Grecia está muy influida por los mitos clásicos, así que toda la vida ateniense se rodea de historias mitológicas. Proliferan los ojos y las lechuzas.
El ojo turco o griego se utiliza para la protección contra la influencia negativa de la envidia y del mal de ojo. En cuanto a la lechuza -o mochuelo- es el ave que acompaña siempre a Atenea.
También llamaban la atención las estatuas de burros en las entradas de los restaurantes. Se asocia a Dioniso.
El nivel de vida de los griegos es mucho más bajo que en España. Viven casi totalmente del turismo. Y hay en sus calles mucha gente pidiendo limosna, mucha pobreza y miseria en general.
Sus calles están llenas de gatos, por todos los sitios donde vayas. No se asustan de la gente, y muchos se acercan melosos a las mesas de los restaurantes para que les des comida.
En Atenas me desplazaba en metro. Sólo tiene tres líneas que se entrecruzan entre sí, pero está muy bien señalizado.
La señal de la boca de metro es una especie de M azul con un punto sobre un círculo claro.
Me llamó la atención una señal en Omonia donde aparecía la imagen de un hombre con un niño, es decir, que no es una zona donde los niños deban ir solos, sino acompañados por adultos.
También tuve ocasión de ver la estación central del tren, donde teníamos que coger el autobús para Meteora. Llegué caminando por la mañana, pero por la tarde el guía nos recomendó que cogiéramos el autobús o el metro, ya que era una zona peligrosa por la noche. Eso me recuerda a que también nos explicó que había muchos peajes en Grecia, ya que al menos ese día pasamos por diez o quince en el trayecto de ida y otros tantos en el trayecto de vuelta. Es decir, que salir a las carreteras griegas sale caro.
Una cosa que me sorprendió mucho es la cantidad ingente de farmacias que había. Cada dos pasos había una farmacia.
En resumen, a mí Atenas me gustó mucho. Volvería mañana mismo. La gente es magnífica, la comida está riquísima, y te rodea tanta historia que da gusto. Y volveré, claro que volveré.







No hay comentarios:
Publicar un comentario