Siempre es un placer leer a los clásicos rusos. Hay algo en ellos que despierta en mí una atracción insólita. Además esta novela está rodeada de la polémica que no haber sido publicada en Rusia hasta varias décadas después, mientras en el resto de Europa no sólo se había editado sino que se estaba viendo la película en 1965.
Reconozco que los primeros capítulos se me hicieron costosos, tanto como que eché de menos tener un índice de personajes. Ya es difícil retener los nombres rusos como para que además tengamos que intuir sus abreviaturas, pero es que al principio la acción va muy rápido y aparecen un sinfín de personajes que aparentemente no tienen relación entre ellos. A medida que iba avanzando la trama, la acción comenzaba a ralentizarse y entonces llegábamos a la historia de amor entre Yuri y Larisa, esos personajes que desde que se nos presentan al comienzo están predestinados a unir sus vidas.
La novela comienza con la muerte de la madre de Yuri Andréevich Zhivago, un joven médico, que será adoptado por un tío y marchará a Moscú. Conocemos la infancia y adolescencia de Yuri Zhivago y de Larisa Guichard en Moscú, que siendo casi vecinos sólo coincidirán unas pocas veces, pero en esos momentos Yuri se sentirá completamente atraído por la belleza de Lara. Yuri estudia medicina y terminará casándose con Tonia Gromeko, una prima lejana, con la que tendrá un hijo. Para este momento, Yuri ya ha coincidido dos veces con Lara: al visitar a la madre enferma de Pasha junto con un amigo, momento en que se da cuenta de que el abogado Komaroski y Lara se hablan con las miradas. La siguiente vez que coincide con ella es en la puesta a punto del árbol de Navidad de una familia acomodada de Moscú, donde ella pega un tiro al abogado, pero yerra. Komaroski la saca de allí y consigue que no se la acuse de nada. Y Lara comprende que la única forma para librarse del abogado, que se está aprovechando sexualmente de ella, es casándose con Pável Pávlovich Antípov (Pasha), con quien tendrá una hija y al que terminará admirando de una manera sublime.

Varykino, Rusia
Pero Pasha no se encuentra realizado y decide enrolarse en las tropas de la Segunda Guerra Mundial, mientras Zhivago, sin haber conocido a su hijo recién nacido, es llamado a filas para trabajar como médico militar. Tras la desaparición de Pasha, Lara decide formarse como enfermera para ir a las trincheras a buscar a su marido. En Meliuzéev Zhivago es herido y coincide con Lara, con quien comenzará una amistad verdadera. Él se sabe enamorado de ella, pero ella aún no se ha prendado de él, aunque tienen buena relación. Volverán por separado a Moscú para hacerse cargo de sus respectivas familias. Entonces llega la Revolución Rusa y en Moscú hay escasez de alimentos. Yuri Zhivago convence a su esposa para huir al campo, donde podrán cultivar su propio huerto, y consiguen llegar a Yuriatin**, cerca de Siberia, donde ocuparán una casa en el campo en Varykino, junto a la enorme casa que un día perteneció a la familia de Tonia.
En Yuriatin también se encuentra Lara, una mujer muy querida en la ciudad. Zhivago comienza a frecuentar la biblioteca y coincide con Lara, con quien comienza una relación idílica sin precedente. El día que está dispuesto a contárselo a Tonia, es secuestrado por una partida de partisanos que le llevan más al oeste. Los partisanos, que viven en los bosques, necesitan un médicos y con ellos pasará Yuri cerca de dos años, hasta que cuando cesa la guerra entre rojos y blancos decide regresar a Yuriatin. Su mujer y sus hijos han marchado a Moscú, pero Lara continúa en Yuriatin, por lo que se reencuentra con ella y reanudan las relaciones. Komaroski también regresa en busca de Lara, y le dice que su marido, que era un comandante militar con el nombre cambiado, va a ser fusilado, que necesita que ella y su hija vayan con él a Asia, donde estarán libres de todo peligro. Pero Yuri se queda y aparece Pasha, que quiere ver con última vez a su mujer y a su hija. No llega a tiempo y termina quitándose la vida en medio de la nieve.
Yuri comprende que ha llegado el momento de regresar a Moscú. Sabe que su familia se encuentra en París y que posiblemente no vuelva a verlos, así que termina regresando a la capital, donde decide escribir sus vivencias.
El libro termina con la muerte de Yuri al bajar de un tranvía, el regreso de Lara que llega por casualidad a ver el ataúd de su amado y dos amigos en la Segunda Guerra Mundial que coinciden con Tania, una joven que resulta ser la hija de Lara, abandonada por Komaroski y que el hermanastro de Zhivago, convertido ahora en general, la acogerá como sobrina.
El último capítulo está lleno de poemas escritos por Zhivago sobre sus vivencias. Son preciosos, y es que se nota que Pasternak era, ante todo, poeta.
Especial importancia tienen los trenes a lo largo de toda la novela: los trenes que van llenos de gente, que transportan a unos y a otros, desde las ciudades y hacia el campo, a los militares a las trincheras, los trenes que les llevan a otro tipo de vida, que les llevan a lo desconocido... e incluso los que les llevan de vuelva a sus antiguos hogares.
En realidad, la novela es una magnífica radiografía de la primera mitad del siglo XX en Rusia, en una época muy convulsa, con muchos cambios de poder, aunque Pasternak mira más hacia la profundidad individual de sus personajes que a la generalidad social que los rodea. En este sentido es una prosa muy individualista.
Magníficas son las descripciones de los paisajes, y es que la vastedad del paisaje ruso asombra al lector de una manera inesperada. Es ese paisaje lleno de una gran belleza y que, a la vez, inquieta.

Perm, Rusia
** Yuriatin es una ciudad imaginaria, aunque muchos sitúan los hechos en la ciudad de Perm, que parece ser la ciudad en la que se inspiró Pasternak para describir lo que transcurre en buena parte de esta novela.
Reconozco que los primeros capítulos se me hicieron costosos, tanto como que eché de menos tener un índice de personajes. Ya es difícil retener los nombres rusos como para que además tengamos que intuir sus abreviaturas, pero es que al principio la acción va muy rápido y aparecen un sinfín de personajes que aparentemente no tienen relación entre ellos. A medida que iba avanzando la trama, la acción comenzaba a ralentizarse y entonces llegábamos a la historia de amor entre Yuri y Larisa, esos personajes que desde que se nos presentan al comienzo están predestinados a unir sus vidas.
La novela comienza con la muerte de la madre de Yuri Andréevich Zhivago, un joven médico, que será adoptado por un tío y marchará a Moscú. Conocemos la infancia y adolescencia de Yuri Zhivago y de Larisa Guichard en Moscú, que siendo casi vecinos sólo coincidirán unas pocas veces, pero en esos momentos Yuri se sentirá completamente atraído por la belleza de Lara. Yuri estudia medicina y terminará casándose con Tonia Gromeko, una prima lejana, con la que tendrá un hijo. Para este momento, Yuri ya ha coincidido dos veces con Lara: al visitar a la madre enferma de Pasha junto con un amigo, momento en que se da cuenta de que el abogado Komaroski y Lara se hablan con las miradas. La siguiente vez que coincide con ella es en la puesta a punto del árbol de Navidad de una familia acomodada de Moscú, donde ella pega un tiro al abogado, pero yerra. Komaroski la saca de allí y consigue que no se la acuse de nada. Y Lara comprende que la única forma para librarse del abogado, que se está aprovechando sexualmente de ella, es casándose con Pável Pávlovich Antípov (Pasha), con quien tendrá una hija y al que terminará admirando de una manera sublime.

Varykino, Rusia
Pero Pasha no se encuentra realizado y decide enrolarse en las tropas de la Segunda Guerra Mundial, mientras Zhivago, sin haber conocido a su hijo recién nacido, es llamado a filas para trabajar como médico militar. Tras la desaparición de Pasha, Lara decide formarse como enfermera para ir a las trincheras a buscar a su marido. En Meliuzéev Zhivago es herido y coincide con Lara, con quien comenzará una amistad verdadera. Él se sabe enamorado de ella, pero ella aún no se ha prendado de él, aunque tienen buena relación. Volverán por separado a Moscú para hacerse cargo de sus respectivas familias. Entonces llega la Revolución Rusa y en Moscú hay escasez de alimentos. Yuri Zhivago convence a su esposa para huir al campo, donde podrán cultivar su propio huerto, y consiguen llegar a Yuriatin**, cerca de Siberia, donde ocuparán una casa en el campo en Varykino, junto a la enorme casa que un día perteneció a la familia de Tonia.
En Yuriatin también se encuentra Lara, una mujer muy querida en la ciudad. Zhivago comienza a frecuentar la biblioteca y coincide con Lara, con quien comienza una relación idílica sin precedente. El día que está dispuesto a contárselo a Tonia, es secuestrado por una partida de partisanos que le llevan más al oeste. Los partisanos, que viven en los bosques, necesitan un médicos y con ellos pasará Yuri cerca de dos años, hasta que cuando cesa la guerra entre rojos y blancos decide regresar a Yuriatin. Su mujer y sus hijos han marchado a Moscú, pero Lara continúa en Yuriatin, por lo que se reencuentra con ella y reanudan las relaciones. Komaroski también regresa en busca de Lara, y le dice que su marido, que era un comandante militar con el nombre cambiado, va a ser fusilado, que necesita que ella y su hija vayan con él a Asia, donde estarán libres de todo peligro. Pero Yuri se queda y aparece Pasha, que quiere ver con última vez a su mujer y a su hija. No llega a tiempo y termina quitándose la vida en medio de la nieve.
Yuri comprende que ha llegado el momento de regresar a Moscú. Sabe que su familia se encuentra en París y que posiblemente no vuelva a verlos, así que termina regresando a la capital, donde decide escribir sus vivencias.
El libro termina con la muerte de Yuri al bajar de un tranvía, el regreso de Lara que llega por casualidad a ver el ataúd de su amado y dos amigos en la Segunda Guerra Mundial que coinciden con Tania, una joven que resulta ser la hija de Lara, abandonada por Komaroski y que el hermanastro de Zhivago, convertido ahora en general, la acogerá como sobrina.
El último capítulo está lleno de poemas escritos por Zhivago sobre sus vivencias. Son preciosos, y es que se nota que Pasternak era, ante todo, poeta.
Especial importancia tienen los trenes a lo largo de toda la novela: los trenes que van llenos de gente, que transportan a unos y a otros, desde las ciudades y hacia el campo, a los militares a las trincheras, los trenes que les llevan a otro tipo de vida, que les llevan a lo desconocido... e incluso los que les llevan de vuelva a sus antiguos hogares.
En realidad, la novela es una magnífica radiografía de la primera mitad del siglo XX en Rusia, en una época muy convulsa, con muchos cambios de poder, aunque Pasternak mira más hacia la profundidad individual de sus personajes que a la generalidad social que los rodea. En este sentido es una prosa muy individualista.
Magníficas son las descripciones de los paisajes, y es que la vastedad del paisaje ruso asombra al lector de una manera inesperada. Es ese paisaje lleno de una gran belleza y que, a la vez, inquieta.

Perm, Rusia
** Yuriatin es una ciudad imaginaria, aunque muchos sitúan los hechos en la ciudad de Perm, que parece ser la ciudad en la que se inspiró Pasternak para describir lo que transcurre en buena parte de esta novela.
EL AUTOR:

Borís Pasternak (Moscú, 1890-Peredelkino, 1960) fue criado en el seno de una familia culta de origen judío. Su madre fue una pianista educada musicalmente por Rubinstein, y su padre Leonid, un reconocido pintor, retratista de Tolstói y de Rilke, de los que fue amigo personal.
Cursó estudios en las universidades de Moscú y Marburgo (Alemania) y durante su juventud también estudió música, aunque la abandonó para dedicarse a la poesía.
Su primer libro de poemas fue El gemelo entre las nubes (1914), al que siguieron Por encima de las barreras (1917), Mi hermana, la vida (1922) y El segundo nacimiento (1932).
En sus obras se puede observar la influencia del simbolismo de finales del siglo XIX, con su énfasis en el misticismo, la estética pura y el impresionismo. Los críticos literarios de tendencia comunista le criticaron porque su poesía no seguía la línea establecida por el realismo socialista; ésta fue la causa que hizo que después de 1932 sólo pudiera publicar dos colecciones de poemas, En trenes de la mañana (1943) y La vastedad terrestre (1945). Las editoriales soviéticas rechazaron su única novela, El doctor Zhivago, porque en ella se establecía una crítica al comunismo en su país. Se publicó por primera vez en 1957 en Italia y tuvo tal acogida que se editó inmediatamente en dieciocho idiomas. David Lean la adaptó al cine en 1965. Pero en la URSS no se publicaría hasta 1988. Hoy la novela se estudia en todas las escuelas rusas.
Le otorgaron el Premio Nobel en 1958, al cual tuvo que renunciar por la presión política.
También publicó la autobiografía Salvoconducto (1931) y un libro de memorias en 1957.
EL LIBRO:
Título original: До́ктор Жива́го
Autor: Borís Pasternak
Editorial: Aurora eBooks, 2017
Número de páginas: 751
ISBN: 9781370618132
Valoración: 8/10
RETOS:















