sábado, noviembre 19, 2016

Un mal nombre


La saga "Dos amigas" comienza, en esta segunda parte, a ser previsible. Pues es obvio que nos encontramos ante dos amigas que toman rumbos muy diferentes en sus vidas, para separarse y reencontrarse al final. Así que aquí comenzamos a ver el comienzo de esa separación, que aunque no es plena sí que les mantiene durante años sin verse.
Resultado de imagen de elena ferrante
En la novela anterior, La amiga estupenda, nos habíamos quedado en un final impactante, donde Lila y Stefano se encuentran en su propia boda, y ella, que no soporta a los hermanos Solara, descubre que los zapatos que ella fabricó con sus propias manos los lleva Marcello Solara, el joven que durante mucho tiempo quiso conquistarla y ella le rechazó. Lila se encuentra molesta y traicionada porque Stefano le prometió que nunca se separaría de esos zapatos. Aquí empieza a entreverse que todos en el barrio dependen de alguna manera de la familia Solara, ya que la mayor parte de los invitados a la boda, por ejemplo, han tenido que pedir dinero prestado a la madre de los hermanos Solara, una usurera que se encuentra como madrina de la boda. La vida de Lila se rompe en ese mismo momento, porque comprende que se encuentra casa a los 16 años con alguien a quien no quiere, que también depende económicamente de los Solara, que le brinda una casa donde vivir, y que sólo la ve como un trozo de carne a la que dejar embarazada. Pero además Stefano, aunque dice amarla con locura, al no conseguir doblegar a Lila, le pondrá la mano encima, por lo que el noviazgo de placer de Lila da paso a un matrimonio de maltratos. Y ella se convierte en una mujer sumisa a su marido, ante los ojos atónitos de Lenù, que cuando comprende lo que ocurre no da crédito, sobre todo porque su amiga nunca se había doblegado a nadie. Lo que ocurre es que en el barrio la autoridad del padre pasa al marido por medio del matrimonio y ellas están acostumbradas a que lo normal sea recibir palizas primero del padre y, más tarde, cuando se casan, del marido.
Resultado de imagen de elena ferrante
Por su parte, Lenù sigue estudiando bachillerato en un colegio en el centro de Nápoles, donde coincide a menudo con Nino Sarratore, al que sigue amando, hasta que un buen día le descubre con una muchacha bien vestida, que resulta ser hija de la profesora Galiani, la mujer que tanto impulsa a Lenù en el estudio. Como Nino va un curso por encima de ella, Lenù le deja de ver en el último año del bachillerato superior y, cuando se está examinando, una profesora a la que ha llamado la atención le recomienda que haga los exámenes de ingreso para la Escuela Normal de Pisa, para que siga estudiando. Si aprueba esos exámenes, Lenù no tendrá que pagar nada, ya que el alojamiento, la comida y los libros serán gratis (una especie de beca).
Resultado de imagen de elena ferrante
Lila se ha quedado embarazada, pero su embarazo no ha durado más que unas pocas semanas. El médico le ha recomendado darse baños en el mar, por lo que decide ir a Ischia. Allí le acompañarán su madre, su cuñada Pinuccia (casada con su hermano Rino) y Lila. Ésta sabe que en Forio, un pueblo de la isla, se encuentra Nino Sarratore estudiando en casa de un amigo. Pero el esperado encuentro no hace más que impulsar una pasión insólita entre Lila y Nino, que darán rienda suelta a un amor inesperado, pese al dolor que causan en Lenù, que comprende que ha perdido a uno y a otra. En cierto momento, va a visitar a Nella, la prima de la maestra Oliviero, a la pensión donde estuvo varios veranos atrás, y allí se encuentra toda la familia Sarratore. Lenù no quiere estar cerca de Donato, pero finalmente él, de una manera degradante, la penetrará en la playa, momento que a ella la dejará marcada para siempre.
Resultado de imagen de elena ferrante
Poco después, volverán todos a Nápoles, donde Lila y Nino se seguirán viendo a escondidas, quedándose ella embarazada, e incluso abandonará a su marido hasta que comprende que Nino es tan sólo un estudiante que no puede mantenerlos ni a ella ni al bebé que lleva en las entrañas, y cuando Enzo va a buscarla, ella regresa a su casa. Pero allí se encuentra con otra particularidad: Stefano se ha vuelto más celoso que nunca, cree que el niño Rino es hijo suyo y se ha echado una amante, Ada Cappuccio, que finalmente se quedará embarazada, por lo que Lila comprende que acaba de perder tanto a su marido como todo lo que tenía, y se ve obligada a abandonar su casa, para irse a vivir a un piso de mala muerte con Enzo, al que le confiesa desde el primer momento que no está capacitada para amarla. En el barrio San Giovanni donde vive ahora, ella encontrará trabajo en una fábrica de embutidos.
Imagen relacionada
Lenù, en cambio, pasará unos años en Pisa, donde estudiará para continuar en la Escuela estudiando gratis. Allí se echará como novio a Franco, un joven sociable, que la colmará de regalos. Lenù empieza a aguapar en la medida en que consigue florecer en sus estudios. Cuando Franco sea expulsado de la Escuela, porque no dé la talla como estudiante, ella se quedará sola, pero entonces conocerá a Pietro Airota, el hijo de un catedrático universitario de Génova, cuya familia le abrirá muchas puertas a Lenù. Así, Pietro y ella estudiarán juntos, Lenù comprenderá que ella nunca podrá ser una persona tan culta como Pietro, porque él ha crecido en un ambiente de estudio y nunca tendrá miedo a decir algo que no corresponda, porque su educación ha sido adecuada; se convertirán en novios y antes de separarse al final de los años de estudio, ella le entregará un cuaderno donde ha descrito en tercera persona cómo perdió la virginidad. Pietro se lo da a su madre, que lo considera muy bueno, y ella habla con una editorial para que lo publiquen como novela. Lenù no se lo cree, y acudirá varias veces a Milán para firmar un contrato con la editorial. Además, tiene que dar una charla en una librería milanesa y, al final de la novela, ella se encuentra hecha un manojo de nervios cuando toma la palabra nada menos que Nino Sarratore.

Imagen relacionada
Me ha gustado esta novela mucho más que la anterior, quizás porque aquí ya estamos inmersos en la historia. Nos encontramos ante una amiga estudiante a la que la vida le va bien, mientras que la que no ha seguido por la vía académica está soportando una serie de torturas que la están endureciendo.
Enseguida volveré con la tercera parte.

LA AUTORA:

Hasta hace poco, el misterio sobre la persona que se esconde tras el pseudónimo de "Elena Ferrante" era algo que se desconocía. Sus libros venden y su prosa engancha. Pero la editorial era firme con respecto a su anonimato, y eso daba pie a que se barajaran muchas opciones en los círculos literarios italianos, incluso que podría ser un hombre.
En la solapa del libro, descubrimos lo siguiente respecto de la autora: 
"No me arrepiento de mi anonimato. Descubrir la personalidad de quien escribe a través de las historias que propone, de sus personajes, de los objetos y paisajes que describe, del tono de su escritura, no es ni más ni menos que un buen modo de leer", comentaba Elena Ferrante en una entrevista vía mail de Paolo di Stefano para Il Corriere della Sera.
En efecto, nadie sabe quién es Elena Ferrante, y sus editores procuran mantener un silencio absoluto sobre su identidad. Alguien ha llegado a sospechar que sea un hombre; otros dicen que nació en Nápoles para trasladarse luego a Grecie y finalmente a Turín. La mayoría de los críticos la saludan como la nueva Elsa Morante, una voz extraordinaria que ha dado un vuelco a la narrativa de los últimos años.
En 2011 Lumen publicó un volumen titulado Crónicas del desamor, donde se reunían las tres novelas para el público adulto publicadas por Ferrante a lo largo de los años, dos de las cuales fueron llevadas al cine. Dos amigas, compuesta por cuatro volúmenes, está destinada a convertirse en un clásico de la literatura europea del siglo XXI y ha deslumbrado a millones de lectores en todo el mundo, hasta el punto de que la revistaTime ha incluido a Elena Ferrante entre las cien personas más influyentes del año 2016.

Resultado de imagen de elena ferrante
No hace mucho se descubrió que el verdadero rostro de Elena Ferrante es la traductora Anita Raja.
El misterio que acompañaba a la enigmática figura de Elena Ferrante probablemente contribuyó al éxito de la saga literaria Dos amigas, la historia de una amistad entre dos mujeres que traspasaba el tiempo mientras coloreaba una vívida imagen de la Italia del último medio siglo. Todos se preguntaban quién se escondía tras el pseudónimo: los rumores corrían desde hace años como el chianti en una comedia alla italiana, comparando estilos literarios mediante complicados algoritmos, detalles biográficos y apuntando a grandes nombres (generalmente masculinos). Ahora que ha sido desenmascarada (resultó ser una traductora desconocida por el gran público), entre desengañados e indignados, muchos se preguntan: ¿realmente era necesario saber quién era Elena Ferrante?
Anita Raja empezó a publicar sus novelas bajo pseudónimo hace ya más de dos décadas. Desde el primer momento renunció a la foto en la solapa del libro, no concedía entrevistas ni participaba en la promoción. Y si bien este acérrimo anonimato pudo suponer un problema para la editorial en sus inicios, con el tiempo no ha hecho sino contribuir a la leyenda. También sus protagonistas comparten una inquietud similar: Lila es la amiga que decide desaparecer y borrar todo rastro de ella; y Lena, la escritora, la busca y la cuenta, mientras ella misma vive con dificultad la exposición pública. ¿Tan difícil le resultaba a Anita sobrellevar la fama que otros persiguen sin respiro?
La revelación de la identidad oculta nos ha servido en bandeja la penúltima polémica literaria: como en tantas otras ocasiones, un periodista avezado siguió la pista del dinero hasta dar con ella. Ciertamente, Anita Raja resultaba ser una traductora demasiado bien pagada.
Probablemente, con su ocultamiento, la autora sólo pretendía que el texto hablase y se defendiese por sí mismo. Se le podría achacar, si acaso, ingenuidad, en el hiperconectado mundo de las pantallas. También J.K. Rowling, autora de Harry Potter, quiso jugar a la invisibilidad en su primera novela para adultos. Pero el resultado es que fracasó. Ferrante era sólo una creación más de Anita Raja. Porque la literatura, al fin y al cabo, es sólo eso, ficción. Ni más, ni menos.

Anita Raja nació en Nápoles en 1953. Es hija de la judía polaca Golda Petzenberg, que huyó del Holocausto, y del magistrado Renato Raja. Con tres años, su familia se traslada a Roma, donde estudió Literatura. Es traductora del alemán al italiano de Christa Wolf, Franz Kafka o Bertolt Brecht. Está casada con el escritor napolitano Domenico Starnone. Su última novela, La niña perdida (2015), pone fin a una saga que ha vendido más de cuatro millones de ejemplares.

EL LIBRO:

Título original: Storia del nuovo cognome
Autora: Elena Ferrante (pseudónimo)
Traductora: Celia Filipetto
Editorial: Lumen (1ª edición, en mayo de 2016)
Número de páginas: 554
ISBN: 978-84-264-2173-9

Valoración: 10/10
Resultado de imagen de elena ferrante

RETOS:

No hay comentarios: