martes, diciembre 08, 2015

Reto Ciudades con libro 2016

He visto el reto que organizan para 2016 los blogs El Búho entre libros y Leyendo en el bus y tenía que apuntarme. Es uno de esos retos que me gustan mucho. En principio, soy viajera por naturaleza, una pequeña mochilera que no le importa coger un avión a la otra punta del mundo. Lo he hecho en el pasado y lo seguiré haciendo en el futuro. Siempre he pensado que si nos paramos a esperar a que la gente arranque no nos moveríamos del sitio. Quizás en ese espíritu viajero esté el hecho de que el lugar geográfico de los libros ocupe un lugar relevante cuando lo leo, tanto como para consultar una ciudad en internet cuando no la conozco, buscar sus monumentos y sus calles... En fin, me termino documentando a medida que voy leyendo.
De ahí que este reto me resulte como anillo al dedo.

Básicamente se trata de enumerar las ciudades españolas que aparezcan en los libros que leamos el año que viene que tengan una especial relevancia en la trama del libro. Es decir, no vale que únicamente se nombren sin más. El emplazamiento de la novela ha de ser importante.

Para más información, las instrucciones se encuentran AQUÍ.

MIS CIUDADES CON LIBRO:

1. La Coruña (La víspera de casi todo, de Víctor del Árbol). En varios momentos de la novela se describe el paseo marítimo de La Coruña, describiendo algunas de las estatuas. También he buscado el manicomio abandonado en la misma ciudad, y no lo he encontrado, por lo que creo que será una de las licencias de creación del autor (2/5).
2. Vitoria (Y todos callaron, de Toti Martínez de Lezea). Describe algunas calles de Vitoria, como la calle Dato, cuando las presas eran obligadas a pasear por allí al ser una de las más concurridas; la calle Zapatería, donde vive la madre de Jon. E incluso hay un momento en la Plaza de la Vírgen Blanca que da la sensación de que el lector está allí mismo. La novela es Vitoria y habla mucho de la nobleza vitoriana en plena Guerra Civil (4/5):
"(...) Antes de 'aquello', Vitoria era lo que en Madrid llamaban una ciudad de provincias; no tenía la gran industria que había hecho muy ricas a unas cuantas familias de Bilbao, ni una preciosa playa como la de San Sebastián, a la que ellas iban con sus padres, aunque tenía su encanto. No es que todo el mundo se conociera, afirmó, pero casi. La vida transcurría sin mayores sobresaltos, con personajes curiosos como una pareja a quien llamaban 'el cucú y la mariposa', que todos los domingos compraban una bandeja de dulces en la pastelería de Hueto y se paseaban con ella por la plaza de la Virgen Blanca. También había escándalos por asuntos de amores adúlteros que daban que hablar durante semanas. Y cafés, como 'La Unión', en la plaza de Los Arcos, en el que se reunían grupos de hombres para hablar de política. Y ultramarinos, ferreterías, comercios de ropa y... (Páginas 74-75)".
3. Valladolid (Sarna con gusto, de César Pérez Gellida). Nombra numerosos lugares de la ciudad castellana, tanto monumentos y edificios emblemáticos, como calles de la ciudad: el distrito de Delicias donde se encuentra la comisaría, la calle Menéndez Pelayo, el paseo Arco de Ladrillo, el Niccola Caffe de la calle Constitución (3/5). 
4. Oviedo (Los demonios del mar, de José Javier Esparza). Describe la ciudad como centro del reino de Ramiro I en el siglo IX, como la capital de un inmenso reino en el norte implicado en luchar no sólo contra los musulmanes sino también contra los vikingos. Al ser una novela donde el reinado del rey astur Ramiro I lleva el peso de la trama, Oviedo cobra mucha importancia también en la propia novela (3/5).
5. Madrid (Madrid. La novela, de Antonio Gómez Rufo). Ya desde el título nos cuenta la historia ficticia de tres familias en Madrid y sus descendientes desde finales del siglo XVI hasta la actualidad. A través de sus páginas descubrimos los cambios a la que se ha visto sometida la ciudad en todos estos siglos, las leyendas, conocemos curiosidades y se nos dan las respuestas a preguntas interesantes, como por qué a los madrileños se les llama gatos (y con mucha honra). (5/5)
6. Vitoria (El silencio de la ciudad blanca, de Eva García Sáenz de Urturi). Sin duda alguna, Vitoria es el alma de este libro, ya no sólo porque en su portada se nos plasme la Plaza de la Virgen Blanca, sino que se nos describe a través de sus monumentos y edificios, a través de sus fiestas y tradiciones, incluso a veces recorremos, de la mano de sus protagonistas, calles y parques. Cada capítulo nos enmarca en un lugar de Vitoria o de la provincia de Álava. Esta novela no podría SER sin la ciudad de Vitoria. (5/5)
7. Toledo (Tiempo de arena, de Inma Chacón). La ciudad de Toledo a principios del siglo XX es protagonista de lo que acontece en una familia nobiliaria y acaudalada. En ella se nos describe el centro de Toledo y nos cuenta lo poco que le cuesta acudir a la marquesa de Sotoñal desde su mansión, en la trasera de la plaza de Zocodover hasta la catedral (3/5).
8. Madrid (Cuando estábamos vivos, de Mercedes de Vega). La ciudad se convierte en el marco ideal para una historia que transcurre entre 1928 y 1936, donde descubrimos la calle Pintor Rosales, desde donde se ve el monte donde se localiza el lienzo de Goya Los fusilamientos del 2 de mayo. Descubrimos la destartalada Ciudad Lineal de Arturo Soria, una zona que iba a ser dedicada a construir casas con jardín, pero en la época la constructora está en ruina y la zona, abandonada. Descubrimos el Hospital Provincial en plena Guerra Civil, edificio que hoy alberga el Museo Reina Sofía. En realidad, hay varios recorridos por las calles de un Madrid que late al ritmo de ideologías que terminarán por enfrentarse (3/5).
9. Salamanca (Falcó, de Arturo Pérez-Reverte). En los primeros capítulos se nos describe los recorridos de Lorenzo Falcó por la ciudad de Salamanca. A mí, que viví durante unos años allí, me ha servido para revivir mi época de estudiante allí, e incluso allí mismo he ido a escuchar a Pérez-Reverte hasta en dos ocasiones, en un congreso donde nos vino a contar su experiencia como reportero de guerra, y la otra cuando presentó su libro La reina del Sur en la discoteca Cum Lavde.
En Falcó describe una fiesta en el Casino tal cual debía ser en los albores de la Guerra Civil, que no creo que se diferencie mucho de la actualidad (allí va gente de copete y postín, yo nunca he llegado a entrar). El protagonista sale de la fiesta y atraviesa la Plaza Mayor en dirección al Gran Hotel, que hoy en día ya no existe, porque lo derribaron para construir un edificio de oficinas. También visitan la Torre del Clavero y el Novelty, una cafetería con solera en cuyo interior hay una estatua del escritor Torrente Ballester. Además, se acercarán a la Prisión de Salamanca, en mi época allí era Topas y estaba bastante alejada de la ciudad. Se nombran, asimismo, calles como la de Compañía, Consuelo o Zamora, todas ellas muy céntricas (3/5).
10. San Sebastián (Patria, de Fernando Aramburu). A lo largo de toda la novela aparece la ciudad, zonas como el cementerio de Polloe, el Bulevar, zonas del centro, incluso un paseo que dan por el Acuario, el museo de San Telmo y el puerto, e incluso la Zona Vieja.
Justamente esta novela no tendría sentido sin una limitación geográfica, que es el País Vasco, y de hecho, San Sebastián siempre fue la capital vasca más radicalizada (3/5).

2 comentarios:

Pedro (El Búho entre libros) dijo...

Ya te hemos apuntado. A disfrutarlo desde el 1 de enero

Teresa dijo...

¡Bienvenida! :)