Guardo todo así que en casa tengo un baúl inmenso con pequeños objetos provenientes de lugares en los que he estado. Aquí apenas tengo mucho, incluso pensaba que ya me lo habría llevado casi todo. Pero no.
He cogido lo que me ha llamado más la atención, quizás porque me transporta a unos instantes de mi vida que fueron más gloriosos que los actuales.
1. La bolsa del Museo del Barça. No recuerdo lo que compraría allí, el caso es que conservo esa bolsa, no sé para qué; de aquí es lo único que terminará en la basura. Estuve en Barcelona en diciembre de 2004.
2. La guía del Museo del Louvre. He estado hojeándola y quizás haga un resumen de los cuadros que más me llaman la atención para exponerlo después aquí. En París estuve en febrero de 2005.
3. La tarjeta del hotel donde estuvimos hospedadas en Barcelona. Escrito a mano, el recepcionista nos había puesto el número de los taxis de la ciudad condal.
4. Tarjetas de los lugares turísticos de Barcelona, explicando cómo llegar, horarios, precios y demás. El caso es que me hace gracia porque tengo tarjetas del mismo estilo de Berlín.
5. Un billete del tren regional sacado en Medina del Campo para Madrid. Ese fue un viaje que no se nos olvidará nunca.
6. El ticket del Orlyval, un metro automático que te lleva a las diferentes terminales del aeropuerto de Orly, París.
7. Una moneda que compraría en Notre-Dame, imagino, pues en una de las caras tiene la fachada de la catedral de París y en la otra tiene una cruz parecida a la de Santiago.
8. El plano del metro de Madrid. Tendré tantos planos de estos... La peculiariedad de éste es que está en inglés. ¿Lo cogería por error o porque no había en castellano?
9. Un ticket del metro de Barcelona.
10. Una caja de cerillas que no sé de dónde proceden. Bueno, sé que de algún lugar de Madrid, pero no puedo concretar más.
Ahora me voy a leer la guía del Louvre, que me apetece.











