Estamos en una época que mi oficina se llena de detalles de las personas con las que trabajamos habitualmente: calendarios los que menos se esmeran, vino, cestas de alimentos, e incluso nuevas tecnologías. De hecho, hace unas semanas me trajeron un cargador portátil con tres clavijas diferentes distribuidas como un tenedor (para el iPhone, para el iPad y el cargador universal), que me viene genial.
Hoy han sido las pastas caseras, que nos han traído una caja para cada uno. Y están riquísimas.
1 comentario:
Cualquier regalo siempre es bienvenido y de agradecer.
Publicar un comentario