Tenía ganas de leer Canción de Navidad, de Charles Dickens, y es que nunca había leído nada de este autor, aunque tiene novelas famosas, convertidas en clásicos. Obviamente, conocía la historia, y me gustó tanto la edición que la traje. Lo cierto es que es una historia sonada, por lo que ya sabía lo que me iba a encontrar, pero esta Navidad necesitaba leerla.

Ebenezer Scrooge es un hombre muy rico y muy arisco, además odia la Navidad. Se encuentra soltero, con su única familia de un sobrino que todas las navidades acude a su oficina para invitarle a cenar con ellos. Scrooge es muy avaro y paga una miseria a Bob, un hombre con una familia numerosa que vive atemorizado, pero es, dentro de lo que cabe, feliz.
Cada vez que alguien le nombra la Navidad Scrooge responde "¡Paparruchas!".
Hace unos años que falleció su único socio y amigo, Jacob Marley, que la víspera de la Navidad se le presenta en sueños para explicarle su tortura para seguir como un espíritu errante entre los vivos, y le explica que se le presentarán tres espíritus, que aproveche sus enseñanzas, porque aún puede enmendar su vida.

El primer espíritu es el de los tiempos pasados y Scrooge es transportado a su infancia, donde se ve como un niño solitario que, sin embargo, tuvo navidades especiales.

El segundo espíritu que se le presenta es el del momento presente, un espíritu que va envejeciendo a medida que pasa el día, y que le muestra la felicidad de las personas que conoce: de su trabajador Bob y su numerosa familia, pese a que tiene un hijo tullido (Tiny Tim) que morirá; de su sobrino y la familia de éste, disfrutando de la Navidad y del tiempo que pasan juntos; de las personas que viven y trabajan cerca de él.
El tercer espíritu es el espíritu del pasado, una figura tétrica que le muestra las personas que hablan de alguien que acaba de morir, de lo que dicen de él; le muestra a los rateros que han saqueado su vivienda ahora que no hay nadie que vele el cadáver; y finalmente le muestra la lápida abandonada en el cementerio donde lee su nombre.
A partir de ese momento, Scrooge se compromete a ser un hombre bueno y generoso, a disfrutar de la compañía de las personas, a reír y disfrutar de la Navidad.
EL AUTOR:

Charles Dickens no fue a la escuela hasta los nueve años. Nacido en 1812 en la ciudad de Portsmouth (Reino Unido) en el seno de una familia empobrecida, el pequeño Charles fue consciente de las dificultades por las que atravesaban sus familiares. Cuando contaba con doce años, su padre fue encarcelado y él tuvo que empezar a trabajar en una fábrica de betún, en la que pasaba más de diez horas diarias. Habiendo aprendido de forma autodidacta y de manera irregular en alguna escuela, descubrió pronto su pasión por la lectura: leía mucho tiempo fuera de casa, especialmente novelas de pícaros y aventuras. Cuando creció, se interesó por el teatro y quiso ser actor, pero finalmente se decantó por la escritura de novelas. Algunas de las más famosas son Los papeles póstumos del Club Pickwick, Oliver Twist, David Copperfield o Grandes esperanzas. Todas ellas destacan por su humor y por retratar a personajes en situaciones difíciles, especialmente a los niños. Sin embargo, el empeño de Dickens por ayudar a las personas no se limitó a sus novelas: creó también una escuela para mujeres, fue contrario a la esclavitud, quiso evitar que los niños trabajaran y defendió los derechos de todas las personas, fuese cual fuese su condición. Antes de su muerte en 1870, pidió que jamás le dedicaran una estatua.
EL LIBRO:
Título original: A Christmas Carol
Autor: Charles Dickens
Traductor: José C. Vales
Editorial: Austral (1ª edición, 2018)
Número de páginas: 199
ISBN: 9788408195986
Valoración: 9/10
RETOS:
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