jueves, diciembre 27, 2018

Las manos que no se tocan

Hoy he estado en el Mausoleo de los amantes de Teruel. Es curioso saber que bajo los sepulcros de alabastro están las momias de Isabel y Diego (en realidad era Juan, pero Tirso De Molina y Hartzenbusch cambiaron el nombre en sus obras, y desde entonces Diego es el nombre que se popularizó).
Han hecho las pruebas del Carbono 14 y efectivamente son dos momias del siglo XIII, de un hombre y una mujer de unos 20 años. Sería concluyente una prueba de ADN pero no tuvieron descendencia. También se ha comprobado que murieron de forma natural.
Las momias se conservaron porque el clima frío y seco de Teruel contribuyó a ello, por lo que la piel se pegó al hueso de forma natural y se momificaron. Los cuerpos se encontraron en la capilla de San Cosme y San Damián en la iglesia De San Pedro.
Las manos de los amantes no se tocan, símbolo del amor inalcanzable, pero se proyecta la sombra con las manos unidas para siempre, símbolo del amor eterno.

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