Hoy he venido a Ezcaray, quizás porque estar aquí me contagia de una tranquilidad mayor, que es justo la que necesito en estos momentos.
Estos días me encuentro algo desubicada, quizás porque hay días festivos en mitad de la semana, porque no sé en qué día me vivo... y tengo un nudo en el estómago. Estos días he pensado seriamente no salir en Nochevieja. Lo cierto es que me trae recuerdos de la pasada Nochevieja y por eso mismo siento unos nervios que, quizás a estas alturas, ya no debería sentir. Pero estoy nerviosa.
Es el momento del café...
Es el momento del café...
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