Hay días que me asfixio, que no tengo aire.
Cada vez que pienso que Chini ya no está siento que me ahogo.
A veces los recuerdos de él son tan profundos que me resulta insoportable su ausencia. Es que no lo asimilo de ninguna manera.
Esto no debería estar ocurriendo.
Jamás hubiera imaginado que tendría que despedir al gran amor de mi vida tan pronto y tan repentinamente. No puedo con ello.
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