Hace varias semanas que oí hablar por primera vez de la saga Dos amigas y de la misteriosa escritora a la que no se lograba poner rostro. Debo decir que el primer libro de la serie me ha llevado dos días, de lo mucho que atrapa desde sus primeras páginas.
La narración es fantástica, con una trama que engancha desde el primer momento. El estilo no hace más que invitarnos a seguir leyendo. Y ahora, que he terminado La amiga estupenda, el primero de la saga, no deseo más que continuar con el segundo. Pero tendré que hacerlo al ritmo de mi madre, que es a ella a quien se los presté antes de leerlos yo. Ahora sé que ella también los está disfrutando.

Nos encontramos con dos tiempos definidos, uno actual, en el cual Lenù recibe la llamada de Rino, hijo de Lila, porque su madre ha desaparecido. Lenù, convertida en escritora de prestigio, decide encender su portátil y escribir su historia y la de su amiga de toda la vida. Por tanto, nos encontraremos con la historia de las dos amigas, donde Lenù habla en primera persona y describe a Lila, por lo que lo que descubrimos de ésta es a través de los ojos de Lenù.

Corren los últimos años de la década de los 50 en un barrio pobre de Nápoles. Lenù se acerca a Lila por casualidad: admira en secreto a esa muchachita porque es capaz de dar miedo, porque no tiene pelos en la lengua, porque ha aprendido a leer sola. Lila no tiene amigos, pero enseguida Lenù se convertirá en su sombra. Pero Lenù cree que es una mala persona. Así, cuenta que un día se intercambiaron las muñecas y Lila tiró la suya a un sótano, como no la encontraron, pensaron que se la había llevado Achille, el ogro del barrio, que en realidad era un charcutero con mucho dinero. Así que, con cierta aprensión, suben las escaleras hasta la vivienda del señor Achille y éste, al comprender la situación, les da unos billetes para que se compren otras muñecas.

Pero las muchachas comprarán su primer libro, Mujercitas. Lo leerán en numerosas ocasiones las dos juntas. Así, juntas irán a la escuela y muy pronto se descubrirá que Lila es sobresaliente, generalmente por ese ansia autodidacta, y como Lenù no quiere ser menos, se convierten en las dos niñas que mejores notas sacan.

Cuando terminan la escuela elemental, la profesora cita a sus padres para que den clases particulares a fin de poder presentarse al examen para ir a una escuela superior, lejos del barrio donde viven. Mientras que el padre de Lenù, el señor Greco, conserje en el Ayuntamiento, acepta; no ocurrirá así con el zapatero, el señor Cerullo, que optará por que su hija le ayude en la zapatería junto a Rino, su otro hijo.
Sin embargo, las dos amigas siguen en contacto y Lila siempre se interesa por lo que estudia Lenù, como lo aprende ella misma sigue creciendo intelectualmente, e incluso ayudará a Lenù cuando tenga problemas con el latín. Esto consolidará las bases de una amistad en que Lenù comprende que necesita verdaderamente a su amiga a su lado, y Lila la necesita a ella. Esa ayuda mutua y camaradería las convierte en inseparables, pese a que en ese momento ya sus vidas están siguiendo caminos divergentes.

Las niñas se convierten en adolescentes y comienzan a salir con chicos, aquellos niños con los que hacían batallas de piedras hoy van con ellas y algunos sólo quieren ser novios. La de Lila es una adolescencia tardía, pero cuando florece se convierte en la muchacha más bella del barrio y todos los muchachos quieren ser sus novios.

Por otro lado, Lenù va a la misma escuela superior que Nino Sarratore, cuyo padre ha escrito un libro de poemas, hizo enloquecer a la viuda Melina (fueron amantes) y finalmente se marchó del barrio junto con su familia. Pero Nino no parece reconocerla. Sin embargo, cuando termina el primer año en la escuela superior, la profesora le invita a ir a la isla de Ischia con una prima suya a descansar y la profesora es la que se encarga de convencer a sus padres. Así, Lenù pasará todo el verano en casa de Nella, ella que nunca había visto el mar.

Allí coincidirá con la familia de Nino Sarratore, y comprende que el muchacho evita a su padre, que termina siendo un seductor de mujeres, porque a Lenù también intenta seducirla. Pero la muchacha está enamorada de Nino, acaba de recibir una carta de Lila, que está en apuros, y decide marcharse de vuelta a Nápoles antes de lo previsto.

Parece ser que Marcello Solara está haciendo la corte a Lila. Ella es galante con él, pero sus padres están entusiasmados. Los hermanos Solara son unos truhanes y no están bien vistos en el barrio, son dos jóvenes adinerados y Marcello se ha encaprichado de Lila, tanto como para intentar comprar a su familia con ostentosos regalos, por ejemplo, les regala una televisión. Pero Lila odia al joven, mientras comienza a tener una complicidad inusual con Stefano, el hijo mayor del charcutero, que también es un joven adinerado. Tanto como para conseguir que Marcello se aleje de su familia, y que Stefano se case con ella.

El primer tomo termina en medio del banquete de bodas, cuando entran los dos hermanos Solara con la tarta nupcial, pese a que Stefano le había prometido a Lila que los hijos no irían a la boda, pero Marcello además lleva los zapatos que ella tardó dos años en hacer con su hermano a escondidas de su padre.
Se entiende que hay una traición, pero tendremos que esperar al segundo volumen para leer cómo sigue.
La narración es fantástica, con una trama que engancha desde el primer momento. El estilo no hace más que invitarnos a seguir leyendo. Y ahora, que he terminado La amiga estupenda, el primero de la saga, no deseo más que continuar con el segundo. Pero tendré que hacerlo al ritmo de mi madre, que es a ella a quien se los presté antes de leerlos yo. Ahora sé que ella también los está disfrutando.
Nos encontramos con dos tiempos definidos, uno actual, en el cual Lenù recibe la llamada de Rino, hijo de Lila, porque su madre ha desaparecido. Lenù, convertida en escritora de prestigio, decide encender su portátil y escribir su historia y la de su amiga de toda la vida. Por tanto, nos encontraremos con la historia de las dos amigas, donde Lenù habla en primera persona y describe a Lila, por lo que lo que descubrimos de ésta es a través de los ojos de Lenù.
Corren los últimos años de la década de los 50 en un barrio pobre de Nápoles. Lenù se acerca a Lila por casualidad: admira en secreto a esa muchachita porque es capaz de dar miedo, porque no tiene pelos en la lengua, porque ha aprendido a leer sola. Lila no tiene amigos, pero enseguida Lenù se convertirá en su sombra. Pero Lenù cree que es una mala persona. Así, cuenta que un día se intercambiaron las muñecas y Lila tiró la suya a un sótano, como no la encontraron, pensaron que se la había llevado Achille, el ogro del barrio, que en realidad era un charcutero con mucho dinero. Así que, con cierta aprensión, suben las escaleras hasta la vivienda del señor Achille y éste, al comprender la situación, les da unos billetes para que se compren otras muñecas.

Pero las muchachas comprarán su primer libro, Mujercitas. Lo leerán en numerosas ocasiones las dos juntas. Así, juntas irán a la escuela y muy pronto se descubrirá que Lila es sobresaliente, generalmente por ese ansia autodidacta, y como Lenù no quiere ser menos, se convierten en las dos niñas que mejores notas sacan.
Cuando terminan la escuela elemental, la profesora cita a sus padres para que den clases particulares a fin de poder presentarse al examen para ir a una escuela superior, lejos del barrio donde viven. Mientras que el padre de Lenù, el señor Greco, conserje en el Ayuntamiento, acepta; no ocurrirá así con el zapatero, el señor Cerullo, que optará por que su hija le ayude en la zapatería junto a Rino, su otro hijo.
Sin embargo, las dos amigas siguen en contacto y Lila siempre se interesa por lo que estudia Lenù, como lo aprende ella misma sigue creciendo intelectualmente, e incluso ayudará a Lenù cuando tenga problemas con el latín. Esto consolidará las bases de una amistad en que Lenù comprende que necesita verdaderamente a su amiga a su lado, y Lila la necesita a ella. Esa ayuda mutua y camaradería las convierte en inseparables, pese a que en ese momento ya sus vidas están siguiendo caminos divergentes.

Las niñas se convierten en adolescentes y comienzan a salir con chicos, aquellos niños con los que hacían batallas de piedras hoy van con ellas y algunos sólo quieren ser novios. La de Lila es una adolescencia tardía, pero cuando florece se convierte en la muchacha más bella del barrio y todos los muchachos quieren ser sus novios.

Por otro lado, Lenù va a la misma escuela superior que Nino Sarratore, cuyo padre ha escrito un libro de poemas, hizo enloquecer a la viuda Melina (fueron amantes) y finalmente se marchó del barrio junto con su familia. Pero Nino no parece reconocerla. Sin embargo, cuando termina el primer año en la escuela superior, la profesora le invita a ir a la isla de Ischia con una prima suya a descansar y la profesora es la que se encarga de convencer a sus padres. Así, Lenù pasará todo el verano en casa de Nella, ella que nunca había visto el mar.
Allí coincidirá con la familia de Nino Sarratore, y comprende que el muchacho evita a su padre, que termina siendo un seductor de mujeres, porque a Lenù también intenta seducirla. Pero la muchacha está enamorada de Nino, acaba de recibir una carta de Lila, que está en apuros, y decide marcharse de vuelta a Nápoles antes de lo previsto.
Parece ser que Marcello Solara está haciendo la corte a Lila. Ella es galante con él, pero sus padres están entusiasmados. Los hermanos Solara son unos truhanes y no están bien vistos en el barrio, son dos jóvenes adinerados y Marcello se ha encaprichado de Lila, tanto como para intentar comprar a su familia con ostentosos regalos, por ejemplo, les regala una televisión. Pero Lila odia al joven, mientras comienza a tener una complicidad inusual con Stefano, el hijo mayor del charcutero, que también es un joven adinerado. Tanto como para conseguir que Marcello se aleje de su familia, y que Stefano se case con ella.

El primer tomo termina en medio del banquete de bodas, cuando entran los dos hermanos Solara con la tarta nupcial, pese a que Stefano le había prometido a Lila que los hijos no irían a la boda, pero Marcello además lleva los zapatos que ella tardó dos años en hacer con su hermano a escondidas de su padre.
Se entiende que hay una traición, pero tendremos que esperar al segundo volumen para leer cómo sigue.
LA AUTORA:
Hasta hace poco, el misterio sobre la persona que se esconde tras el pseudónimo de "Elena Ferrante" era algo que se desconocía. Sus libros venden y su prosa engancha. Pero la editorial era firme con respecto a su anonimato, y eso daba pie a que se barajaran muchas opciones en los círculos literarios italianos, incluso que podría ser un hombre.
En la solapa del libro, descubrimos lo siguiente respecto de la autora:
"No me arrepiento de mi anonimato. Descubrir la personalidad de quien escribe a través de las historias que propone, de sus personajes, de los objetos y paisajes que describe, del tono de su escritura, no es ni más ni menos que un buen modo de leer", comentaba Elena Ferrante en una entrevista vía mail de Paolo di Stefano para Il Corriere della Sera.
En efecto, nadie sabe quién es Elena Ferrante, y sus editores procuran mantener un silencio absoluto sobre su identidad. Alguien ha llegado a sospechar que sea un hombre; otros dicen que nació en Nápoles para trasladarse luego a Grecie y finalmente a Turín. La mayoría de los críticos la saludan como la nueva Elsa Morante, una voz extraordinaria que ha dado un vuelco a la narrativa de los últimos años.
En 2011 Lumen publicó un volumen titulado Crónicas del desamor, donde se reunían las tres novelas para el público adulto publicadas por Ferrante a lo largo de los años, dos de las cuales fueron llevadas al cine. Dos amigas, compuesta por cuatro volúmenes, está destinada a convertirse en un clásico de la literatura europea del siglo XXI y ha deslumbrado a millones de lectores en todo el mundo, hasta el punto de que la revista Time ha incluido a Elena Ferrante entre las cien personas más influyentes del año 2016.
No hace mucho se descubrió que el verdadero rostro de Elena Ferrante es la traductora Anita Raja.
El misterio que acompañaba a la enigmática figura de Elena Ferrante probablemente contribuyó al éxito de la saga literaria Dos amigas, la historia de una amistad entre dos mujeres que traspasaba el tiempo mientras coloreaba una vívida imagen de la Italia del último medio siglo. Todos se preguntaban quién se escondía tras el pseudónimo: los rumores corrían desde hace años como el chianti en una comedia alla italiana, comparando estilos literarios mediante complicados algoritmos, detalles biográficos y apuntando a grandes nombres (generalmente masculinos). Ahora que ha sido desenmascarada (resultó ser una traductora desconocida por el gran público), entre desengañados e indignados, muchos se preguntan: ¿realmente era necesario saber quién era Elena Ferrante?
Anita Raja empezó a publicar sus novelas bajo pseudónimo hace ya más de dos décadas. Desde el primer momento renunció a la foto en la solapa del libro, no concedía entrevistas ni participaba en la promoción. Y si bien este acérrimo anonimato pudo suponer un problema para la editorial en sus inicios, con el tiempo no ha hecho sino contribuir a la leyenda. También sus protagonistas comparten una inquietud similar: Lila es la amiga que decide desaparecer y borrar todo rastro de ella; y Lena, la escritora, la busca y la cuenta, mientras ella misma vive con dificultad la exposición pública. ¿Tan difícil le resultaba a Anita sobrellevar la fama que otros persiguen sin respiro?
La revelación de la identidad oculta nos ha servido en bandeja la penúltima polémica literaria: como en tantas otras ocasiones, un periodista avezado siguió la pista del dinero hasta dar con ella. Ciertamente, Anita Raja resultaba ser una traductora demasiado bien pagada.
Probablemente, con su ocultamiento, la autora sólo pretendía que el texto hablase y se defendiese por sí mismo. Se le podría achacar, si acaso, ingenuidad, en el hiperconectado mundo de las pantallas. También J.K. Rowling, autora de Harry Potter, quiso jugar a la invisibilidad en su primera novela para adultos. Pero el resultado es que fracasó. Ferrante era sólo una creación más de Anita Raja. Porque la literatura, al fin y al cabo, es sólo eso, ficción. Ni más, ni menos.
Anita Raja nació en Nápoles en 1953. Es hija de la judía polaca Golda Petzenberg, que huyó del Holocausto, y del magistrado Renato Raja. Con tres años, su familia se traslada a Roma, donde estudió Literatura. Es traductora del alemán al italiano de Christa Wolf, Franz Kafka o Bertolt Brecht. Está casada con el escritor napolitano Domenico Starnone. Su última novela, La niña perdida (2015), pone fin a una saga que ha vendido más de cuatro millones de ejemplares.
EL LIBRO:
Título original: L'amica geniale
Autora: Elena Ferrante (pseudónimo)
Traductora: Celia Filipetto
Editorial: Lumen (1ª edición, en mayo de 2016)
Número de páginas: 386
ISBN: 978-84-264-2078-7
Valoración: 10/10

RETOS:
- Desafío "Libros Musicales": Con la nota musical MI.
- Reto 100 libros.
2 comentarios:
Yo soy la rarita: este libro no me gustó. Le faltó pasión, alma. Mi gran decepción de este año
Besos
A mí sí que me gustó. Y a mí madre -que los compré por ella- ni te cuento. Aunque ya se sabe que a veces la historia precede al libro y lo del misterio de la autora quizás lo termina de catapultar a la fama.
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