Mientras la magia exista todo será perfecto. Así que esperemos que no se acabe la magia.
Hoy me apetecía ver su sonrisa adorable y sólo se me ha ocurrido buscar entre los fragmentos de cámaras el miércoles por la mañana, que es cuando se pasó por mi oficina. Podría haberle dicho que quedáramos a tomar algo, porque no hay nada como tenerle cerca en directo. Pero hoy tenía el tiempo justo, y con él me hubiera dado pena despedirme para marchar a una reunión. Así que he vuelto a verle sonreír, pero en diferido. Para una vez que recuerdo que las cámaras existen...
Hay algo en él de mágico...

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