martes, enero 20, 2009

Insomnio constante

Es curioso cómo las vísperas que tengo que hacerme análisis de sangre me cuesta dormirme... tanto que parece imposible caer en el dulce mundo de los sueños, a pesar de que siento que los ojos podrían cerrarse de un momento a otro. Pero doy media vuelta y ya estoy en vela otra vez. Y cuanto más lo pienso más terrible me parece.
Finalmente no creo que pueda ir mañana a que me pinchen, sobre todo porque necesito dormir bien.

Lo peor es que la cabeza no para de dar vueltas y se mezclan todos los fantasmas. Eso siempre es lo más terrorífico. Y si estuviera leyendo algo poco ameno... posiblemente podría quedarme dormida con el libro en las manos, pero tampoco es el caso.
Lo que daría por una dosis de sueño, aunque sólo fueran dos horas...

lunes, enero 19, 2009

"El último asalto"

"Un escritor, del mismo modo que un boxeador, debe luchar solo. La publicación de tus palabras, al igual que entrar en un ring, pone tu talento en juego y no tienes dónde esconderte. 
Nunca pensé que escribiría una historia sobre mí mismo, o sobre mi hijo, o sobre el amor, o sobre las mentiras que a veces se dicen por amor. Pero les diré algo sobre el hombre al que yo llamo 'Campeón', al que todo el mundo llama 'Campeón': era, contra toda lógica, mi amigo y, también, un mentiroso. Pero eso era porque intentaba parecer mejor de lo que era o porque la única fuerza más poderosa que un hijo busque la admiración de su padre es el padre que busca la admiración de su hijo.
A veces necesitamos la ayuda de nuestra imaginación para superar ese listón, porque no es tarea fácil ser el hombre más fuerte, más sabio y más querido del mundo entero. Y acaso el momento más triste que cuando nuestros hijos descubren que no somos ese ilustre superhombre que hemos creado, sino más bien -como Herman Melville escribió una vez- 'hombres frenados de valor'.
Las mentiras que emanan del amor pueden causar tantos estragos como aquellas que proceden de la avaricia.
Supongo que el legado del 'Campeón' es la inspiración que nos aporta la verdad y la belleza que puede surgir de ella, una belleza que permite que nuestros hijos nos admiren de forma incondicional, nos quieran de forma incondicional".

No tenía muchas ganas de ver esta película, porque no me va mucho el tema del boxeo. Hay excepciones, como la de "Million Dollar Baby", aunque por lo general las evito. Sin embargo, no salen más que unas pocas imágenes de combates de boxeo, y la moraleja que deja hace pensar. Todos necesitamos admirar y que nos admiren y, respecto a nuestros padres, se requiere un reconocimiento mutuo, que se sientan orgullosos de nosotros y nosotros de ellos.
La película está basada en un hecho real.

Erik Kernan (Josh Harnett) es un periodista de Denver que está a punto de perder su empleo. Su jefe cree que no da la talla y que lo puede hacer mejor, porque de momento sólo es mediocre. Suele cubrir combates de boxeo que nunca le publican y, de cara a su hijo, conoce a muchos famosos, pero sólo son mentiras para que el niño se sienta orgulloso de él.
La oportunidad le llega cuando conoce a un vagabundo al que varios jóvenes le están dando una paliza en la calle, al que todos llaman 'Campeón' (Samuel L. Jackson). Ese hombre dice ser Bob Satterfield y Erik cree que de ahí puede sacar una buena historia.
Sin embargo, cuando se publica en la revista domininal en primera página y alcanza el éxito como periodista, muchos le recriminan sus palabras porque Satterfield está muerto. Es tachado de mentiroso, pero el que realmente le ha mentido es el 'Campeón' y él le ha creído. El hijo de Satterfield demanda al periodista y al periódico, pero finalmente se conforma con un reportaje que cuente la verdad. 

Lord Eddard Stark

El cabeza de familia de los Stark es un hombre que lleva una vida inmaculada, vive por y para el honor, y será esta misma cualidad la que le lleve a una muerte prematura e injusta.
Lord Eddard es el señor de Invernalia y Guardián del Norte. Como proclama el lema de la Casa Stark, siempre está pendiente de la proximidad del invierno. Su símbolo es un lobo huargo, que luce en su coraza.
Su personalidad se caracteriza por la honorabilidad y la lealtad del hombre justo. Se podría hablar de que no hay mácula en su vida si no fuera por el bastardo que convive con el resto de sus hijos. Siempre se regirá por lo más correcto, aunque ello le termine privando de la vida.
Su espada es un enorme mandoble que se llama Hielo, que ora sirve para decapitar a una persona impartiendo su justicia por su territorio, ora para la batalla. Es la espada de sus antepasados y, cuando él muera, debe pasar a su primogénito, Robb Stark.
Tiene buena relación con su hermano Benjen Stark, capitán de los exploradores de la Guardia Negra, en los confines del Norte, donde se erige un enorme Muro donde los guardianes negros vigilan con la mirada puesta hacia el Bosque Encantado. Se dice que más allá viven los Otros y seres fantásticos. 
Su hermana Lyanna murió en la guerra contra los Targaryen.
Adora a los dioses antiguos y se arrodilla ante los arcianos para orar, creencias que inculca a toda su familia.
En el momento de comienzo de la saga gobierna Invernalia impartiendo una justicia justa (valga la redundancia) y misericordia si es necesario. Nunca se desvía del bien y de lo más correcto. Si tiene que decapitar a un desertor no permitirá que nadie de sus hombres lo haga por él, porque cree que es necesario mirar a los ojos del que está a punto de morir.
Lord Eddard en Invernalia
Es vasallo del rey Robert Baratheon, su íntimo amigo desde la infancia, época en que fueron acogidos como pupilos por Lord Arryn en el Nido de Águilas. Podrían haber unido sus lazos familiares si Lyanna no hubiera fallecido, ya que la hermana de Ned era la prometida de Robert.
El Rey, Lord Eddard, los Lannister y otros caballeros saquearon Desembarco del Rey y mataron a la familia real, los Targaryen. Fue Robert quien se sentó en el Trono de Hierro porque por unos vínculos lejanos con los Targaryen tenía más derechos que el resto de caballeros de los Siete Reinos. Pero antes de Robert, fue Jaime Lannister quien codició el Trono, sentándose en él. Desde entonces, Ned no confía en el "león".
Juntos también combatieron a los Hombres de las Islas de Hierro. Para que Balon Greyjoy no se sublevara, Ned se lleva como rehén, o como pupilo, a su único hijo vivo, Theon Greyjoy, que contaba entonces con diez años.

Ned tiene una vida pacífica en Invernalia con su familia, lejos de las intrigas de la Corte. Está casado con Catelyn, de la familia de los Tully. Poco después de unirse en matrimonio con ella y quedando ella encinta de su primer hijo, Lord Eddard marcha a la guerra de los Targaryen. Cuando vuelve trae un bebé, un supuesto bastardo suyo, de cuya madre jamás hablará. Así que el primogénito de los Stark, Robb, y el niño bastardo, Jon Nieve, tienen la misma edad: trece años cuando encuentran a los lobos huargo. Los otros niños Stark son Sansa, Arya, Bran y Rickon.
En un bosque se encuentran a una loba huargo con seis cachorros. Cinco serán para los hijos legítimos de los Stark y el sexto, diferente a los otros lobeznos, será para Jon. Ned considera que deben llevarse a los cachorros, pues son el símbolo de su Casa.
Aunque Catelyn no soporta a Jon Nieve, el muchacho es tratado con la misma deferencia que el resto de los hijos de Ned: come con ellos, juega con ellos, se entrena con ellos...
La vida de los Stark dará un vuelco cuando reciba a la comitiva real en Invernalia. Tras la muerte de la anterior Mano del Rey, John Arryn, Robert Baratheon ordena a Ned que se convierta en la Mano. Lo que para muchos sería un honor, para Lord Eddard no es más que una carga, aparte de que ese título real separará a su familia para siempre y no les traerá más que problemas. Lord Eddard no puede negarse -no es una petición, sino una orden- y se marcha a la Corte, a Desembarco del Rey, con sus dos hijas, Sansa y Arya. También iba a llevarse al pequeño Bran, pero tiene un trágico accidente que le deja inválido para siempre.
Los Lannister le ven como un obstáculo para su codicia y creen que si pudieron asesinar a la otra Mano, Jon Arryn, también pueden acabar con Ned. Pero sus intrigas van más allá, porque la reina Cersei quiere asesinar a su esposo.
Ned orando a los arcianos del bosque
Lord Eddard sigue los pasos de su predecesor y descubre que los tres príncipes son fruto del incesto entre la Reina y su hermano Jaime. Recuerda a los bastardos del Rey, todos morenos, a diferencia de los príncipes, que son réplicas de su madre y su tío: rubios con ojos verdes. Tiene las pruebas para acusar a la Reina, pero Robert muere a manos de un jabalí después de que le administraran una buena dosis de vino –se cree que envenenado-.
Necesita el apoyo de los guardias de capa dorada que protegen la ciudad, pero se vuelven contra él, que es hecho prisionero y acusado de alta traición. El príncipe Joffrey, prometido de Sansa, se cierne la Corona en la cabeza y retiene a las niñas. Sólo Arya consigue escapar. Cuando Eddard decide confesar sus supuestos crímenes para salvar la vida de sus hijas a cambio de servir en la Guardia Negra del Muro, es decapitado por orden del Rey. Arya está mezclada entre el populacho sediento de sangre y Sansa está retenida por la familia real, así que las dos hijas han visto con sus propios ojos la muerte de su padre. Los hijos pequeños, resguardados en Invernalia, sienten esa pérdida a través de los sueños.
Eddard muere como un héroe. Al no flaquear su bondad ni su honor, cuando fallece es elevado al papel del héroe que muere injustamente por aquello que cree justo. Muchos claman venganza por esta ejecución, entre ellos su hijo Robb, al que le ha inculcado tales valores que parece una réplica de su padre. Robb asumirá el mando de Invernalia, declarará la guerra a los Lannister y será proclamado, como en la historia de los antiguos, Rey del Norte.Muerte de Lord Eddard

Reconocimiento

Los hijos necesitan el reconocimiento de los padres, pero ¿qué ocurre cuando ese reconocimiento por parte de tu padre nunca llega porque hay un hermano que eclipsa al resto, como si éstos fueran una nulidad, un cero a la izquierda?
Te destruye y te pudre por dentro y no quieres saber nada de ese hermano porque está ocupando un lugar que no le corresponde. Debería ser igual que los otros hijos y, sin embargo, es más, porque le han dado más alas y sólo se escucha e impone su palabra.
Me he preguntado muchas veces en los últimos años cómo sería cortarse las venas y dejar de respirar, dejar de escuchar a una persona a la que no se le puede decir nada. Sí, yo he pensado en el suicidio porque vivo un calvario.
Un día quise huir, pero por muy lejos que esté Salamanca nunca es suficiente.
Hasta respirar se me ha hecho insoportable.

domingo, enero 18, 2009

"Caramel"

No sé qué me esperaba de esta película, quizás algo dramático llegado desde un país que lleva años a caballo entre una paz tambaleante y unas guerras injustas: el Líbano.
La femineidad de la película se ve en la sutileza en que están tratados en concreto cada problema de estas mujeres, que aquí no resultarían como graves. Y, de paso, deja claro que cualquier problema que se tenga se puede arreglar (excepto la muerte, como pregona la máxima). La directora es, a la vez, la protagonista principal de la película, que ha recibido varios premios en su país.
Líbano es, junto a Jordania, uno de los países árabes con los que más simpatizo, quizás porque están más occidentalizados que el resto. Pero a diferencia de Jordania, los libaneses me llegan al corazón porque siempre que ha estallado una guerra se han visto envueltos en el conflicto, de ahí que el golpe del mazo les haya hecho pedazos en cientos de ocasiones. Admiro la moral de los libaneses para reconstruir su país no una, sino en un sinfín de ocasiones, para levantar cabeza cada vez que se convierten en punto de mira o que se encuentran en la línea de fuego. En cierto modo, Líbano es como el ave fénix, que se reconstruye una y otra vez de sus cenizas para volver a morir. Pero la huella queda grabada, no sólo en las calles sino también en las personas.

La película transcurre en un salón de belleza en Beirut. Las mujeres que trabajan allí son muy amigas y, entre las burbujas de jabones, el caramelo para la depilación y el aire caliente de los secadores se convierten en confidentes que se cuentan sus problemas y se ayudan entre todas. 
Nayale (Nadine Labaki) es la peluquera más requerida pero, a veces, deja a medias su trabajo para ir en busca de su amante, un hombre casado que no tiene intención de dejar a su esposa y a su hija. Bassam (Ismail Antar) es un policía que se ha prendado de ella y, aunque aparca en zona prohibida, nunca le pone multas. Nayale sólo quiere burlarse de él.
Su compañera de peluquería es Nisrine (Yasmine Al Nasri), que está a punto de casarse. Su problema es que su novio no es el primer hombre con el que se ha acostado y no sabe qué hacer, porque la familia de su futuro marido es musulmana y muy religiosa.
Rima (Joanna Moukarzel) prefiere a las mujeres, pero guarda su secreto para sí. Sólo sus amigas lo saben y ella disimula lo que siente cuando se le acerca una desconocida que le agrada.
Jamale (Gisèle Aouad) no asimila que está envejeciendo y quiere volver a sentirse joven, de ahí que recurra a todo tipo de argucias que le hagan sentir de nuevo una adolescente, como fingir sobre unas menstruaciones que ya no tiene.
Rose (Sihad Haddad) es una costurera que vive junto al salón de belleza. Se lleva muy bien con las chicas y nunca ha disfrutado de la vida porque siempre ha tenido que cuidar de su hermana mayor, que además está chalada. Lili (Aziza Semaan) tiene el cerebro de una niña pequeña y, siempre que puede escaparse a la calle, se pasa el día recogiendo papeles, generalmente las multas que Bassam pone en los coches, porque cree que son las cartas de amor de algún pretendiente. Sin embargo, llega Charles (Dimitri Stancofski), un francés de su edad que se enamora de Rose, pero ésta no puede abandonar a su hermana.
A Nisrine le acompañan a un hospital para volver a coser lo que perdió y engañar a su religioso marido para que crea que es virgen.
Llaman a la esposa del amante de Nayale para hacerle una oferta en el salón de peluquería y conocerá a la mujer para no volver más a quedar con él. Cuando Bassam acude a cortarse el bigote, empieza otro tipo de magia.
Un día entra una desconocida en la peluquería y se pone en las manos de Rima, que le aconseja cortarse el pelo.
Y los días siguen en la peluquería entre los efluvios del olor del caramelo...

Lady Lyanna Stark

Me parece interesante desbrozar el perfil de los diferentes personajes de la Canción de Hielo y Fuego, de George R. R. Martin. Así que, poco a poco, iré hablando de ellos por separado, porque son únicos. 

Empiezo por Lady Lyanna Stark, un personaje de leyenda, con una belleza sin igual, que falleció de una manera trágica mucho antes del comienzo de la saga. Hay quienes no la han olvidado aún.  
Enterrada en la cripta de los antepasados de Invernalia, la estatua de piedra que se alza sobre sus restos es visitada por Lord Eddard y por el rey mismo, Robert Baratheon. 
Lyanna era hermana de Eddard y Benjen Stark. Estaba prometida al mejor amigo de su hermano Ned, Robert, que aún sigue enamorado de ella. Éste es uno de los motivos por los que la reina Cersei Lannister odia a los Stark. 
En uno de los torneos, el príncipe Rhaegar Targaryen resulta ganador pero, en vez de entregar la corona de rosas y el título de la belleza a su esposa, se lo otorga a Lyanna. Poco después la secuestra y la viola. Cuando Robert y Ned van a buscarla se la encuentran delirante en un lecho de flores. Lord Eddard le hace una promesa a su hermana antes de que ésta expire. 
Rhaegar entrega la corona de la belleza a Lady Lyanna
Sin saber lo que acontece después, posiblemente el secuestro y la violación de Lady Lyanna no sean más que la excusa que pusieron los Baratheon, los Stark y el resto de caballeros y señores de los Siete Reinos para acabar con el linaje Targaryen. Cuando terminó el saqueo de Desembarco del Rey, donde vivía la familia real, y tras proclamarse Robert monarca supremo, Lord Eddard vuelve a Invernalia con un bebé, de cuya madre no habla jamás. Se supone que es un bastardo de Ned, pero como nada se sabe al respecto se pueden crear teorías e hipótesis. 
Lyanna sabía el carácter mujeriego de su prometido y se va con Rhaegar por voluntad propia -por lo tanto no sería un secuestro- y tuvo un vástago con él, Jon Nieve, pero no como fruto de una violación. Probablemente Rhaegar y Lyanna se hubieran enamorado. Cuando se habla de amor entre Robert y Lyanna, suele centrarse en los sentimientos de él y nunca en los de ella. La promesa que pudo pedirle a su hermano en su lecho de muerte pudo ser que tratara al niño como si fuera uno de sus propios hijos. 
Lo que no imagino es la causa de su muerte.
Lord Eddard aceptando las últimas voluntades de su hermana Lyanna

sábado, enero 17, 2009

Habitantes del bosque

Veo el cielo, azul, con alguna nube que vuela mientras forma figuras extrañas, enmarcado por las más altas ramas de frondosas y altas encinas. A veces percibo la lejana estela de un avión que hace horas que pasó y me pregunto hacia dónde se dirigía. Por un momento me hubiera gustado estar en ese avión.
Bajo mi cabeza, bajo mi espalda, siento la mullida alfombra de hierba salvaje que crece sobre la tierra blanca de la que tanto disfruté en mi juventud.
Se oyen los susurrantes ruidos de las hojas cuando las acarician rápidas brisas y los sonidos de unos grillos cercanos, un cucú lejano y los aleteos de todo tipo de aves que no se dejan ver. Un rato después aparecerán enormes bancos de mosquitos que perturbarán esa tranquilidad.
Llegan los dulces aromas de las moras que aún no están maduras, del verdín de las plantas del bosque que crecen en la zona más húmeda. Ese olor a naturaleza es gloria para los sentidos.
De vez en cuando se escucha un coche que se dirige hacia la pequeña ermita. Pero el murmullo del motor desaparece con él.

Una de las cosas que más echo de menos de mi tierra son aquellos instantes únicos. Por las tardes cogíamos las bicicletas y nos dirigíamos al bosque, si acaso llegábamos y peleábamos por los columpios de la ermita. Cogíamos moras, cerezas y cualquier fruta que nos brindara la estación. Cada primavera nos perdíamos por los bordes de aquel bosque al que nunca llegamos a entrar. Y aquellos momentos, tumbados entre árboles desperdigados son especiales. Un vínculo total con la naturaleza.
Sólo tengo que cerrar los ojos para sentir todo aquello.

"La escafandra y la mariposa"

Se trata de una gran película, aunque me recuerda muchísimo a "Mar adentro", en el sentido de que el protagonista está postrado en una cama de hospital, aunque él desea vivir.
Está basada en una historia real y en el libro homónimo, escrito por ese mismo protagonista.
Lo que llama la atención de la película, sobre todo al principio, es que vemos a través de los ojos de Jean-Dominique. Un hombre abre los ojos y descubre que está en un hospital, que le ha pasado algo. Oímos sus pensamientos, aunque no puede hablar. Es una experiencia única ver y sentir lo mismo que ese enfermo que no puede moverse. Sólo le han quedado el ojo izquierdo, y -como él mismo piensa- la imaginación y los recuerdos. Descubrimos los progresos con él y aprendemos a comunicarnos con el mundo a través de una imaginativa forma de expresarse. Es algo único, un interesante experimento cinematográfico.

Jean-Dominique Bauby (Mathieu Amalric) se despierta en la cama de un hospital después de tres semanas en coma. Curiosamente recuerda todo, pero no puede moverse ni hablar. No llega a los 45 años y era redactor-jefe de la revista Elle. Un infarto, empero, le llevó a una vida vegetal en la flor de la vida. Su extraña enfermedad es lo que se conoce como "Síndrome de cautiverio". 
Es trasladado a un hospital en la costa, donde poco a poco irá progresando, gracias a una capacitada logopeda y a una cariñosa fisioterapeuta, que le ayudan todo lo posible. A través de los parpadeos se comunican de una manera magistral. Un día la logopeda le enseña el abecedario ordenado según las letras más usadas, y así empiezan a formar palabras y después frases. 
Había firmado un contrato con una editorial, que le manda a Marie (Olatz López Garmendia), que irá escribiendo sus ideas hasta formar un libro, La escafandra y la mariposa.
Porque él se siente dentro de una escafandra que le arrastra al fondo del mar y Marie es la mariposa que le ayuda a mantenerse a flote.

viernes, enero 16, 2009

"Chantaje"

"Sólo dime una cosa: ¿quién tortura a una mariposa con una rueda?".

Considero pésima la traducción del título al español. Se trata de un chantaje emocional, pero el título en inglés suena mejor: "Buttlerfly on a wheel".
Me ha gustado porque he estado en estrés en toda la película. Aparte de que ha sido imprevisible. Te preguntas: ¿quién está detrás? Y la persona que te viene a la mente es su compañero de trabajo, que le tiene envidia. Lo que no te esperas es realmente quién está detrás de todo. Lo decepcionante es que todo se queda en un susto nada más.

Neil Randall (Gerard Butler) y su esposa Abby (Maria Bello) tienen todo para ser felices: un trabajo que les hace ganar mucho dinero, una casa preciosa, una hija encantadora... Neil es un ejecutivo publicitario, la mano derecha del jefe. Muchos en su empresa le adoran; otros, sin embargo, le tienen envidia, aunque en el fondo le admiren por ser el mejor. Ese fin de semana se va al campo con su jefe, pero...
Tom (Pierce Brosnan) se cruza en el camino de la pareja. Mientras su hija está a cargo de una niñera durante todo el día, Tom les hará la vida imposible. Primero, sacando todo su dinero del banco para luego tirarlo al río; les asegura que su hija está secuestrada; Abby tiene que entregar al jefe de su marido un informe ilegal sobre las irregularidades de Neil en su trabajo; Tom le hace perder a Neil hasta su vanidad y orgullo como hombre; y finalmente terminan en la casa de campo donde Neil iba a pasar ese fin de semana, supuestamente con su jefe, pero quien está realmente allí es su secretaria, July (Claudette Mink). Tom le obliga a matarla con una pistola descargada y entonces Neil descubre que Tom es en realidad el marido de July. Que todo ha sido un chantaje emocional que han planeado entre Tom y Abby, y que todo es mentira: lo del dinero, lo del informe, incluso lo del secuestro de la niña. Y, pese a todo, cuando Neil cree que ya ha pasado todo, sigue sin contar la verdad de su aventura extramatrimonial a su esposa, aunque ella lo sabe todo.

Tomarse la justicia por la mano

No soy amiga de curas ni de procesiones y mucho menos de las plegarias y oraciones y de unas lecciones de moralidad que intentan meternos por los ojos como si las otras alternativas pudieran llevarte al Infierno. Pero reconozco que esta vez el párroco de mi pueblo tiene razón.
Por razones de seguridad omitiré todos los nombres de los protagonistas de esta batalla campal. Posiblemente haya hechos que no coincidan porque me han llegado por terceras personas, aun así contaré lo que, desde mi punto de vista, es una tomadura de pelo.
Considero admirable hacer el Camino de Santiago, admiro a aquéllos que lo hacen desde la cordura y la seriedad, como un objetivo más a cumplir en la vida, disfrutando de cada momento, cada persona, cada rincón... y a los que más admiro son aquéllos que buscan en el Camino el sentido a su vida. Sin embargo, no todos los peregrinos son así.
A mi pueblo han llegado en los últimos años unos hospitaleros jóvenes y corruptos que se toman a cachondeo todo este tema. Dejaré claro que cada hospitalero voluntario sólo puede estar dos semanas en el albergue y dejar paso al siguiente que venga a sustituirle (creo que es a nivel nacional). La peculiariedad del albergue de peregrinos de mi pueblo es que, a diferencia de muchos otros, es gratuito, ni siquiera pide la voluntad. En un cofre con dinero en la entrada, abierto a todo el que llegue desde Roncesvalles, la leyenda dice: "Coge lo que necesites y deja lo que te sobre" (a decir verdad, yo nunca lo he visto o nunca me he fijado, pero me lo han contado). Al no tener que pagar por el alojamiento ni la comida, muchos ex hospitaleros se aprovechan de esta circunstancia.
Durante los últimos tres años se han reunido en fin de año en mi pueblo unos cuarenta. El problema es que los peregrinos se quedan sin alojamiento, alegando que los hospitaleros están reunidos (son las explicaciones que les dan). En realidad, en el albergue sólo debería estar el hospitalero de turno y los peregrinos. El resto de hospitaleros sobra. Lo que no es correcto es que los peregrinos sean relegados al salón parroquial, como si fueran simples guiñapos, cuando deberían tener preferencia para dormir en el acogedor albergue.
Estos hospitaleros corruptos no se dedican a hacer reuniones del Camino. Parece ser que este año ha habido varias manos negras que se han llevado dinero del cofre para pagar sus borracheras, han montado sus fiestas y, al regresar, posiblemente muchos se despertara mezclados con lascivia y perversión en sacos ajenos. ¡El espíritu del Camino! (ironía).
En su favor debo decir que animan el pueblo con sus panderetas matinales por todas las calles. 
El cura, sin embargo, ha visto mucho más allá. A diferencia de otros lugares del Camino, el albergue de mi pueblo no es del pueblo, sino del cura. Sin embargo, los ex hospitaleros lo han ocupado como si fuera de su propiedad. Lo peor de todo es que esta última Navidad, aparte de que el cofre se ha visto mermado vilmente, han dormido allí hasta indigentes. Y los peregrinos al salón parroquial, ¿por qué?
El cura también se ha permitido la licencia de echar del albergue a unos cuantos de estos ex hospitaleros corruptos y ladrones, a los que ha dejado de hablar. Ahora quiere cerrar el albergue durante unos meses en invierno y ellos se quejan. Pero vamos a ver, ¿quién manda en el albergue? ¿No se han tomado a estas alturas demasiadas confianzas por su mano? ¿Por qué el cura nos advierte en Navidad que no se nos ocurra subir solas al albergue? ¿Qué ha visto para que nos diga eso?
Dice mi amigo A. que ahí deben hacer un casting a los más gorrones y ésos son los que ponen como hospitaleros.
Finalmente, entras en internet y los lees: la quedada de antes, la fiesta y las fotos y la seguridad de que el año que viene irán unos ochenta. Yo sólo espero que para el año que viene el cura cierre el albergue, lo siento por los peregrinos -que ellos no tienen culpa de nada-, pero estos personajes se han pasado de la raya, que "quien juega con fuego se termina quemando". 
Sí, el párroco se ha tomado la justicia por la mano, pero es lógico cuando se han saltado las normas básicas.

jueves, enero 15, 2009

Juego de Tronos (Canción de Hielo y Fuego 1)


Resultado de imagen de juego de tronos libro
Llevaba mucho tiempo queriendo comenzar con la saga de George R. R. Martin. Con el primer tomo en casa antes de que terminara diciembre, opté por dejarlo para 2009. 
La sensación al leer es extraña pues se crea un mundo imaginario a través de unos héroes y unos villanos que sobrepasa las fronteras de la fantasía épica. Se podrían buscar momentos de la Historia que tienen ligero parecido a lo que, en forma de fantasía, nos regala el autor de una manera exquisita.
La prosa de Martin es magistral en el sentido de que se centra en varios personajes sublimes, cada uno en su papel. Si es malvado, su perversidad será loable, a través de hechos acordes con su rol. Si, por el contrario, es la bondad la que desborda su alma, el honor, y a veces la muerte, le convertirá en un héroe único.
En las primeras páginas resulta lioso el entramado de un sinnúmero de personajes que aparecen y desaparecen raudamente, pero en el momento en que te familiarizas con ellos se goza muchísimo. Sus nombres no son ajenos a cualquiera que nos encontremos en la realidad, pues el autor cambia a veces una sola letra de nombres que existen realmente, y esto hace que, pese a la ficción, los sintamos más próximos a nosotros.
La denominación de la saga, “de Hielo y Fuego”, es un guiño a la lucha de contrarios, dos mundos diferentes y opuestos, a veces complementarios, pues el hielo apaga el fuego y el fuego derrite el hielo. 
Hay una frase que se repite a menudo en este tomo: “En el juego de tronos sólo se puede ganar o morir”. Sirve para recordar cuál es el título del libro, pero también se lleva a la práctica en forma de batallas o de intrigas palaciegas que nunca parecen acabar. No hay lugar para los perdedores. Independientemente del alma (bondadosa o maligna) de esa persona, el ganador recibe un premio enorme, y el perdedor se queda sin nada; incluso pierde a veces la vida. En este sentido se parece bastante al juego del ajedrez. 
Hay dos linajes enfrentados, de nuevo la lucha de contrarios, que representan el Bien Supremo y el Mal en todas sus dimensiones, que podrían identificarse perfectamente con las familias Stark y Lannister respectivamente.
Cada Casa tiene su blasón, su símbolo, su lema y su escudo, creando un entramado complejo y completo a semejanza de la nobleza de hace varios siglos. Los hijos bastardos toman su apellido según la región en la que hayan nacido: Nieve, Flores, Piedra, etc.; nunca llevarán el de su padre, aunque éste los reconozca como hijos suyos.

Y no se puede hablar de este libro sin describir el perfil de los personajes principales (tan importantes son que dan título reiterado a los diferentes capítulos del libro). Pues los personajes son los que hacen la historia. 

Lord Eddard Stark es el Señor de Invernalia y Guardián del Norte. Es un personaje invadido por el honor y eso mismo es lo que inculca a sus hijos. El símbolo de su familia es un lobo huargo. Está casado con Catelyn, de la familia de los Tully, con la que ha tenido varios hijos: Robb, Sansa, Arya, Bran y Rickon, todavía unos niños. 
La única vez que su lealtad y su honra se tambalearon es cuando conoció a una mujer con la que tuvo un bastardo, Jon Nieve, que se llevó a Invernalia con él y ha educado junto a los hijos que han nacido dentro del matrimonio. Nunca se habla de esta mujer en su presencia y, aunque él quiere mucho a este niño, no llegará a decirle nada sobre su progenitora.
Un día se encuentran con una loba huargo herida que tiene cinco cachorros grisáceos y se los llevan, uno para cada hijo. Pero Jon encuentra uno blanco con los ojos rojos que se queda para sí (es curiosa la semejanza o relación simbólica incluso entre los cachorros y los niños Stark, pues incluso el solitario lobezno blanco de Jon es diferente a sus “hermanos” de camada).

Robert Baratheon, el Rey de los Siete Reinos y amigo de la infancia de Lord Eddard. Está casado con Cersei Lannister y viven en la Fortaleza Roja de Desembarco del Rey. Tienen tres hijos: Joffrey, Myrcella y Tommen, que también son unos niños. Llegan a Invernalia, junto a súbditos y vasallos, porque el Rey quiere que su amigo sea su Mano (el segundo que más manda en el Reino, la Mano derecha del monarca). Lo que para Robert es un honor, para Eddard se convierte en una carga, porque la tranquilidad de su casa se verá alterada por la división de los miembros de su familia. Prometida Sansa en matrimonio al príncipe Joffrey, se lleva a ésta y a Arya a la Corte.

Jaime Lannister es el hermano mellizo de la Reina. Es un bravo caballero vestido de oro, que pertenece a la Guardia Real. Comete incesto con su hermana, pues para los “leones” Lannister es necesario perpetuar la pureza de la sangre, y muchos de sus antepasados se han relacionado con hermanos, como ellos dos. Bran será quien les pille in fraganti y, debido a esto, los dos mellizos Lannister intentan asesinarle. Por este “accidente” en que Bran se cae del tejado, a pesar de su habilidad para trepar y de que nunca antes se había caído, el muchacho no podrá acompañar a su padre a la Corte.
Tyrion Lannister es el hermano deforme de los mellizos, rechazado por su padre y hermanos, su agudeza se pone a prueba en numerosas ocasiones. Posiblemente sea el personaje más benevolente de esta familia, quizás por ser el que más ha sufrido, por ejemplo porque su padre, Tywyn Lannister, le ve como si fuera un bufón o a causa de las burlas de todos los que le rodean.

Daenerys Targaryen y su hermano Viserys se encuentran en el exilio. Son los monarcas por derecho, pero tuvieron que huir hacia el país de los dothrakis, cuando su familia fue asesinada. Son los últimos que llevan la sangre del Dragón y Viserys está dispuesto a comprar un ejército para recuperar los Siete Reinos, por lo que “venderá” a su hermana al khal Drogo para que le preste a sus hombres. Para los hermanos, los dothrakis son unos salvajes. Pero Dany descubrirá que su esposo es muy dulce en la intimidad y, gracias a él, conocerá el verdadero amor. El regalo de compromiso más importante que recibirá en su boda serán tres huevos de dragón, que con el paso del tiempo se han convertido en piedra.

Cuando Lord Eddard Stark decide seguir la comitiva del rey hasta Desembarco del Rey con sus dos hijas y sus mejores hombres, Catelyn, junto a su hijo, se queda a cargo del castillo de Invernalia, pero no soporta al bastardo de su marido. A Jon Nieve sólo le queda ir al Muro.
El inmenso Muro que limita los territorios del Norte y los separa del Bosque Encantado, donde se dice que viven los Otros y otros seres fantásticos, es un lugar terrorífico. Hombres de todas las calañas, unos perseguidos por la justicia (la muerte o su destino como Guardián Negro del Muro), caballeros leales, los rechazados por las familias nobles, ladrones, violadores, salteadores de caminos, deshonrados... se reúnen allí y se forman como caballeros negros que vigilan hacia el Norte. Jon Nieve opta por voluntad propia ir allí, donde destaca por sus habilidades con la espada y por una notable inteligencia. Destaca y al principio se crea enemigos a los que derrota con facilidad. Esos mismos enemigos se convertirán en sus hermanos, pues les ayudará a defenderse y crearán unos vínculos únicos. Su tío, Benjen Stark, es explorador, pero parte más allá del Muro para no volver. Jon Nieve se niega a creer que esté muerto.

Lord Eddard Stark descubre que la anterior Mano del Rey, Jon Arryn, ha sido asesinado. La esposa de Arryn y hermana de Lady Catelyn, Lysa, se ha refugiado con su hijo enfermizo en el Nido de Águilas, la fortaleza inexpugnable de las montañas. Catelyn ha ido en busca de su marido para explicarle las sospechas de su hermana y Lord Eddard empieza a investigar a las personas cercanas al Rey. Sabe que la Reina y sus hermanos están intrigando contra Robert y contra él mismo, sobre todo cuando descubre que casi todas las personas “de confianza” del Rey son fieles a Cersei. 
Allí estará en contacto continuo con el eunuco Varys, apodado “La Araña”, por la especie de telaraña que ha tejido por toda la ciudad, con espías e informantes que le cuentan todo lo que ocurre. Nada escapa a sus ojos y oídos. 
Asimismo Lord Eddard descubre que los bastardos del Rey están repartidos por toda la ciudad. 
Su hijo Bran ha despertado, pero no recuerda nada sobre su caída. Y su hija Sansa le abre los ojos cuando dice que Joff no se parece a Robert. Eddard concierta una entrevista con la reina Cersei para decirle que sabe la verdad: todos los príncipes son frutos del incesto entre ella y su hermano Jaime. De esta manera, si el Rey muere, el sucesor del Trono de Hierro sería su hermano mayor, Lord Stannis, que se ha refugiado en la isla de Rocadragón y no tiene intención de volver a la Corte. 
Cuando el Rey regrese de la cacería, Eddard le contará la verdad. Pero Robert regresa con una herida letal de jabalí. La Mano descubre que había sido envenenado antes, pero entonces todo se vuelve contra él y es hecho prisionero y tomado como traidor cuando no se arrodilla ante el sucesor, el Rey Joffrey. 
Arya consigue escapar de la Fortaleza Roja. Tiene una espada y se ha entrenado con la ayuda de su padre. Pero Sansa es encerrada en una torre donde sólo piensa en la misericordia de su prometido.
En el Norte, Lady Catelyn había conseguido atrapar como prisionero a Tyrion Lannister, pues el puñal con el que se intentó quitar la vida a Bran era una de sus pertenencias. Le lleva al Nido de Águilas, donde descubre que su hermana está medio loca. Tyrion consigue escapar gracias a un mercenario que luchará en su lugar.
Robb, con tan sólo catorce años y sabiendo prisionero a su padre, acusado de traición, forma un enorme ejército. Los señores del Norte se alían a él, al principio no le toman en serio, pero empiezan a respetarle gracias no sólo a su honor y su madurez, sino también por su estrategia en la batalla. Consiguen engañar a los Lannister y tienden una trampa a Jaime en el Bosque Susurrante, tomándolo como prisionero. Pero en Desembarco del Rey, con falsas promesas, se ha conseguido que Lord Eddard confiese “sus crímenes”, sólo para salvar la vida de sus hijas. Pero Joffrey y Cersei no le perdonan y le decapitan ante los atónitos ojos de Sansa, que siente un odio profundo hacia aquél al que antes había adorado, y de una harapienta Arya, que pasa desapercibida entre la muchedumbre, pero un caballero negro la rescata.
Jon Nieve, convertido en el mayordomo del Lord Comandante, intenta escapar, a pesar de su juramento, del Castillo Negro, pero sus amigos van a buscarle. Lord Comandante lo sabe. Le ha regalado su espada porque le ha salvado la vida de unos muertos vivientes que han llegado de más allá del Muro.
Mientras Robb Stark gana la batalla y Tywyn Lannister envía a la Corte a Tyrion para que sea la Mano de Joff, el hermano pequeño de Robert, Renly Baratheon, contrae matrimonio y se proclama como legítimo rey.
Bran, que se ha convertido en un minusválido, y su hermano Rickon sueñan que su padre está en la cripta de sus antepasados. Ellos sienten que han perdido a su padre. 
Los señores del Norte no desean arrodillarse ante Renly ni ante Joffrey y proclaman a Robb como su legítimo rey, el Rey del Norte.
Mucho más allá del Mar Angosto, Viserys pierde la vida a manos de Drogo y los otros khals. Dany se queda embarazada y la profecía dice que ese niño será aquél que cabalgue sobre el mundo. Drogo es herido en una cacería y Daenerys pide ayuda a una vieja y fea maegi, que le devuelve a la vida, aunque ciego. Dany sabe que le ha perdido, así como también pierde al bebé. Asesina a su marido y en la pira funeraria ata a la bruja. Junto a su marido pone los huevos de dragón y ella entra en el fuego. Cuando la encuentran entre los escombros, sin un solo rasguño, está junto a tres pequeños dragones y los dothrakis caen a sus pies maravillados.

Sublime.

"La ciencia del sueño"

Una película interesante donde el protagonista mezcla los momentos reales con los instantes oníricos, de tal manera que a veces parece creer que la fantasía del sueño es real, llegando incluso a hacer reales algunas partes de esos sueños.

Stéphane (Gael García Bernal) es un joven artista gráfico que llega a vivir a París, donde conoce a su vecina Stephanie (Charlotte Gainsbourg) que, en principio, no le atrae y termina enamorándose de ella.
Cuando Stephanie descubre que él es un personaje inseguro aunque inteligente, tímido pero bueno, ella comprende que no le entiende. Sólo le entenderá cuando intente comprender sus sueños.

miércoles, enero 14, 2009

Recuerdos del ayer

Anoche estaba escribiendo un email cuando lo borré de un plumazo. Escribía a la hermana de F., con la que tengo buena relación, pero sólo con pensar que ella podría comentarle el hecho de que le he escrito unas palabras me pone frenética. Y él podría creer que la escribo por él, cuando no es así. Por lo tanto opté por borrarlo y olvidarme del tema.
Pienso menos en él y cuando mi mente se concentra en sus ojos, su boca, su nariz, su rostro o su pelo sonrío momentáneamente para dar paso, un instante después, a una ira ciega. De repente, no le veo a él sino el monstruo que lleva dentro. Es triste recordar a alguien a quien tanto has querido como una especie de monstruo que escupe fuego por la boca y tiene garras de acero. Lo único que se mantiene impasible, intacto en aquel rostro venerable que conocí algún día, es la mirada fija, contradictoria.
Si pudiera odiarle, lo haría. Sin embargo, no le odio, lo que me hace pensar en que todavía sigo queriendo a aquél que fue y ya no es. Siempre quedan esas cenizas de todo lo que fue en su día. Pero no hablamos de un ave fénix y por tanto no puede resucitar.
Todos los recuerdos son demasiado vívidos, no tan recientes aunque parezca que todo ocurrió ayer. Y la pérdida y el vacío dieron paso a la compasión. En el fondo de mí le compadezco por su crueldad y por su arrogancia, por esa perversidad tangible que me desmoronó una noche de verano. 
No sé de dónde saqué la fortaleza. Ahora sólo es un recuerdo entre brumas del pasado, un recuerdo que a veces imagino haber soñado, a pesar de que él exista. A veces me da la sensación de que fue una de las múltiples creaciones de mi mente y, como tal, puedo hacerlo desaparecer igual que lo hice nacer y crecer. 
Lo que mejor recuerdo es su voz, una voz profunda martilleando mis sienes sin cesar, pero también vuela hacia un horizonte que desconozco.
Quizás debajo de las escamas del monstruo aún quede un resquicio de la persona que yo conocí...

martes, enero 13, 2009

Martes y trece

Tenía doce años cuando se empezó a evidenciar que el trece no me daba buena suerte, y si caía en martes... El caso es que una tontería de niñas me salpicó de tal manera que obtuve un castigo que no merecía. Y fue en martes y trece.
Todo había ocurrido años antes. Mi familia se mudó de casa y llegué a una nueva escuela, hice amistades nuevas y, poco a poco, me fui haciendo hueco es una pequeña gruta donde no había una sola luz que me guiara. Rocío tenía mi edad, Silvia un año más. Se llevaban bien hasta que un día discutieron y dejaron de hablarse para siempre. No recuerdo el motivo de aquella discusión, pero es cierto que todas tomamos partido por Rocío. Silvia se hubiera quedado sola si mis padres no me hubieran insistido en que no se podía abandonar a una persona a su suerte. Pero los momentos que yo pasaba con Silvia eran tediosos, aparte de que ella no podía soportar que hablara con Rocío. Es curioso, porque los padres de ellas dos eran buenos amigos... Yo veía que Silvia intentaba pisar todo lo que hacía. Por ejemplo, cuando íbamos a clases de inglés en verano (todos íbamos incluso antes de aprender el idioma en el colegio) y yo hacía dibujos similares al libro junto a las palabras de vocabulario y la profesora me alababa, Silvia intentaba tirar por la borda mis esfuerzos, alegando que la profesora no lo había mandado. El resultado fue que mi memoria recordaba mejor los dibujos y en un año mi progreso en vocabulario era muy superior. Cada detalle fue dando lugar a un grano de arena que fue creando, con el paso de los años, una montaña.
Rocío y yo casi nos habíamos dejado de hablar cuando llegamos a ser compañeras de clase y de mesa en el comedor. Es obvio que el roce hace el cariño y en unos meses nos volvíamos a llevar bien. Y esa relación no ha cesado jamás. Rocío siempre ha sido más sana, cuando en Silvia hay un hilo de cierta maldad que saca al exterior y que la convierte en una persona vil, petulante y envidiosa. 
Un martes y trece me senté en el autobús con Rocío. Charlamos y nos reímos. Silvia miraba de reojo, pero yo no imaginaba que me la iba a preparar tal y como lo hizo. Después de la primera hora su tutora hablaba con la mía para decirle que Silvia había entrado llorando en clase y me había acusado de haberme reído de ella, cuando simplemente la había ignorado. No la odié por eso, pero tampoco la perdoné. Con dieciocho años y a propósito de algo que había ocurrido en la autoescuela, la mandé al carajo. Fue el punto final y me sentí libre en cuanto ella se dio cuenta de que yo no me iba a dignar a hablarle y cayó en la cuenta de lo que había hecho. Pidió perdón, pero era tarde. Y ésa fue la excusa para que mi familia no osara jamás pedirme más veces que tuviera amistades con unas u otras personas, porque al final a los amigos los elegimos nosotros.
En la actualidad, con Silvia hablo de hola y adiós, con Rocío me paso horas eternas charlando (y con su novio, con su hermana, etc.). Con el paso de los años te das cuenta de que si una persona está sola es porque ella se lo ha buscado, y ése fue el error de Silvia: siempre quiso imponerse y llevar la razón (o la voz cantante) en todo, si no podía de una forma, tenía que ser a la fuerza. 
Un martes y trece yo me comí un castigo ejemplar por su real gana. Y mucha gente me dijo: "Es martes y trece, mañana todo habrá pasado".
Todavía hoy, Rocío y Silvia siguen sin hablarse y ya no creo que lo hagan nunca.
Con el paso de los años he aprendido a elegir a mis amistades. Nadie puede decirnos con quién queremos estar o no, con quiénes nos sentimos a gusto, con quienes conectamos o las personas que no merecen la pena. Aunque ahora no tengo tanta paciencia como cuando era una niña.

lunes, enero 12, 2009

No time

No tengo tiempo ni para dibujar palabras en el blog. 

Es lo que hay.

Y mañana será otro día, aunque sea martes y trece.

domingo, enero 11, 2009

Momentos de creación literaria

Desde noviembre no he vuelto a escribir para un certamen, pero con el nuevo año aparecen más y más concursos. Esta vez voy a dar un paso más. De uno de los manuscritos, cuyo premio se falló ya, voy a coger un cuento de cuarenta páginas y voy a convertirlo en una novela corta. Tengo de plazo hasta el treinta de enero y la idea original plasmada en papel. Sólo tengo que extenderlo, y no creo que me cueste mucho, puesto que he descubierto que a veces parece como si tuviera prisa por acabar con alguna historia o porque ciertos personajes están difusos porque las descripciones que he hecho de ellos son casi nulas.
Tengo tres horas para ampliar y pulir ese cuento. Y necesito aprovecharlas.

sábado, enero 10, 2009

"Cosas que perdimos en el fuego"

Hacía tiempo que no veía una película donde saliera Benicio del Toro, que me encanta. Aquí interpreta a un heroinómano que no puede escapar a su adicción. Por supuesto, es genial, sobre todo en el contraste entre sus momentos de cordura y cuando está poseído por la droga.
Es una película que empieza de una manera muy triste y los niños dan ligeros toques de humor gracias a esa inocencia de la infancia.
Tampoco hay un romance. Se intuye que va a llegar, pero obviamente él no quiere sustituir al fallecido, de ahí que se retengan esos momentos y que el espectador sólo tenga que imaginárselos a través de símbolos (como el ramo de rosas rojas del final).

Audrey Burke (Halle Berry) acaba de quedarse viuda con dos hijos pequeños. Su marido Brian (David Duchovny) salió a comprar helado para sus hijos pero jamás volvió, porque le pegaron un tiro cuando se puso a defender a una mujer que estaba siendo agredida por su pareja.
Audrey recuerda los momentos felices, y las tonterías, de la vida pasada antes de que toda la tragedia se cerniera sobre su familia. El día del entierro recuerda que tiene que avisar al mejor amigo de su marido, Jerry Sunborne (Benicio del Toro), un drogadicto que ella no soporta.
Para Jerry, la muerte de su mejor amigo, el único que siguió a su lado cuando cayó en la heroína, es un trauma, pero es un hombre fuerte, aunque se refugie en la droga para sopesar el dolor.
De repente, Audrey se acerca a él y le invita a vivir a su casa, donde hay un garaje vacío que se quemó por un cortocircuito, donde perdieron muchas cosas, pero como Brian decía: "sólo son cosas, nada más que cosas; nos tenemos el uno al otro".
En casa de Audrey se gana a los niños, que le adoran. Tampoco toma drogas e incluso comienza a acudir a las reuniones de terapia para narcómanos. Aunque hay acercamiento entre los dos, Audrey tiene la sensación de que está perdiendo a los niños y de que Jerry parece suplantar a su marido y le echa de casa. Es entonces cuando recae de nuevo en la droga y ella se ve obligada a ir a buscarlo. Ya sólo le queda ir a una clínica de rehabilitación, porque está dispuesto a salir de la droga. 

No pasará este año sin que me case

Este año me caso. Hay que mirar para adelante, y a pesar de los gastos que conlleva todo esto, he decidido dar el paso. Dentro de 15 ó 20 años (siendo benévola) me divorciaré.
Por supuesto no estoy hablando de otra cosa más que una hipoteca próxima y el banco será mi altar durante unos años. En cierto modo, tengo algo de miedo a dar este paso. Pero es un riesgo que debo correr, sobre todo ahora, que en el sector la crisis puede beneficiar, ya que los precios del ladrillo están cayendo en picado. Pese a todo, tener un hogar propio te da enorme seguridad.
¿Por qué lo cuento? Porque llevo un rato mirando viviendas de todo tipo en Salamanca, aunque comparando más que nada los precios y demás. Todo con lupa. 
No es que me haya cansado de mi pisito de alquiler. Aunque pequeño es confortable y acogedor. Pero considero que X euros al mes caen en saco roto cuando tengo idea de quedarme en Salamanca. Y si el futuro me destinara a otros lares aquí sería fácil alquilarlo.
Me he enamorado de este dúplex. Ni siquiera pone el precio del metro cuadrado, o el precio total, o la mensualidad que habría que pagar. Seguro que son cifras desorbitantes, pero por soñar un poco...

viernes, enero 09, 2009

Troyanos en el ordenador

He estado algo ocupada manteniendo a raya lo que fuera que no me dejara abrir ciertas páginas de foros y la del blog con una ausencia casi total de fotos. Después de mirar y comprobar la conexión, de hacer pings en MSDOS y las luces del módem, reparar Windows, desinstalar el antivirus e instalar el nuevo Karspersky, he dado con el error. Era un troyano. 
Igual peco de tozuda, pero siempre que tengo un problema técnico tengo que arreglarlo. Recuerdo cuando los pc's me daban miedo y era incapaz de tocarlos cuando pasaba algo. Y ahora, a base de permitirme la licencia de buscar yo misma el problema, me encanta toquitearlo todo. Incluso mi hermano pequeño me pide ayuda cuando tiene problemas en su portátil.
Esto me recuerda a que a mi hermano le quemaba que mi pc funcionara perfectamente, mientras el suyo iba a trancas y barrancas (de paso, que sirva de guiño para el programa de El Hormiguero). Y tuve que echarle una ojeada -de paso le cotilleé las fotos- y bajarme la última versión del msn (¡como si yo lo usara...!). En fin, se lo terminé escaneando varias veces en busca de virus y después le funcionaba mejor.
Me da la sensación de que a medida de que mi pc dejaba de estar infectado, yo también iba poco a poco dejando de notar ese dolor de garganta de que me quejaba.

jueves, enero 08, 2009

No pueden ser trece

No puedo irme y dejar enero con trece entradas. Es señal de mala suerte. (Por cierto, el próximo martes coincide con trece, mal rollito).
Para una superstición que tengo la llevo hasta sus últimas consecuencias. Lo cierto es que sólo cuando reparo en ello, como ahora.
Hoy empezaré a leer la saga de George R.R. Martin. Llevo mucho tiempo diciendo que lo iba a hacer, pero en serio sólo un mes, desde que el primer libro se materializó físicamente en mi casa. Hoy será.

Y son catorce.