Ya se nota el bajón de gente, y es que ayer no se podía parar en ningún sitio. Hoy acaba uno de esos fines de semana intensos, con mucha gente, con mucho jaleo, con mucha barahúnda. Y es que este año el mercado se ha comprimido en cuatro días, y no se podía parar en ningún sitio.
El año que viene más.
2 comentarios:
Esta época es un caos de gente, luces, villancicos y ambiente navideño. Ah sí, y consumismo también... Sin embargo, es bonita, la recuerdo con nostalgia a cuando era niña y ojalá pudiera vivir esas navidades ahora.
Te leo, www.somosfuego.blogspot.com
Hola, Isabel.
No me refería a la Navidad. Aquí hubo un mercado multitudinario en el puente, y el domingo, justo cuando escribí eso, pasé por una zona donde ya no había tanta gente como los días previos.
Un saludo
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