miércoles, junio 14, 2023

Viaje a México: La ida

Algo tan mágico como volar...

Siempre que he volado lo he hecho desde Madrid-Adolfo Suárez, pero esta vez despegamos desde Bilbao. A mí, que me gusta volar, no me importa coger tres aviones, de hecho lo disfruto mucho. Pero mi novio nunca había volado, por lo que para él era una experiencia nueva, y me ha confesado que también le gusta volar.


Despegamos de Bilbao y nuestras maletas las recogeríamos en Cancún, por lo que nos olvidábamos de todo, sólo teníamos que estar pendientes de la llegada al aeropuerto Benito Juárez, de México DF, ya que Iberia nos dio los billetes de Bilbao-Madrid y Madrid-México DF, pero el último vuelo lo habían tramitado con Viva, compañía aérea mexicana que tiene convenio con Iberia.


Después de despegar en un avión pequeñito, coger un monstruo como el que cruza el Atlántico siempre impone. A mí siempre me gustan este tipo de aviones, que son cómodos y no hacen ruido. El vuelo hacía un arco pasando por Hallifax (Canadá), varios estados norteamericanos hasta llegar a Ciudad de México. Fueron trece horas en las que nos sirvieron cena, dormimos y desayunamos. 9532 kilómetros hasta el destino.

Vista de Ciudad de México desde el avión

Cuando llegamos a México DF aún era de noche y desde la ventanilla se veía un mar de luces impresionantes. No en vano en una de las ciudades más pobladas del planeta. 

Cartel en el aeropuerto de México DF

Una de las cosas que más nos sorprendió fue encontrar carteles normativos donde se decía que está prohibido llevar armas en México.

En el aeropuerto de México DF nos acercamos a los mostradores de Viva Airbus, que estaban llenos de gente con muchos bultos, pero un informador nos dijo en qué fila debíamos ponernos, y rápidamente nos dieron los billetes a Cancún. Nos dio tiempo a tomar un café, a pasear por el aeropuerto y a escuchar la conversación telefónica de una joven que no paraba de gritar "pinche, wey". Todo era nuevo y todos hablaban español, pero de una forma diferente. Por fin estábamos en México.

Llegada al aeropuerto de México DF

Acababa de amanecer en México DF cuando subimos al tercer avión. Llegamos a Cancún y al bajar la escalerilla del avión un calor titánico nos azotó la cara. Estábamos en Cancún y el clima tropical nos daba la bienvenida. Cogimos un taxi al hotel y nos embriagábamos de los contrastes. Y al llegar al hotel, lo primero que nos sorprendió es que había una pluma que no dejaba entrar a los coches con su garita y guarda de seguridad, que teníamos que acreditar que íbamos a estar alojados en el hotel. 

Llegábamos cansados, pero el viaje acababa de empezar y estábamos abiertos a adentrarnos en la cultura mexicana. Pero seguiré hablando en otra ocasión.

Sello de entrada a México en el pasaporte

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