Este año ha sido un año que contiene un abanico de buenas y malas cosas, de todo tenía que haber. En la vida no todo puede ser bueno, pero tampoco todo es malo. Hablaré, hoy que puedo, un poco de todo ello.
Empezaré por lo familiar, porque quizás es porque en ese terreno he perdido y he ganado, por lo que en 2012 esa partida se queda en tablas. El 24 de enero perdí a un tío muy querido, mayor, pero muy querido. Aún me da la sensación de que puede aparecer cualquier día. Ésta será la primera Navidad sin él. No llegó a conocer a mi sobrina Paula, que nació el 25 de julio, y de la que he disfrutado esta tarde como hacía tiempo no disfrutaba, porque le he puesto música y quería bailar. Su sonrisa me inunda de alegría.
En el terreno sentimental, creo haber franqueado un límite de no retorno. Eso quiere decir que ocurrió algo tan demoledor, se rompió algo tan frágil dentro de mí que me resulta complicado a estas alturas volver a recomponerlo. Durante un tiempo estuve enfadada con él, enfadada como no me suelo enfadar, y terminamos arreglándolo una noche de junio. Ahora nos llevamos genial, yo sigo enamorada de él, pero algo en la relación ha cambiado y, sin embargo, hay una enorme complicidad. Está todo en un punto muerto. Incluso algo en él también noto que ha cambiado.
En los viajes, estuve en Londres con mi hermano pequeño en Semana Santa, iba a visitar Estados Unidos en junio, pero finalmente me fui a un balneario a Paracuellos de Jiloca (Zaragoza) y en octubre visité Lanzarote. Echo un poco de menos la adrenalina de un viaje largo volando durante tantas horas, pero también lo que he hecho este año me ha cundido.
En el terreno profesional, el 13 de julio me entregaron el título que me acreditaba para realizar mi trabajo como colegiada y con ciertas responsabilidades de las que antes carecía. En el mes de noviembre me entregaron mi número de colegiada territorial, que es el 152.
He leído mucho también este año, pero he optado por escribir un día sobre todo lo que me he enriquecido culturalmente al respecto... para otro momento.
En cuanto a lo social, he conocido a una cantidad ingente de personas de toda España, a nivel real y a nivel virtual, y también del extranjero. No me ha tocado la lotería, y sólo espero que el 2013 si no es similar a este año que se va... pues que sea mejor.

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