Tenía el hotel en el barrio de Omonia, un lugar cercano a la universidad, pero no del todo recomendable, aunque el hotel se encontraba a dos manzanas de la parada del metro y la plaza principal estaba llena de restaurantes y tiendas.
En Omonia vi manifestaciones en contra de la guerra de Israel, pero también vi prostitutas y drogadictos.
Lo cierto es que está cerca de la Plaza Syntagma, y siempre estaba lleno de gente. Pero siempre echa para atrás el nivel de miseria a pie de calle...

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