lunes, diciembre 28, 2015

Adiós con todo mi corazón, Maruja

Hay personas que dejan tal huella en nosotros en resulta imposible creer que en estos momentos ya sólo son aire. Hoy tengo lágrimas en los ojos porque Maruja se ha marchado. Ya lo sabíamos, desde que hace más de un año le detectaron la enfermedad de ELA. 
La conocí por cuestiones de trabajo, hace ya unos años, pero siempre la tuve más como alguien a quien he llegado a apreciar de verdad. Cuando venía a la oficina y nos echábamos unas risas. O en el mes de junio del año pasado, cuando coincidimos en el autobús de vuelta desde Madrid: yo, que regresaba de la Feria del Libro; ella que venía de la graduación de una sobrina. Cuatro horas nos pasamos hablando sin parar. Cuando todo estaba bien...
Dos semanas más tarde desde aquel viaje en autobús, ella había perdido el habla. Luego nos informaron que tenía esa enfermedad degenerativa que ha acabado con su vida en poco más de año y medio.
Incluso hace diez días fui a verla al hospital. Estaba lúcida y le recordé aquel viaje en autobús. Pobre Maruja, tan joven, pues no tenía ni cincuenta años, pobre Maruja. 

Descansa en paz, guapa. Hoy el Cielo ha ganado una estrella. Y no dejes de sonreír nunca, estés donde estés.

1 comentario:

Dyhego dijo...

Mis condolencias.