Dulces atardeceres

Hoy era nuestro día porque es nuestro aniversario. Y pasarlo en San Sebastián es una verdadera delicia. Con un tiempo magnífico y un atardecer extraordinario.

viernes, noviembre 17, 2023

Donosti

Quizás para mí es una de las ciudades más bonitas de España. Adoro San Sebastián, pasear por la Concha, comer en el casco viejo…
Y aquí estamos, disfrutando de nuestro fin de semana.

jueves, noviembre 16, 2023

El libro de cocina de la señorita Eliza

Sentía curiosidad por este libro, que narra la historia de Elizabeth Acton, una solterona cuya familia ha venido a menos, y se traslada con su madre a una finca a Tonbridge, donde alquilan habitaciones. Mientras su padre está en el exilio, su hermana Mary cuida de sus hijos y de la hija ilegítima de Eliza, y sus hermanas trabajan como institutrices, Eliza y su madre intentan ganarse el sustento alquilando habitaciones, pero Eliza no contrata una cocinera, sino que es ella la que da vida a las recetas que hay en su cabeza.



Y es que Eliza había publicado un libro de poemas, porque adora escribir, pero su editor le pide un libro de recetas. Para ello, el reverendo Thorpe le recomienda a la joven Ann Kirby, con la que Eliza congenia desde el principio.
Ann desea ser cocinera a toda costa, pero para ello tiene que lidiar con sus propios problemas: un padre lisiado que siempre está borrachos y una madre tarada a la que el reverendo encierra en un manicomio.
Eliza y Ann tardarán diez años en escribir su libro de recetas. Un libro que existe en realidad, considerado el mejor libro de recetas de la época victoriana, y con la novedad de escribir por primera vez los ingredientes con la receta.
Éste es un libro donde se saborean las recetas a medida que se van pasando las páginas.

LA AUTORA:



Annabel Abbs cursó estudios de Literatura Inglesa en la Universidad de East Anglia. Tras trabajar como consultora durante quince años, se tomó un descanso para criar a sus cuatro hijos antes de volver a su primer gran amor: la literatura.
Nombrada "una de las mejores novelistas históricas de la actualidad" por The Observer, su primera novela, La hija de Joyce, fue galardonada con el Premio Impress y el Premio Spotlight; Frieda: The Original Lady Chatterley fue elegida Libro del Año en 2018 por The Times.
El libro de cocina de la señorita Eliza ha sido seleccionado como una de las mejores novelas del año por The New York Times y The Washington Post, está en vías de publicación en más de veinte países y también se prepara su adaptación televisiva.

EL LIBRO:

Título original: Miss Eliza's English Kitchen
Autora: Annabel Abbs
Traductora: Pilar de la Peña
Editorial: Planeta (1ª edición, en abril de 2022)
Número de páginas: 412
ISBN: 9788408256281

Valoración: 8/10

RETOS:

* PopSugar Reading Challenge: Un libro con una aliteración en el título.
* Reto "50 libros Sintonía Literaria": Un libro que siempre quisiste leer.

miércoles, noviembre 15, 2023

Mágicos placeres

Adoro esos momentos de lectura en soledad mientras el día nublado da paso al sol. Y a la luz.

martes, noviembre 14, 2023

Ya madrugan los aviones

Antes de que me levantara a desayunar un sinfín de aviones han pasado por el cuelo. Y sus esteras habían dejado su impronta, mientras yo tomaba mi café de desayuno.
Adoro los amaneceres como el de hoy.

lunes, noviembre 13, 2023

Florencia: El aeropuerto


El aeropuerto de Florencia está lleno de gente que va y viene, como no podía ser de otra manera en una ciudad que visitan millones de turistas al año. También se le conoce como aeropuerto Américo Vespucio.

No está lejos del centro. Nosotros cogimos un tranvía hasta el aeropuerto y allí nos quedamos a esperar mientras esperábamos la hora de embarque de nuestro avión.

Y hasta aquí llega nuestro periplo por Italia.


Florencia: la basílica de San Lorenzo


Como nuestro hotel estaba en la Calle San Galo y era una calle recta hasta el Duomo, no había pérdida. Pero la primera tarde cuando llegamos nos llamó la atención una iglesia que estaba a medio camino y siempre pasábamos por allí. Era la Basílica de San Lorenzo, también impresionante. Siempre estaba llena de gente alrededor, con pequeños restaurantes y tiendas, artistas callejeros, músicos itinerantes. En definitiva, una plaza con mucha vida.

Esta basílica es un templo vinculado a los Médici, ya que fue encargada por Cosme de Médici a Brunelleschi, y ciertamente la cúpula se parece mucho a la del Duomo. Es una iglesia grandísima y data del siglo XV.

domingo, noviembre 12, 2023

“Eduardo Manostijeras”

Hace muchos años que vi esta película por primera vez. Y entonces hoy la echaban en la tele. La hemos vuelto a ver, porque no deja ser una bella historia, bella y triste.
De la mano de Tim Burton nos llega la creación de un personaje adorable, Edward (Johnny Depp), un muchacho que en vez de manos tiene cuchillas.
Peg Boggs (Dianne Wiest) es una comerciante local que vende cosméticos de puerta en puerta. Nadie la compra nada, hasta que un día decide subir a la casa de la colina que todos creen encantada. Allí se encuentra con Edward, un joven asustadizo que vive solo, así que decide acogerlo en un casa.
Pero no se puede mantener un secreto en esa pequeña población, por lo que enseguida las vecinas quieren conocerle y preparan una barbacoa.
Así Edward comienza haciendo figuras en los setos de todas las casas y termina cortando el pelo a los perros y a las mujeres. Edward intenta sobrevivir, pese a las dificultades que conlleva tener unas cuchillas en vez de manos.
Entonces aparece Kim (Winnona Ryder), la hija adolescente, que en principio se asusta y después termina cogiendo cariño a Edward. Pero Kim tiene un novio celoso que no soporta a Edward.
La inocencia de Edward es tan dulce que es imposible que no llegue al corazón.

La constante picassiana


Magda Ventura recibe una llamada de su amiga inglesa Lindsey Harrington: tiene una bomba sobre robos de arte que podrían investigar y publicar en las revistas para las que trabajan.
Así que Magda vuela a Londres, donde queda con su amiga, y descubre que han sido sustraídos siete cuadros de Picasso de una colección particular y el autor ha sido detenido. Pero Lindsey le explica que ha tenido que entrar por un hueco muy pequeño y Girardot no cabe por ahí. Las dos mujeres visitan la cárcel donde se encuentra Lucien Girardot y él lo niega todo, aunque saben que miente. Además hay dos galerías relacionadas con Girardot, una en Londres y otra en Barcelona. Visitan la galería de Londres y les echan sin miramientos, y cuando Magda vuelve a casa y visita la de Barcelona se encuentra con que el dueño ha tenido un inoportuno accidente doméstico, que luego no será tal. 
A su vez, Octavio Guasch, uno de los hombres más ricos del país, la llama para que investigue la muerte de su hijo de 17 años, Julio. Todo apunta a un suicidio, pero Guasch cree que podrían haberle asesinado. 
Magda interroga a todas las personas del círculo de Julio y descubre que él se ha suicidado por miedo a su padre, porque había descubierto que era gay y su padre no lo iba a permitir.
Pero Magda también descubre que Octavio la ha llamado a investigar para desviar su atención sobre los cuadros robados, ya que Guasch adora a Picasso y parece ser que tiene un búnker en su casa. 

EL AUTOR



Jordi Sierra i Fabra (Barcelona, 1947) fundó y dirigió las principales revistas de rock en España durante los años sesenta y setenta. En 1972 publicó su primer libro y desde entonces ha escrito más de quinientos, y ha ganado cincuenta premios literarios. Su obra ha sido traducida a prácticamente cuarenta lenguas. En 2007 recibió el Premio Nacional de literatura del Ministerio de Cultura; en 2013 el Iberoamericano al conjunto de su obra; en 2017 la Medalla de Oro de las Bellas Artes y en 2018 la Creu de Sant Jordi. En 2004 creó la Fundación Jordi Sierra i Fabra, en Barcelona, y la Fundación Taller de Letras Jordi Sierra i Fabra, en Medellín, Colombia. Desde entonces se concede un premio que lleva su nombre a un escritor menor de dieciocho años. En 2010, sus fundaciones recibieron el premio IBBY-Ashai de Promoción de la Lectura. En 2012 se inauguró una revista literaria en línea, gratuita, www.lapaginaescrita.com, y en 2015, el Centre Cultural de la Fundació Jordi Sierra i Fabra, en Barcelona, obtuvo la Medalla de Honor de la ciudad. 


EL LIBRO

Título original: La constante picassiana 
Autor: Jordi Sierra i Fabra
Editorial: Catedral Noir (1ª edición, en octubre de 2023)
Número de páginas: 367
ISBN: 9788418800474

Valoración: 9/10

RETOS:

* Reto 100 palabras 100 portadas: Medios de transporte colectivo.

sábado, noviembre 11, 2023

Florencia: la gastronomía toscana

Cafetería-Pastelería en Pisa

La gastronomía de Florencia fue similar a la de Venecia, aunque no había espaguetis con salsa negra de calamar. Pero comimos y bebimos muy similar, al fin y al cabo es la célebre comida italiana.


Allí seguimos bebiendo aperol, bebimos muchos aperoles, y de todos los precios. Junto al Duomo costaban 8 y 9 € cada uno, mientras que a medida que te ibas alejando te encontrabas precios más normales. Pero es lo que tienen los lugares turísticos.


También nos llamó la atención que a la entrada de algunos restaurantes exponían grandes piezas de ternera colgadas en escaparates como si entráramos en una carnicería. Y había pizzerías donde los cocineros estaban de cara a la calle haciendo la pasta mientras un numeroso grupo de turistas miraban y fotografiaban cómo hacían la pasta.

Espaguetis con champiñones

El día que íbamos al Palacio Pitti comimos en la terraza del Restaurante Soprarno, con unas vistas fantásticas del río Arno y de la Galería de los Uffizi. Yo tenía muchas ganas de comer espaguetis con champiñones, pero fue mi novio quien los eligió.

Espaguetis con bacon

Yo elegí unos espaguetis -cuyo nombre no recuerdo- que tenían, entre otras cosas, trocitos crujientes de bacon, lo que hacía que estuviesen algo salados, y yo soy de comer cosas más bien sosas. Pero no puedo quejarme: estaban buenos, pero los de mi novio estaban mejor.

Ensalada César

En la terraza de un restaurante, Il David, en la Piazza della Signoria, comimos una ensalada toscana con una salsa César que estaba riquísima.

Pizza Prosciutto

De segundo pedimos pizza.

Tiramisú

De postre, en casi todos los sitios pedíamos tiramisú. Vamos, que el tiramisú lo ponen de mil formas, pero ni aun así nos cansamos de comerlo y disfrutarlo.

Profiteroles

El día que regresábamos de Pisa, decidimos parar en un restaurante a comer unos filetes normales con ensalada, y por cambiar pedimos sendos profiteroles de postre.

Algunos días comíamos de bocata, porque al final era más rápido y también más económico. Pero ya se sabe que ir a Italia, si te gusta la pasta, es un placer. Porque nosotros adoramos la comida italiana y vinimos encantados.

Arrivederci!!

Tienda de vinos en Florencia

Y luego está el vino. A nosotros nos gusta el vino y el típico toscano es el Chianti, aunque reconozco que trajimos, pero somos más de cervezas y, en este viaje, de aperoles.

viernes, noviembre 10, 2023

Viernes

Y hay semanas que estoy deseando que llegue el viernes para descansar. Como hoy…

jueves, noviembre 09, 2023

Florencia: cafetería y restaurante Simbiosi


Habitualmente reservamos desayuno en el hotel, pero esta vez optamos por no hacerlo. Craso error, porque para encontrar un lugar donde pudiéramos tomar tostadas con mermelada y mantequilla nos costó unos días.


Sin embargo, uno de los días que buscábamos una cafetería para desayunar en Florencia, entramos en Simbiosi. Era un lugar interesante para mirar a todos los lados, con una decoración exquisita. 

Ahora bien, no había tostadas. 

Por las noches, la cafetería cerraba y daba lugar al restaurante, que siempre estaba lleno de gente. Lo veíamos porque Simbiosi nos pillaba de paso al regresar al hotel.

Sólo desayunamos un día allí, y es que el lugar es digno de admirar. Después ya encontramos una cafetería donde ponían tostadas ¡al fin!


Florencia: el arte en las calles


Hacía muchos años que quería visitar Florencia y, como ya comenté un día, es una ciudad espectacular, con mucho arte en cada rincón. Lo peor de todo es que hay muchísima gente en todos los sitios. 

Ya cuando llegas y te encuentras con la impresionante mole del Duomo, que no sabes ni hacia dónde mirar...


En otras muchas ciudades me he encontrado con artistas callejeros, pero Florencia los gana a todos. Sus calles están literalmente empapeladas de lienzos de la ciudad o simplemente de obras de arte que nos podemos encontrar en los museos.


A mí me gustan los lienzos y, sobre todo, me gusta ver a los pintores delante de sus cuadros. En los alrededores del Duomo había muchos con lienzos serigrafiados, pero al salir del Palacio Pitti nos encontramos con verdaderos artistas que pintaban el atardecer, allí delante de los turistas.


También me llamó la atención la cantidad tremenda de músicos callejeros que había, y algunos cantaban tan bien que merecía la pena pararse a escucharlos. En las inmediaciones del Duomo había muchísimos, pero también en la parte alta del Ponte Vecchio


Y en el "patio" que forman las dos galerías de pasillos de los Uffizi había mimos, a cada cual más interesante. 

Nos encantó pasear por Florencia, porque todo estaba lleno de arte, de gente, de historia, de VIDA. Ciudad de arte y artistas, presentes y pasados.


Florencia: Piazza della Repubblica


Es uno de los lugares en Florencia que nos maravilló, sobre todo porque estaba a caballo entre el Ponte Vecchio y la Piazza del Duomo, y siempre pasábamos por allí.

Lleno de tiendas de souvenirs, cafeterías y gente, los paseos por esta plaza siempre tenían algo de especial.

Y sobre todo había un tiovivo. Es que adoro los tiovivos...

La Plaza de la República es una plaza porticada de forma rectangular. Es el resultado de la época del Risanamento, cuando el urbanismo de la ciudad fue redefinido y se cambió el trazo urbano como consecuencia del traslado de la capital del Reino de Italia a Florencia (1865).

Florencia: los Jardines de Bóboli


La segunda parte de la visita al Palacio Pitti pasaba por visitar los Jardines de Bóboli (Giardini di Boboli). Es un jardín precioso y gigante, y eso que no lo vimos entero, ya que enseguida empezaron a decir por megafonía la hora de cierre. Y es que el jardín es un lugar para perderse. 


Los jardines de Bóboli fueron construidos por los Pitti, rivales de los Médici. Los Médici compraron el palacio en 1550 y crearon un patio interior a cargo de Bartolomeo Ammanati. 


Los jardines se sitúan sobre una antigua cantera que aprovechan para crear un teatro con gradas, en el cual representaron algunas de las primeras óperas de la historia.


Nosotros subimos en línea recta hasta encontrarnos con un ninfeo, la fuente de Neptuno y una estatua de la diosa Fortuna. La fuente de Neptuno es una representación del océano. En el centro se encuentra la estatua del rey Neptuno realizada por Stoldo Lorenzi.


Hay numerosas estatuas, de diferentes estilos y períodos, distribuidas por todo el jardín. Se abrieron al público en 1766.


Al salir descubrimos una de las grutas, la Grotta Grande, que fue diseñada por Bernardo Buontalenti. Está completamente cubierta de roca y en sus columnas hay copias de los Esclavos de Miguel Ángel. No llegamos a ver el laberinto. El jardín se extiende hacia un lado y es inmenso.

Fuente Bacchus

miércoles, noviembre 08, 2023

Florencia: el Palazzo Pitti

Fachada principal del Palacio Pitti

En la otra orilla del río Arno hay un palacio impresionante, con unos jardines más impresionantes aún. Se trata del Palazzo Pitti y necesitaría días para describir todo el arte que allí vimos.

Vista de una parte del patio y de los jardines de Bóboli desde la Galería Palatina

Lo bueno de estar en la otra orilla del río es que hay menos afluencia de turistas, por lo que entrar en el palacio no nos supuso más que unos minutos de espera. Allí hay varios museos que ver y al menos dos jardines. Nosotros optamos por las dos partes más célebres, y que creo que va a ver todo el mundo: la Galleria Palatina y los Jardines de Bóboli.

Un sinfín de puertas que parecen no tener fin

El Palacio Pitti es un palacio renacentista que data de 1458 y originalmente fue la residencia de Luca Pitti, un banquero florentino. En el siglo XVI fue comprado por Leonor Álvarez de Toledo y Osorio, la duquesa consorte de Cosme I de Médici, duque de Florencia y primer Gran Duque de Toscana. Por lo que a partir de ese momento el palacio se convirtió en la residencia oficinal de los grandes duques de Toscana. 

En el siglo XIX fue usado como base militar de Napoleón I y durante un breve período de tiempo sirvió como residencia oficial de los Reyes de Italia.

Felipe IV de España, Velázquez, Sala de la Ilíada

A principios del siglo XX el palazzo junto con su contenido fue donado al pueblo italiano por el rey Víctor Manuel III, por lo que se abrieron sus puertas al público y se convirtió en una de las más grandes galería de arte de Florencia. Hoy en día es un museo público, ampliado con colecciones de arte de los siglos XIX y XX.

Regreso de los campos de heno, de Rubens

Se trata de un verdadero tesoro con estancias reales, galerías de arte moderno, colecciones de trajes de época, de plata y de porcelana. En la Galleria Palatina los cuadros están colgados a la manera del siglo XIX, cuando imperaban criterios como la colocación de los lienzos según su forma o la adecuación del artista a la decoración de la sala. Es decir, están colocados como se colocaba en los palacios, y no como se colocan en los museos, de ahí que dé apariencia de una colección privada.

Salón Verde

La Galería Palatina, situada en el piano nobile del palacio, es probablemente el más famoso conjunto que en su día formó parte de las colecciones de los Médici. Es un museo de 28 salas que atraviesa los apartamentos reales; contiene obras de Botticelli, Fra Bartolomeo, Rafael, Andrea del Sarto, Tiziano, Correggio, Jacopo Pontormo, Domenico Beccafumi, Caravaggio, Rubens, Artemisia Gentileschi y Pietro de la Cortona, entre otros.

Galería de las Estatuas

La Galería de las Estatuas era la parte central de la loggia abierta, en la época de los Médici, por Bartolomeo Ammannati con unas vistas magníficas a los Jardines de Bóboli.  La loggia se cerró y en 1790 se llenó la sala de estatuas de mármol.

Pinturas del techo en la Sala del Castagnoli

La Sala del Castagnoli fue, durante la época de los Médici, el apartamento privado de la Gran Duquesa. En 1810, durante la invasión napoleónica se convirtió en un apartamento privado de Napoleón. Las pinturas que decoran las paredes y el techo fueron ejecutadas por Giuseppe Castagnoli a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX.

Sala de la Alegoría: Michelangello bambino, de Emilio Zucchi

La Sala de la Alegoría (Volterrano) en época de los Médici también formaba parte de los apartamentos de la Gran Duquesa. Es la única sala del palacio que conserva los frescos y estucos originales del siglo XVII. El resto de salas fueron redecoradas en el siglo XVIII. El techo está ricamente decorado con motivos vegetales y figuras de querubines diseñados por Pietro de la Cortona. Los cinco paneles están pintados al fresco por Balmassarre Franceschini, llamado "il Volterrano". En medio hay una estatua que representa a un joven Miguel Ángel esculpiendo.

Sala de las Bellas Artes

La Sala de las Bellas Artes en la época Médici era la antecámara de la Sala de la Allegoría, utilizada sólo por la Gran Duquesa. En el siglo XVIII esta sala fue redecorada por un grupo de pintores del estilo neoclásico. Destacan los grandes lienzos de Domenico Podestà.

Panel pictórico en la Sala de Hércules, obra de Benvenuti (siglo XVIII)

La Sala de Hércules fue transformada en el siglo XVIII por un grupo de pintores neoclásicos. La sala se transformó en la sala del recibimiento por el arquitecto Giuseppe Cacialli y las pinturas fueron ejecutadas por Pietro Benvenuti con grandes paneles sobre las pruebas de Hércules y fragmentos de su vida.


Sala del Arca

La Sala del Arca, también remodelada en el siglo XVIII, tiene una magnífica decoración pictórica que llevó a cabo Luigi Ademollo, uno de los artistas florentinos del Renacimiento. La decoración mural tiene aspecto teatral, ya que las pinturas de las paredes parecen lienzos de teatro que parecen "caer" desde el techo.

Capilla de las Reliquias

La Capilla de las Reliquias, que fue el apartamento del Gran Duque, era la capilla principal del palacio en la época de los Médici. Los estucos de las paredes y los armarios de las reliquias fueron renovados en 1712.

Sala de la Música

La Sala de la Música fue un lugar de reunión del Gran Duque y la Gran Duquesa durante la época de los Médici. Con la llegada de Napoleón, el ambiente se transformó y se intentó llenar de pinturas de las victorias napoleónicas. Sigue conservando algunos instrumentos musicales y relojes de época. Los muebles tienen forma de tambores. Y es cierto que la sala tiene un aspecto más marcial, más serio, más napoleónico.

Pinturas de la Galería Poccetti

La Galería Poccetti fue conocida en el siglo XVII como la "Galería de la loggia". Era un pasadizo que conectaba con la colina Bóboli. En 1813 la loggia se cerró al construirse las nuevas galerías palatinas. La decoración de estuco y pictórica está basada en las pinturas de Poccetti (Bernardino Barbatelli), pero él no participó en ella.

Virgen con el Niño, de Filippo Lippi

Destaca el tondo (pintura circular) de la Virgen con el Niño, de Filippo Lippi. El pintor supo situar con gran maestría el mentón de la Virgen en el centro geométrico del cuadro. Así daba unidad a una composición compleja, la Virgen con el Niño en un primer plano y, al fondo, escenas marianas.


Sala de Ulises

La Sala de Ulises muestra en el techo el regreso de Ulises a Ítaca y la obra más importante de Rafael, Madonna dell'Impannata (1512).

Sala de la Ilíada

La Sala de la Ilíada, a diferencia de las otras salas, tiene una decoración del siglo XVII, con un techo que representa el Olimpo y las escenas de Homero, pintadas por Luigi Sabatelli. En esta sala se encuentran pinturas como Felipe IV de España, de Velázquez y La Gravida de Rafael.

Sala de Venus

En la Sala de Venus, ocupa el centro de esta sala una Venus, creada por Canova en sustitución de la original que Napoleón se llevó a París (ahora se encuentra en los Uffizi). En esta sala, hay muchas obras de Tiziano, entre las que destaca El concierto (1510), un retrato de Julio II (1545) copiado de Rafael y el famoso Pietro Aretino (1545). El bucólico Regreso de los campos de heno, de Rubens, generalmente pasa desapercibido.

Sala de la Educación de Júpiter

En la Sala de la Educación de Júpiter hay obras de Tintoretto, Van Dyck y Caravaggio, entre otros. No sabes adónde mirar.

Cuarto de baño de Napoleón

El cuarto de baño de Napoleón, de estilo imperio, es de lo poco que se conserva en el Palacio Pitti de su corto reinado.

Fresco de Pietro da Cortona, Sala della Stufa

La Sala de la Estufa conserva los frescos de Pietro da Cortona y el suelo de mayólica de 1640.

Sala di Giove, abajo Las tres edades del hombre, de Giorgione

La Sala di Giove (Júpiter) alberga dos de las mejores obras del palacio: Mujer con velo, de Rafael, y Las tres edades del hombre, de Giorgione. 

La mujer del velo, de Rafael

Otras obras maestras del Renacimiento temprano son la Madonna del Sacco, de Perugino, un sutil estudio de las relaciones espaciales, y San Jerónimo, obra de Verrocchio o de Piero di Pollaiuolo. 

Retrato de Andrea Frizier, Tintoretto

En la Sala de Marte destaca el techo pintado sobre el tema de la guerra, de Pietro da Cortona, con el escudo de armas de los Médici en el centro. Sobre el mismo está la monumental obra de Rubens Las consecuencias de la guerra, mostrando a Venus suplicando en vano a Marte que no vaya a la guerra. Su obra Cuatro filósofos tiene un autorretrato en la parte superior izquierda. También hay obras aquí de Tintoretto, Tiziano y Van Dyck.

Madonna del Granduca, de Rafael

La Sala de Saturno contiene un completo recorrido por la obra de Rafael, desdela Madonna del Granduca (1506) hasta su tardía Visión de Ezequiel (1518). Entre el resto de sus madonnas y retratos destaca Maddalena Doni (1506), inspirada en la Mona Lisa, que influyó en la concepción renacentista del retrato. El maestro de Rafael, Perugino, pintó en 1495 una Lamentación de Cristo muerto, de llamativa composición. También hay obras de Fra Angélico y Andrea del Sarto.

Sala de Apolo

La Sala de Apolo tiene numerosas obras de Tiziano. Su María Magdalena (1525) fue el primero de los muchos cuadros que dedicó el veneciano a María Magdalena. También se encuentra Retrato de un inglés, así como las obras La Pietà y la Sagrada Familia de Andrea del Sarto (1522), que favorecieron a la aparición del estilo manierista. Cabe destacar el lienzo de Bronzino Retrato del enano Morgante (1550) que se encuentra expuesto en el centro de la sala.

Sabino Sabini, La Emha

Después pasamos a una zona de arte más moderno, con pinturas del siglo XIX y del siglo XX, así como magníficas estatuas de diferentes materiales. Pasamos bastante rápido estas estancias, quizás porque nos llamaban más la atención las de los siglos anteriores, quizás porque en este momento estábamos ya muy saturados de arte. De ahí salimos a los Jardines Bóboli, que son parte del Palacio Pitti, pero eso ya lo dejaré para otro día.