Como siempre, Pérez-Reverte no dejará de sorprenderme. En el suplemento del domingo, en el artículo que el autor habitualmente escribe cada semana, presentaba su libro de una manera extraordinaria, aunque el autor no necesita presentación: ya tiene su propio público. En el artículo explicaba que ha tardado un año y medio en perfilar a este personaje. Siempre he pensado que una novela son sus personajes, y si el personaje está magistralmente descrito, tanto como para ofrecernos a una persona que podría ser de carne y hueso, pues su personalidad compleja se nos ha brindado hasta en el más mínimo detalle... entonces esa novela será una pequeña obra maestra. Y esta novela, Falcó, nos habla de un personaje excepcional que se salta las reglas, Lorenzo Falcó. Como siempre en los personajes creador por Pérez-Reverte, es un personaje turbio, fuera de lo normal, pero en el fondo ese personaje mantiene un aire romántico que, a ojos del lector, puede convertirle en un héroe. Aunque sea un sicario. Porque Falcó se termina convirtiendo en un verdadero héroe.
Lorenzo Falcó llega al corazón del lector. Pese a que es alguien muy peligroso, de ésos que es mejor tenerlos como amigos que como enemigos, Falcó nos termina impactando de una manera inaudita. El protagonista es un hombre con un pasado turbio: ex traficante de armas, mercenario al mejor postor, y ahora al servicio del bando nacional, en plena Guerra Civil española. No le tiembla la mano al apretar el gatillo. Mujeriego de marca mayor, paga sus cuentas cuando tiene que hacerlo. Es sincero hasta le médula y su única ideología es él mismo. Fue cesado en la Marina cuando decidió marchar a Rusia para traficar con armas. Allí conoció al Almirante, un hombre que tuvo en sus manos su vida, y tuvo que decidir: liquidarle o reclutarle. Decidió lo segundo, y el Almirante es el único al que Falcó guarda cierta lealtad y respeto.
Corre el año 1936 en España. La guerra ya ha comenzado y cualquier sospecha de uno u otro mando puede llevar a cualquiera a la checa o, peor, al paredón. Madrid se encuentra sitiada y los republicanos luchan por que los nacionales no accedan a la capital, mientras el Gobierno ha sido trasladado a Alicante. Algunas ciudades, como Salamanca, ya se encuentran en poder de los nacionales. Los hilos son movidos por Franco y su hermano, mientras los bombardeos de Alemania e Italia se suceden a lo largo y ancho de todo el país. En medio del caos, la Falange quiere meter baza, pero José Antonio Primo de Rivera (y su hermano Miguel) se encuentran presos en la cárcel de Alicante.
Es entonces cuando el Almirante llama a Falcó para que le haga un trabajito junto a varios falangistas: liberar a José Antonio de la cárcel. Para ello contará con la ayuda de varios idealistas de la Falange afincados en Cartagena y con un grupo de asalto que llegará a la ciudad levantina en un submarino alemán. Falcó no entiende que a él le metan en el ajo, cuando la liberación de Primo de Rivera se la trae al pairo. El Almirante le explica que él es su mejor hombre, y que han decidido aliarse alemanes, falangistas y nacionales, de ahí que la misión se haga de manera conjunta.
Falcó cruzará solo la línea hasta Cartagena y allí conocerá a dos hermanos, Ginés y Caridad Montero y a Eva Rengel. Los tres son idealistas, y finalmente las vidas del grupo estarán en manos de Falcó. En varias salidas de reconocimiento, a Falcó le llama la atención Eva Rengel, con quien no sólo compartirá la cama. Sin llegar a Alicante, aparece en escena Paquito Araña, otro de los hombres del Almirante, que le explica a Falcó que en el asalto van a morir todos, que debe quedarse en la playa sin entrar en la prisión y regresar en el submarino alemán. Falcó no puede creer lo que escucha, pero entiende que no puede haber muchos gallos en el gallinero (Franco y Primo de Rivera), por lo que a los nacionales les conviene quitar de en medio al líder de la Falange. Falcó se quedará en la playa con Eva Rengel y Caridad Montero, y termina huyendo con Eva, ya que Caridad no soporta que su hermano haya muerto tan cerca.
Cuando llegan a Salamanca, son separados, pero Falcó descubrirá que Eva es una espía bolchevique a las órdenes de Moscú. Sin embargo, el Almirante también le explica que cuando le torturaron en Murcia fue ella la que movió los hilos para que le dejaran libre y con vida. Así que él comprende que debe su vida a la mujer, por lo que conseguirá la dirección donde la están torturando para devolverle el favor, huyendo a Portugal. Pero sobre todo porque quiere borrar la sonrisa de la cara del coronel de la Guardia Civil, Queralt.
Es una novela magnífica, que además se lee de corrida. Que no se puede parar de leer. Espero que Pérez-Reverte nos sorprenda con más aventuras de Lorenzo Falcó.
Lorenzo Falcó llega al corazón del lector. Pese a que es alguien muy peligroso, de ésos que es mejor tenerlos como amigos que como enemigos, Falcó nos termina impactando de una manera inaudita. El protagonista es un hombre con un pasado turbio: ex traficante de armas, mercenario al mejor postor, y ahora al servicio del bando nacional, en plena Guerra Civil española. No le tiembla la mano al apretar el gatillo. Mujeriego de marca mayor, paga sus cuentas cuando tiene que hacerlo. Es sincero hasta le médula y su única ideología es él mismo. Fue cesado en la Marina cuando decidió marchar a Rusia para traficar con armas. Allí conoció al Almirante, un hombre que tuvo en sus manos su vida, y tuvo que decidir: liquidarle o reclutarle. Decidió lo segundo, y el Almirante es el único al que Falcó guarda cierta lealtad y respeto.
Corre el año 1936 en España. La guerra ya ha comenzado y cualquier sospecha de uno u otro mando puede llevar a cualquiera a la checa o, peor, al paredón. Madrid se encuentra sitiada y los republicanos luchan por que los nacionales no accedan a la capital, mientras el Gobierno ha sido trasladado a Alicante. Algunas ciudades, como Salamanca, ya se encuentran en poder de los nacionales. Los hilos son movidos por Franco y su hermano, mientras los bombardeos de Alemania e Italia se suceden a lo largo y ancho de todo el país. En medio del caos, la Falange quiere meter baza, pero José Antonio Primo de Rivera (y su hermano Miguel) se encuentran presos en la cárcel de Alicante.
Es entonces cuando el Almirante llama a Falcó para que le haga un trabajito junto a varios falangistas: liberar a José Antonio de la cárcel. Para ello contará con la ayuda de varios idealistas de la Falange afincados en Cartagena y con un grupo de asalto que llegará a la ciudad levantina en un submarino alemán. Falcó no entiende que a él le metan en el ajo, cuando la liberación de Primo de Rivera se la trae al pairo. El Almirante le explica que él es su mejor hombre, y que han decidido aliarse alemanes, falangistas y nacionales, de ahí que la misión se haga de manera conjunta.
Falcó cruzará solo la línea hasta Cartagena y allí conocerá a dos hermanos, Ginés y Caridad Montero y a Eva Rengel. Los tres son idealistas, y finalmente las vidas del grupo estarán en manos de Falcó. En varias salidas de reconocimiento, a Falcó le llama la atención Eva Rengel, con quien no sólo compartirá la cama. Sin llegar a Alicante, aparece en escena Paquito Araña, otro de los hombres del Almirante, que le explica a Falcó que en el asalto van a morir todos, que debe quedarse en la playa sin entrar en la prisión y regresar en el submarino alemán. Falcó no puede creer lo que escucha, pero entiende que no puede haber muchos gallos en el gallinero (Franco y Primo de Rivera), por lo que a los nacionales les conviene quitar de en medio al líder de la Falange. Falcó se quedará en la playa con Eva Rengel y Caridad Montero, y termina huyendo con Eva, ya que Caridad no soporta que su hermano haya muerto tan cerca.
Cuando llegan a Salamanca, son separados, pero Falcó descubrirá que Eva es una espía bolchevique a las órdenes de Moscú. Sin embargo, el Almirante también le explica que cuando le torturaron en Murcia fue ella la que movió los hilos para que le dejaran libre y con vida. Así que él comprende que debe su vida a la mujer, por lo que conseguirá la dirección donde la están torturando para devolverle el favor, huyendo a Portugal. Pero sobre todo porque quiere borrar la sonrisa de la cara del coronel de la Guardia Civil, Queralt.
Es una novela magnífica, que además se lee de corrida. Que no se puede parar de leer. Espero que Pérez-Reverte nos sorprenda con más aventuras de Lorenzo Falcó.
EL AUTOR:

Arturo Pérez-Reverte nació en Cartagena, España, en 1951. Fue reportero de guerra durante veintiún años. Con más de veinte millones de lectores en todo el mundo, muchas de sus novedades han sido llevadas al cine y a la televisión. Hoy comparte su vida entre la literatura, el mar y la navegación. Es miembro de la Real Academia Española.
Página web del autor.
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EL LIBRO:
Título original: Falcó
Autor: Arturo Pérez-Reverte
Editorial: Alfaguara (1ª edición, en octubre de 2016)
Número de páginas: 291
ISBN: 978-84-204-1968-8
Valoración: 10/10
RETOS:
- Reto 100 libros.
- Reto 25 españoles.
- Reto "Un autor por cada provincia": Murcia.
- Reto "Ciudades con libro": Salamanca.
- Reto "Yincana Histórica": Homenaje a Arturo Pérez-Reverte
4 comentarios:
Hace poco me leí "Tango de la viaje guardia". Éste caerá pronto.
Se lee de un tirón. Como en otras novelas del mismo autor, el personaje creado es impresionante, no nos deja indiferentes el Sr. Falcó.
Tengo ganas de volver a leer a este autor que antes tanto me gustaba (hasta que empecé a aburrirme de sus temas), igual éste es el elegido
Pérez-Reverte gusta o no gusta. Es cierto que con esta nueva novela se sale. El perfil del protagonista es magistral.
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