sábado, noviembre 02, 2013

Tienes que contarlo

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El año pasado, por mi cumpleaños, un amigo me regaló esta novela. Lo cierto es que no lo había leído aún, porque conociendo a mi amigo pensaba que era crítica social y las novelas de corte realista o de no ficción las tengo que coger con ganas. 
Cuando comencé a leer incluso estuve buscando si se basaba en un hecho real, pues no imaginaba que mi amigo me hubiera regalado un libro de ficción, pero así era. 
José Sanclemente me ha enganchado tanto que ya tengo preparado en la mesilla su segundo libro, que ese ya me lo compré hace unos días, cuando comprendí que el autor en realidad me había enganchado de una manera inesperada.
En estas situaciones lo que suele ocurrir es que llegues a preguntarte cómo has tardado un año largo en coger un libro. Un libro que ha sido una grata e inesperada sorpresa.
Ahora comprendo que mi amigo me lo regaló por el simple hecho de que la traba giraba en torno a un grupo de comunicación que concentra varios mass media y que, después de mis estudios universitarios, él sabía que me terminaría gustando. Porque al final, la novela la podríamos enmarcar dentro de la intriga periodística.

La dedicatoria que escribió mi amigo en el libro 

Leire Castelló es una joven catalana que trabaja en el periódico El Universal. Viene en un piso de alquiler en el centro de Barcelona con su amiga Paola, que es editora. Leire es la típica periodista con vocación, para la que publicar la noticia será primordial, aunque cree un huracán que se lleve todo por delante. Ella sola se encarga de la sección de sucesos del diario, y buscan a Krugman, uno de los veteranos periodistas de El Universal, que está en la sección de economía. Sin embargo, el veterano periodista no aparece. Lo que recibe Leire es, a cambio, una llamada de su amigo policía Julián Ortega, que le cita, después de unos meses sin verse, para explicar a la joven periodista que Belarmino Suárez, alias Krugman, ha sido asesinado cruelmente.
Leire y Julián habían estado saliendo juntos, pero no funcionó. Sin embargo, la atracción sigue latente entre los dos y, aunque hablan de ello con naturalidad, los dos están enamorados, pero tienen miedo a hacerse daño. El asesinato de Krugman les hará citarse de nuevo y trabajar juntos en ciertos asuntos relacionados con el periodista.
En paralelo, una empresa norteamericana ha comprado una agencia de publicidad relacionada con El Universal, que es lo que estaba investigando Krugman. El matrimonio gerente ha vendido con cifras millonarias la agencia, pero los americanos quieren que uno de los dos, Carlos Marín o Mónica Lago, continúe con ellos durante tres años.
Carlos Marín ha contratado a un detective que ha fotografiado a Mónica Lago en los brazos de otro hombre, las fotos han desaparecido, el rostro del amante ha sido distorsionado y, un buen día, el detective también aparece asesinado.
El inspector Ortega y Leire intuyen que los dos asesinatos están relacionados. Entonces Leire descubre un número de teléfono de Nueva York y llama. Le responderá Patrizia Newmann, una mujer que dice ser ex novia de Belarmino y que cita a Leire en Nueva York. Patrizia resulta ser una agente de la CIA, que explica a Leire el entresijo que se utiliza a través de las comunicaciones de internet para tener "vigilado" al mundo entero. En realidad, es una bomba de relojería, y lo que les interesa a los americanos no es el grupo de comunicación ni El Universal, sino toda la trama cibernética que se esconde en su sótano para poder adelantarse a los hechos.
Leire vuelve a Barcelona unos días antes de lo previsto y sólo llama a Ortega, se presenta en el periódico y va a ver a su jefe, el director David Gavela, que le promete publicarlo al día siguiente para evitar la compra por los americanos. Pero Gavela aparece en el piso de Leire con intenciones de asesinarla, igual que hizo con Krugman y con el detective. Sólo que Julián ya ha descubierto, gracias al policía informático que le acompaña, quién es el asesino, y la salva de ser estrangulada.

Me ha gustado tanto que empiezo directamente la siguiente novela de Sanclemente.

Predecir el futuro: una realidad

A finales de 1990 el ritmo de las innovaciones tecnológicas había superado con creces la capacidad de las agencias gubernamentales de seguridad para obtener e incorporar los nuevos avances que se daban día a día.
En 1998 la CIA consideró estratégico y prioritario incorporar estas innovaciones. Para ello alentó la creación de In-Q-Tel, un brazo inversor de la agencia de inteligencia constituido por capital privado y sin ánimo de lucro cuya misión era identificar todos los proyectos tecnológicos que estuvieran a la vanguardia de la comunicación y la información a nivel mundial. In-Q-Tel invertiría en esas empresas y las pondría al servicio de la Central de Inteligencia.
Desde entonces In-Q-Tel participa en más de un centenar de proyectos. Puede verse su actividad en la página oficial www.iqt.org.
La revista americana Wired (www.wired.com) publicó varios reportajes en octubre de 2009, julio de 2010 y junio de 2011, en los que denunciaba la colaboración de la CIA a través del fondo de inversión In-Q-Tel en la monitorización de los blogs y redes sociales de los ciudadanos para controlar y predecir los acontecimientos futuros.
La colaboración con Google, Facebook y otras redes constituía un espionaje de las denominadas "fuentes abiertas" que estaba dando sus frutos para predecir el futuro: nadie está a salvo de lo que vierte públicamente en la Red, pero ¿lo está realmente de lo que comenta en privado cuando envía un simple correo electrónico o hace una llamada telefónica?

En un momento en que el supuesto espionaje por parte de USA a varios países europeos, entre ellos España, está en la palestra, estremece pensar que en realidad llevan décadas haciéndolo. Al final, da la sensación de que los ciudadanos de pie de calle, esos que somos el rostro desconocido, sin nombre ni rasgos, estemos siendo utilizados como ratones de laboratorio.

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