Ilustración de Benjamin Lacombe
Lo cierto es que los viernes siempre son deseados, porque se agradece el merecido descanso semanal. Así que ya tengo preparada la maleta para marchar a Logroño, aunque aún me quedan unas horas aquí.
Los fines de semana son de chocolate a la taza, paseos por La Cava, lecturas intensas, y este domingo una comida con gente que viene a visitar a mis padres y que también portan una cruz muy grande desde hace unos meses. Así que será algo diferente.
Y niñas, también será un fin de semana de niñas y pinturas.
2 comentarios:
Vivan los viernes.
Hasta el próximo. Este próximo viernes será diferente porque... la próxima semana tengo vacaciones. Me toca leer mucho y calorcito en casa.
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