A la persona más adorable del mundo le regalaré un iPad mini en diez días. Pues diez días son más o menos el tiempo que lleva hacer una grabación láser y que lo empaqueten. El grabado, como no podía ser de otra manera en un blog donde se sueña, es una frase enfocada al soñar, pero no a soñar mientras se está dormido, sino a ese otro tipo de sueños que nos gustaría ver cumplidos, esos sueños que nos ayudan a tener ilusiones y nos despiertan cada mañana con una sonrisa en los labios. Quizás él sea un sueño en sí mismo y no lo sepa. Quizás sí que lo sepa. La cuestión es que puse su nombre. Así nunca podrá devolvérmelo. Aunque a mí no me importaría llevar un iPad con su nombre, sólo que llamaría demasiado la atención.
Regalarle un iPad significa que estaré mucho tiempo con él, porque no puedo dejarle así sin más un regalo sin explicarle al menos unas pautas: cómo conectarlo, cómo hacer una ID de Apple y cómo descargarse aplicaciones, además de descargarse el iTunes en el ordenador. Tiene un hermano que podría decirle todas estas cosas y más, pero me encargaré de robarle todo ese tiempo y explicárselo yo, sólo por el simple placer de pasar un rato increíblemente dulce con él.
La verdad... es que él solo tendría que seguir los pasos para introducirse en el mundo Apple y no me necesitaría. Si yo lo hice sola cuando tuve el iPad por primera vez en mis manos, él también sabría hacerlo. Para mí es coser y cantar. Porque después del iPad llegó el iPhone.
Hacía tiempo que no me sentía satisfecha haciendo un regalo así. Me llega en diez días y no veo por que llegue ya, aunque en diez días ya no esté de vacaciones, y esté sobrecargada de trabajo, y esté con la presión de la Navidad. Sólo ese momento en que subo las escaleras a su oficina, con los nervios a flor de piel, en que toco el timbre, en que muchas veces -incluso sabiéndolo- tropiezo con la junta de la puerta, sólo por el instante perfecto de levantar los ojos y perderme en su mirada angelical... sólo por ese momento merecería la pena que pasaran rápidamente estos diez días.
Pero claro, necesito el grabado. Y necesito también estos diez días. Como ando algo atareada con las cosas del piso, apenas me doy cuenta que lentamente se va pasando la semana, porque las horas se pasan que ni me entero.

No hay comentarios:
Publicar un comentario