-¿Hay algo que se te dé mal?
-Muchas cosas.
-Eres demasiado modesto.
Él también necesita descansar. Le dije que se viniera conmigo a Madeira, pero como no quiere me conformaré con enviarle fotos.
"Hoy dormiré con los ángeles y soñaré contigo, pero llegará un día en que soñaré con los ángeles y dormiré contigo".
Hoy tenía ganas de hablar y yo no podía hablar. Pero en los pocos minutos que hemos intercambiado unas palabras me ha hecho sonreír. De un tiempo a esta parte algo en él ha cambiado, no sabría explicar lo que es, está mucho más receptivo. Y yo... yo sólo me dejo llevar.
lunes, junio 18, 2018
En una semana
En una semana estaré en el aeropuerto de Barajas a punto de subir a un avión que me llevará a Lisboa y de allí al Atlántico.
Sí, el próximo lunes cogeré dos aviones, y como adoro volar... ni tan mal.
Qué ganas de marchar...
Sí, el próximo lunes cogeré dos aviones, y como adoro volar... ni tan mal.
Qué ganas de marchar...
domingo, junio 17, 2018
Cosas que hacen parar la lectura
Sigo leyendo el libro de Almudena Grandes y de repente leo "Haro" y he vuelto a releer. Entonces he parado.
Me gusta cuando en el curso de cualquier lectura aparece algún sitio de aquí, porque La Rioja no suele ser muy retratada en los libros, excepto cuando sale a relucir el vino.
Me gusta cuando salen lugares que conozco, pero cuando nombran mi tierra siento algo especial.
Me gusta cuando en el curso de cualquier lectura aparece algún sitio de aquí, porque La Rioja no suele ser muy retratada en los libros, excepto cuando sale a relucir el vino.
Me gusta cuando salen lugares que conozco, pero cuando nombran mi tierra siento algo especial.
Luces, acción...
No sé si me dará tiempo a llegar a la comida familiar. Mis padres ya se han pasado por mi casa para ver las luces de la terraza. Y me han encontrado con la plancha.
La terraza con luz es otra cosa... Ahora ya puedo poner una mesa y unas sillas para cenar a la luz de la luna.
La terraza con luz es otra cosa... Ahora ya puedo poner una mesa y unas sillas para cenar a la luz de la luna.
A un paso del verano
La próxima semana comienza el verano, y vaya si se está haciendo esperar con tanta lluvia. Hoy se ha podido disfrutar por fin del sol. Yo me he dedicado a recoger la ropa de invierno y colocar la del verano.
Es agradable...
Es agradable...
sábado, junio 16, 2018
Sin un respiro
Hoy ha venido el electricista a mi casa a las diez para ponerme dos apliques de exterior. Ahora no se me pueden caer los calcetines al patio porque no tengo luz...
Por fin hace un magnífico día de sol para disfrutar. En una semana estaré haciendo la maleta, algo maravilloso cuando se trata de escapar del mundanal ruido...
Por fin hace un magnífico día de sol para disfrutar. En una semana estaré haciendo la maleta, algo maravilloso cuando se trata de escapar del mundanal ruido...
viernes, junio 15, 2018
Palabras de consuelo
Hay personas que siempre dicen la palabra exacta en el momento oportuno. Él supo hacerme ver hace unos días que hay cosas que no se pueden cambiar y que no intente detener los recuerdos. Que hay que pasar estos "tragos".
Esta semana ha sido una semana llena de recuerdos, dulces recuerdos.
Apenas he escrito porque no salía de mí, apenas he leído porque no me centraba en las páginas.
Y a medida que iban pasando los días iba sintiéndome un poco mejor.
Me encantan los viernes por la noche, cuando no tengo prisa por dormir ni por nada.
También ha llegado el coche.
Esta semana ha sido una semana llena de recuerdos, dulces recuerdos.
Apenas he escrito porque no salía de mí, apenas he leído porque no me centraba en las páginas.
Y a medida que iban pasando los días iba sintiéndome un poco mejor.
Me encantan los viernes por la noche, cuando no tengo prisa por dormir ni por nada.
También ha llegado el coche.
Volar
En tan sólo diez días ya habré cogido dos aviones y estaré en el mar.
Adoro volar. Es que esa sensación de estar tan cerca de las estrellas es única...
Diez días, qué ganas.
Adoro volar. Es que esa sensación de estar tan cerca de las estrellas es única...
Diez días, qué ganas.
jueves, junio 14, 2018
Como el aleteo de una mariposa
Casi a medianoche me siento frente al ordenador y me pregunto dónde han quedado las horas de este día. Y es que se me pasan los días tan rápido... Estamos a un paso del verano y dicen que en víspera de vacaciones todo va más lentamente. Pero no...
A veces siento a mi abuela como si cerca de mí revoloteara una mariposa, y me estremezco, pero la recuerdo con cariño. A veces es duro dar rienda suelta a tantos recuerdos. Y otras veces prefiero estar trabajando y con la mente centrada en otras cosas.
miércoles, junio 13, 2018
Mi reina
Mi sobrina se ha aficionado a escribirme postales cuando se va de viaje y esta vez han sido dos aunque no han venido con el cartero.
Me dice que soy una reina. Es tan adorable...
Me dice que soy una reina. Es tan adorable...
La llamada internacional
-Hola, quiero hablar con alguien en español.
-¿Para qué? (en portugués)
-Para confirmar una reserva.
Después de un rato haciéndome entender el español y ella en portugués me ha dicho que todo está correcto y que sí está reservado.
Al final me ha dicho "obrigado" que es la única palabra que entiendo en portugués.
Lo cierto es que no me fío de Booking y por eso he tenido que llamar para que me confirmaran que efectivamente estaba reservado.
Huele a vacaciones. Espero que en el Atlántico haga más calor.
-¿Para qué? (en portugués)
-Para confirmar una reserva.
Después de un rato haciéndome entender el español y ella en portugués me ha dicho que todo está correcto y que sí está reservado.
Al final me ha dicho "obrigado" que es la única palabra que entiendo en portugués.
Lo cierto es que no me fío de Booking y por eso he tenido que llamar para que me confirmaran que efectivamente estaba reservado.
Huele a vacaciones. Espero que en el Atlántico haga más calor.
martes, junio 12, 2018
Lecturas que enganchan
He empezado hoy a leer a Almudena Grandes y ya estoy enganchada. Es curioso, porque la autora tiene novelas con las que no he podido y terminé abandonando. Me acuerdo de Atlas de geografía humana. Sin embargo, con la serie de 'Episodios de una Guerra Interminable' me engancha desde el primer momento. Son novelas que se leen de manera independiente, y es que no he leído aún el primero, Inés y la alegría, pero sí los otros dos.
Como es una novela de espías ya me tiene subyugada. Si hubiera sabido que es de espionaje lo hubiera empezado mucho antes.

Enviado desde mi iPhone
Sólo el tiempo
El tiempo es el único que ayuda a superar las pérdidas.
Cuando pasa todo, es cuando llegan los recuerdos, porque tienen que llegar...
He hablado varias veces con mi madre, porque casi todas las tardes iba a ver a mi abuela.
Ella es, sin duda, la que peor lo está pasando.
Cuesta lidiar con la pérdida de un ser querido. En los últimos diez años he perdido a tres tíos, un abuelo y una abuela. Y sólo el tiempo es el único que ayuda a llenar el vacío. En modo de recuerdos.
Cuando pasa todo, es cuando llegan los recuerdos, porque tienen que llegar...
He hablado varias veces con mi madre, porque casi todas las tardes iba a ver a mi abuela.
Ella es, sin duda, la que peor lo está pasando.
Cuesta lidiar con la pérdida de un ser querido. En los últimos diez años he perdido a tres tíos, un abuelo y una abuela. Y sólo el tiempo es el único que ayuda a llenar el vacío. En modo de recuerdos.
Los recuerdos
Los recuerdos se agolpan como una cascada de agua que quiere fluir. Hoy es uno de esos días llenos de recuerdos. Queremos que paren y no podemos hacer que cese el flujo de recuerdos incesantes.
Había una vez una niña que se miraba las sandalias rosa chicle. "Vamos, abuela, que hace mucho calor". Cuando tenía siete u otro años mi abuela me llevaba al río de su pueblo, un río donde habían creado un recodo para bañarse. Ayer pasé por allí y estaba lleno de maleza. Y entonces me acordé de las tardes de verano y de que mi abuela siempre me llevaba a bañarme. Y estaba lleno de gente. "Abuela, ¿no habrá culebras?". Y ella siempre me decía que no temiera, que si hubiera culebras nadie se bañaría en el río.
En esos veranos que mis padres me enviaban a casa de los abuelos, mi abuela siempre estaba pendiente de mí. Hacía unos macarrones riquísimos y yo siempre le decía que estaban más buenos que los de mamá.
Con mi abuela aprendí a jugar a la brisca, y no sé cómo lo hacía, pero siempre me ganaba.
Si hacía trastadas era mi abuelo el que me reñía, pero nunca mi abuela. Ella siempre se ponía de mi parte.
Con ocho nietos puedo asegurar que soy la que más disfrutó de los abuelos maternos. Tengo más de cuarenta años, pero para ella siempre era "la niña", y eso nunca cambió.
En la residencia siempre que me veía decía: "que ha venido la niña a verme" y se reía. También me decía que la llevara a su casa, que ella quería estar en su casa.
Los recuerdos se agolpan como pequeños torrentes de agua sin dirección.
Había una vez una niña que se miraba las sandalias rosa chicle. "Vamos, abuela, que hace mucho calor". Cuando tenía siete u otro años mi abuela me llevaba al río de su pueblo, un río donde habían creado un recodo para bañarse. Ayer pasé por allí y estaba lleno de maleza. Y entonces me acordé de las tardes de verano y de que mi abuela siempre me llevaba a bañarme. Y estaba lleno de gente. "Abuela, ¿no habrá culebras?". Y ella siempre me decía que no temiera, que si hubiera culebras nadie se bañaría en el río.
En esos veranos que mis padres me enviaban a casa de los abuelos, mi abuela siempre estaba pendiente de mí. Hacía unos macarrones riquísimos y yo siempre le decía que estaban más buenos que los de mamá.
Con mi abuela aprendí a jugar a la brisca, y no sé cómo lo hacía, pero siempre me ganaba.
Si hacía trastadas era mi abuelo el que me reñía, pero nunca mi abuela. Ella siempre se ponía de mi parte.
Con ocho nietos puedo asegurar que soy la que más disfrutó de los abuelos maternos. Tengo más de cuarenta años, pero para ella siempre era "la niña", y eso nunca cambió.
En la residencia siempre que me veía decía: "que ha venido la niña a verme" y se reía. También me decía que la llevara a su casa, que ella quería estar en su casa.
Los recuerdos se agolpan como pequeños torrentes de agua sin dirección.
Una noche con Sabrina Love
Hay novelas que se leen de un tirón, y mi intención era terminar ésta anoche, pero me quedé dormida, así que la he terminado esta mañana. Es una reedición al cumplirse 20 años desde su primera edición en 1998, incluso hay película. Lo cierto es que es una novelita para disfrutar, que nos cuenta un viaje de un joven de la provincia argentina de Entre Ríos hasta Buenos Aires, y descubrimos, a ojos del joven, dos mundos totalmente diferentes.
El Bildungsroman o novela de aprendizaje es un tipo de novela que narra las experiencias que llevan a la madurez de un personaje, normalmente a través de un viaje, sea real o interior.
Se considera que la primera en su género fue Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister, del escritor alemán Johann Wolfgang von Goethe, aunque se sabe que hubo precursores como el Lazarillo de Tormes. Desde el siglo XIX, este esquema argumental ha producido magníficas novelas. Por ejemplo, El guardián entre el centeno, de Salinger, La amiga estupenda, de Elena Ferrante, o Un gran chico, de Nick Hornby son novelas de aprendizaje.
Una noche con Sabrina Love también lo es. Además, esta novela usa la iniciación al sexo como un rito de paso y, de este modo, contemporiza un tema muy común en la literatura.
Daniel Montero es un chico de 17 años que vive con su abuela. Son pobres, aunque Daniel trabaja en una empresa de pollos donde no puede ir cuando las grandes inundaciones anegan la zona y el pueblo de Curuguazú queda aislado. Daniel roba televisión por cable al vecino y por las noches se encierra en su habitación para ver los canales porno. Lo que más le gusta es El show de Sabrina Love, un programa donde la porno star va a sortear una noche con ella. Quiere la fortuna que sea Daniel el agraciado del premio y, a partir de entonces, emprenda un viaje hasta Buenos Aires, que para Daniel es una odisea porque nunca ha salido de su pueblo natal, en el que no hay casi nada, y sin apenas dinero hasta llegar a la ciudad para reunirse con una estrella del porno. Allí acudirá al piso de un amigo de su hermano y conocerá a Sofía, una joven con la que trabará una gran amistad. Para Daniel regresar a su pueblo, donde no hay mujeres, supone algo muy costoso, después de haber conocido las maravillas de Buenos Aires.
EL AUTOR:

Pedro Mairal nació en Buenos Aires en 1970. Su novela Una noche con Sabrina Love recibió el Premio Clarín en 1998 y fue llevada al cine. Ha publicado también las novelas El año del desierto (2005) y Salvatierra (2008), el volumen de cuentos Hoy temprano (2001) y los libros de poesía Tigre como los pájaros (1996), Consumidor final (2003) y la trilogía Pornosonetos (2003, 2005 y 2008). En 2007 fue nombrado uno de los 39 mejores jóvenes escritores latinoamericanos por el Hay Festival de Bogotá. Trabaja como guionista y escribe para distintos medios de comunicación. En 2013 publicó El gran surubí, una novela en sonetos, y El equilibrio, una recopilación de las columnas que escribió durante cinco años para el diario Perfil. En 2015 publicó en Chile Maniobras de evasión, un libro de crónicas. Su última novela, La uruguaya (2016), ha recibido en España el Premio Tigre Juan 2017 y lo ha confirmado como uno de los más destacados autores argentinos de su generación.
EL LIBRO:
Título original: Una noche con Sabrina Love
Autor: Pedro Mairal
Editorial: Libros del Asteroide (1ª edición en 2018; reedición por su 20º Aniversario)
Número de páginas: 151
ISBN: 9788417007386
Valoración: 8/10
RETOS:
lunes, junio 11, 2018
Cuando todo acaba
El silencio se ha hecho eco en la iglesia tras mis palabras de despedida. Y entonces me han aplaudido.
La gente me ha preguntado si lo había escrito yo, y les he dicho que sí. No hay palabras tan bellas como las que salen desde el corazón.
Y ahora, cuando todo ha acabado, te preguntas dónde estará ella ahora, esa abuela tan querida a la que ya no podremos cubrir de besos. Consuela pensar que ahora hay una estrella más en el cielo.
Ahora que ya ha pasado todo ¿qué queda? El vacío insondable que nadie podrá llenar jamás, ese vacío que vamos rellenando con los recuerdos más dulces de la persona que se ha ido en ese viaje que sólo tiene billete de ida.
Adiós, abuelita.
La gente me ha preguntado si lo había escrito yo, y les he dicho que sí. No hay palabras tan bellas como las que salen desde el corazón.
Y ahora, cuando todo ha acabado, te preguntas dónde estará ella ahora, esa abuela tan querida a la que ya no podremos cubrir de besos. Consuela pensar que ahora hay una estrella más en el cielo.
Ahora que ya ha pasado todo ¿qué queda? El vacío insondable que nadie podrá llenar jamás, ese vacío que vamos rellenando con los recuerdos más dulces de la persona que se ha ido en ese viaje que sólo tiene billete de ida.
Adiós, abuelita.
La despedida
El sacerdote me ha pillado esta mañana y me ha convencido para dar unas pinceladas sobre la vida de mi abuela. Me he puesto a escribir y no he podido parar.
Soy incapaz de leer el texto entero sin emocionarme.
Mis padres y yo estamos descansando y esta tarde nos hemos saltado el tanatorio, para ir al funeral directamente. Y es que mi madre estaba muy cansada, es demasiado ajetreo para ella.
Soy incapaz de leer el texto entero sin emocionarme.
Mis padres y yo estamos descansando y esta tarde nos hemos saltado el tanatorio, para ir al funeral directamente. Y es que mi madre estaba muy cansada, es demasiado ajetreo para ella.
domingo, junio 10, 2018
Noches tristes
La tarde ha sido dura. Al menos esta mañana podía caminar con los recuerdos. Con los buenos recuerdos.
La novia gitana
No es un buen momento para escribir una reseña, pero esta novela ha sido capaz de hacerme desconectar de la realidad cercana. Me ha enganchado de una manera atroz.
Dos días me ha durado esta novela. Nos encontramos ante la nueva Elena Ferrante española, una mujer que escribe una novela de éxito y que todo el mundo desconoce su rostro (seguramente en un tiempo se terminará descubriendo, como pasó en Italia con Elena Ferrante). El misterio de la autora rodea la novela, pero no hace falta el misterio para decir que la novela es buenísima, que engancha desde el primer capítulo, y nos deja con un regusto final que insinúa continuaciones con la inspectora Elena Blanco como protagonista.
Desde el primer momento en que empecé a leer no pude parar.
Quinta de Vista Alegre, Madrid
Susana Macaya es una joven medio gitana medio paya que está a punto de casarse. Se ha criado como paya y se va a casar con un joven payo de nombre Raúl. Su padre Moisés, el gitano, no se lleva bien con el yerno y además ha descubierto que su hija no está enamorada de ese joven, ni él de ella.
Cuando el cuerpo de la joven aparece en la abandonada Quinta de Vista Alegre, de Madrid, y el homicidio recuerda al de otra joven que fue asesinada en circunstancias similares, también a punto de casarse, la policía de Carabanchel avisa a la Brigada de Asuntos Criminales (BAC). Así se descubre que la joven asesinada siete años atrás era Lara Macaya, la hermana mayor de la nueva víctima, también a punto de casarse. En los dos crímenes aparecen tres incisiones en el cráneo por donde han introducido unos gusanos "barrenadores" que se comen cualquier tejido vivo que encuentran a su paso. Pero lo más curioso es que el asesino de Lara, Miguel Vistas, se encuentra en prisión desde entonces, además de que en las dos situaciones hay diferencias significativas.

Pintura de Tamara Lempicka
Para la inspectora Elena Blanco supone un reto descubrir si tienen un inocente en la cárcel desde hace siete años o si hay un imitador en el segundo crimen. Antes de que la noticia de los crímenes vea la luz en los medios de comunicación, Miguel Vistas recibe la visita de un abogado mediático para culpar al Estado de su error. Elena descubre que la investigación anterior fue supervisada por Salvador Santos, un policía retirado y con alzhéimer, que es como un padre para Ángel Zárate, un joven que acaba de incorporar a su Brigada.
Zárate es el típico policía torpe que patrulla desde la comisaría de Carabanchel, uno de los primeros en llegar al lugar del crimen, y se enfada cuando delante de sus ojos el expediente lo va a llegar la BAC, así que se presenta en sus oficinas y Elena lo incorpora para darle una lección: que un asesinato no es un juego.
Zárate no soporta además que quieran culpabilizar a su mentor por haber hecho mal su trabajo en el pasado e incluso intentará robar pruebas.
Mientras tanto, Miguel Vistas está a punto de salir de la cárcel, encuentran larvas en el apartamento de su anterior abogado Jáuregui y el cerco se estrecha alrededor de Moisés Macaya...
Además contamos con el drama particular de Elena Blanco, una mujer que tuvo un hijo y lo secuestraron ocho años atrás. Desde entonces, ella sigue buscándole, mientras su ex marido ha rehecho su vida, bebe grappa como una cosaca, es adicta al sexo en grandes todo-terrenos, pero es muy buena en su trabajo.
Magnífica novela. Siento curiosidad por la autora. Yo creo que es una mujer nacida en Madrid, ya que se mueve por Madrid como pez en el agua.
LA AUTORA:
Carmen Mola es un seudónimo. Vive en Madrid. La novia gitana es su primera novela y, antes de su publicación en Alfaguara Negra, ha sido contratada por cuatro prestigiosas editoriales de Alemania, Francia, Holanda y Noruega en un fenómeno sin precedentes en la novela policíaca española.
EL LIBRO:
Título original: La novia gitana
Autora: Carmen Mola
Editorial: Alfaguara (1ª edición, en mayo de 2018)
Número de páginas: 403
ISBN: 9788420433189
Valoración: 10/10
RETOS:
Necesito un abrazo
Después de la llamada en la que mi padre me ha dicho que mi abuela se había ido, he decidido salir a despejarme, porque necesitaba rodearme de gente, porque necesitaba que me diera el aire.
Iba caminando por la calle y he oído desde la otra acera: "Hasta luego, guapa". He mirado y le he dicho: "Dame un abrazo, por favor". Ha cruzado la calle, le he explicado el motivo por el que necesitaba un abrazo que me diera fuerza y me he desmoronado.
No voy pidiendo abrazos por la calle, pero hoy lo necesitaba. Al menos, la persona que me ha regalado ese abrazo es una persona de confianza.
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