sábado, octubre 02, 2021
Palabras más, palabras menos
El último 10 de marzo
Lo más crudo
De parte de la princesa muerta
Hacía tiempo que quería leer esta novela y cuando la vi en la Librería Picasso de Almería decidí llevármela. Con la reciente pérdida de una persona muy querida para mí, me ha llevado mucho tiempo terminarla de leer, simplemente no podía concentrarme en la historia. Con las ganas que tenía de leerla y ahora me acordaré de la portada y de la historia el resto de mi vida.
Es una historia muy triste. Preciosa, pero triste. Y yo ahora no estoy para leer cosas tristes.
LA AUTORA:
La vida de Kenizé Mourad parece verdaderamente sacada de una novela. Nacida en París en 1939 y educada en un orfanato, hasta los quince años no supo quiénes eran sus padres: un rajá hindú llamado Amir y la princesa Selma de Turquía, nieta de Mourad V, el último sultán otomano.
Estudió psicología y sociología en la Universidad de La Sorbona y desde 1965 ejerció como periodista, llegando a ser corresponsal de guerra para Le Nouvel Observateur, ocupación que abandonó finalmente en 1982 para dedicarse por completo a la escritura.
De parte de la princesa muerta se convirtió en un éxito fulgurante tras su publicación en Francia en 1987, y desde entonces ha seguido cautivando a miles de lectores en todo el mundo.
En 2012 fue nombrada Oficial de las Artes y las Letras francesas.
EL LIBRO:
Título original: De la part de la princesse morte
Autora: Kenizé Mourad
Traductores: Herederos de Mauricio Wacquez
Editorial: Espasa (2ª impresión, en mayo de 2018)
Número de páginas: 583
ISBN: 9788467049275
Valoración: 8/10
RETOS:
* Bingo de libros pendientes: El difícil: libro que te costará leer.
* Reto "Viajamos con los libros": Líbano.
Una pausa
viernes, octubre 01, 2021
Fernando
Ausencias inesperadas
jueves, septiembre 30, 2021
Imanes
miércoles, septiembre 29, 2021
Las cosas que me recuerdan a él
martes, septiembre 28, 2021
El nudo en el estómago
Cuando todo era perfecto
Una semana sin ti
lunes, septiembre 27, 2021
Y tenemos que seguir
Esta mañana había a mi lado un señor de unos ochenta años. Lo primero que he pensado es que Chini ya no envejecerá, que ya no le veré con el pelo blanco, que ya no cumplirá más años. Es terrible pensar que alguien a quien he querido tanto ya no seguirá sumando años.
Me pregunto dónde estará ahora, si desde donde quiera que esté ahora nos protege de alguna manera, o nos observa. Me reconforta saber que, de alguna manera, él está cerca aunque ya no le podamos ver ni escuchar. Y a la vez sigue siendo duro cada día.
Chini ha tomado un camino por el que yo no le puedo seguir. Y me ha dejado rota. Me da la sensación de que mi vida sin él no tiene sentido, de que ya no tengo ganas de luchar por nada que merezca la pena. Porque hasta ahora siempre tenía un pensamiento para él, pensando a veces en qué haría él, o lo que me gustaría disfrutar de ciertos momentos con él, incluso contárselos.
Mi día a día ahora es terrible. No hay nada que pueda paliar el dolor de esta pérdida. Sólo me calmo escribiendo sobre él y acudiendo al lugar donde puedo "hablar" con él. Es insoportable esta ausencia de él. Tendré que aprender a vivir sin él, y me resulta simplemente terrible.
Todo se ha paralizado estos seis días. Tengo unos libros que me trajeron en la bolsa tal cual los dejé cuando siempre los ordeno en estanterías. Tengo las historias de mi viaje a Almería a medio contar porque no puedo escribir más que de esta pérdida tan grande. No tengo fuerzas para reanudar las cosas que quedaron a medias la semana pasada, y no me gusta dejar las cosas a medias. Debería obligarme a hacer las cosas que tengo que hacer. Debo obligarme a seguir, pero cuesta tanto... tanto...
En aquel lugar
River flows in you
Desvelada
domingo, septiembre 26, 2021
Sin ilusión
Tendrá que ser así
21 de septiembre
Tan sólo hace una semana
Todavía estabas
sábado, septiembre 25, 2021
Siempre se van los mejores
Hoy…
Momentos duros
Nadie está preparado para despedir a una persona de 44 años, pero no a cualquier persona, Chini, que eras tú. Que te has llevado una parte de mí.
Qué dolor…
Despedida
viernes, septiembre 24, 2021
Un adiós que ya no será hasta luego
Cada minuto
jueves, septiembre 23, 2021
Verano del ayer
Infinita tristeza
Interiorizando
miércoles, septiembre 22, 2021
Tanto dolor
martes, septiembre 21, 2021
Dónde estará
lunes, septiembre 20, 2021
Los Refugios de la Guerra
Una de las cosas más atractivas de Almería eran los Refugios de la Guerra. En cuanto llegué, el taxista me dijo, al dejarme en el hotel, que no podía perdérmelos, sobre todo, porque estaban cerca del hotel, pero que había de comprar la entrada con antelación.
Así que busqué en internet y efectivamente había cuatro visitas al día de quince horas y sólo podía coger en sábado, así que compré la entrada y allá que fui.
Los Refugios de la Guerra fueron descubiertos hace unas décadas con motivo de unas obras. Hoy en día hay cuatro kilómetros descubiertos de túneles, aunque el visitante sólo recorrerá un kilómetro.
Al estallar la Guerra Civil, Almería era republicana y siguió estando en este bando hasta pocos días antes del final de la guerra. De hecho, es la última capital de provincia en rendirse. Esto obligó a la ciudad a construir los refugios para los civiles, a fin de que cuando sonaran las sirenas de los bombardeos la gente pudiera estar a cubierto. Almería sufrió 53 bombardeos durante la Guerra Civil.
Los Refugios se construyeron en seis meses, empezando en noviembre de 1936. Hacían un pozo, excavaban un metro y por ese pozo sacaban el escombro y metían las tablas, los clavos y el hormigón, pero simultáneamente había de la orden de 400 personas haciendo pozos. Tan bien lo hicieron que los túneles se unen a la perfección unos con otros y sólo se notan las juntas entre los metros. Hay que tener en cuenta que Almería estaba llena de ingenieros de minas y excavadores, y sobre todo había un personaje digno de mención: Guillermo Langle, que era el arquitecto municipal y autor de numerosos edificios que hoy son dignos de mención. Gracias a su dirección, los refugios se construyeron a la perfección y en tiempo récord.
En los túneles, adonde bajaban incluso aunque el hormigón no hubiera secado del todo, hay dibujos infantiles, firmas, señales y un largo etcétera. En la parte donde se encuentra el Ficus centenario tuvieron que cortar raíces y está reforzado con cinchas de acero.
Los túneles están construidos a ocho metros de profundidad, ya que no podían excavar más al haber roca, excepto la despensa que está a dieciséis. En esta despensa albergaban todo tipo de alimentos, por si tuvieran que permanecer mucho tiempo en los túneles (aunque nunca se dio el caso).
Las entradas eran en su mayor parte accesos desde lugares públicos, como kioskos o parques, pero también había accesos desde casas privadas del Paseo, que no podían negar la entrada, pero al salir cualquier persona debía hacerlo desde los lugares públicos.
Sin duda, lo más llamativo es el quirófano, que muy cerca tiene un generador, porque obviamente era el único lugar que no se podía quedar sin luz, y cuando bombardeaban la luz de los refugios se iba habitualmente. La cama del quirófano es un burro de parto, ya que no sólo había operaciones, también había nacimientos.
En este quirófano hay armarios como los de un hospital, las camillas de enfermos son vanos en la pared, hay un lavabo y una sala de espera.
domingo, septiembre 19, 2021
La Catedral de Almería
El Ficus centenario
En torno a la mitad del Paseo de Almería hay un Ficus centenario cuyas raíces ocupan toda la calle. Impresiona su tronco y la inmensidad de su copa da sombra en casi todo el Paseo.
Este ejemplar de Ficus fue plantado a finales del siglo XIX dentro de un plan de ajardinamiento del Parque Nicolás Salmerón.
Bajo sus raíces se encuentran parte de los Refugios de la Guerra, y tuvieron que cortar partes del árbol en la construcción de los túneles. También vi a un señor haciendo cestas y otros objetos de mimbre que estaban expuestos alrededor del árbol.


































