domingo, septiembre 23, 2012

Un fin de semana largo

No estoy para muchas historias. 
Me ha despertado un vasco que se ha metido a la cama donde yo estaba durmiendo. Interesante. Dormían en el mismo lugar que nosotras, estaban también de despedida y nos han invadido las habitaciones. Aunque ha sido cuestión de minutos, y menos mal, porque lo único que me apetecía era seguir durmiendo, aunque después ha sido imposible.
Anoche fue un desmadre. Conocí a tanta gente que es imposible acordarse de todos. De uno sí que me acuerdo. Lo malo es que era demasiado joven. Supongo que le terminaré escribiendo, era bastante majete.
¿Dónde terminé la noche? ¿Cómo llegué a la cama? Hay ciertas lagunas en mi cabeza. 

También recuerdo un momento de máxima exaltación. Cuando mi móvil parpadeaba en rojo. Y empezó a latirme el corazón. 

En definitiva, no entiendo a los hombres.

El fin de San Mateo significa que el verano, ahora sí, ha llegado a su fin.

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